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lunes, 9 de abril de 2018

LA MALA PRENSA; EUROPA EN PELIGRO

Publicado en el diario La Razón el lunes 9 de Abril de 2018


             


     
       Algo hacemos mal en España, o quizás no, pero la mala prensa que tenemos en países “de nuestro entorno” es evidente. Periódicos como “The Sunday Times” se despachaba en enero pasado con un artículo titulado “How to be Spanish” (Como ser español) en el que nos vestía de limpio a todos los españoles, una especie de guía con calificativos como Impuntuales, malhablados, desagradecidos…Claro que no mencionaba el salvaje comportamiento de sus compatriotas en lugares de veraneo españoles de Cataluña y Baleares, incluidas las reclamaciones fraudulentas que presentan a su regreso a Inglaterra, tratando de estafar a los hoteles donde se habían alojado. Lecciones de ciudadanía y educación, los británicos, pocas.

         Más recientemente y hablando de cuestiones más serias, como el separatismo catalán, The Guardian, New York Times, The Times y muchos más, tratan la cuestión dándole un alto grado de credibilidad a las tesis separatistas, creando opinión entre sus lectores nada favorables a la democracia española, viendo la paja en nuestros ojos e ignorando sistemáticamente la viga que les ciega.

         Nuestro complejo derivado de un pasado no democrático, que hace cuarenta años que fue enterrado por una Constitución ejemplar, homologable, si no mejor, de las que tienen muchos de esos países, nos deja inermes ante tantas mentiras, ante ataques tan burdos como los que con demasiada frecuencia recibimos. Lo que debería ser una acción conjunta de todos los partidos nacionales españoles en defensa de nuestra democracia, se convierte en un arma electoral de unos contra otros. Solo políticos de la transición, como Felipe Gonzalez y Alfonso Guerra, tienen el coraje, la valentía y la sensatez de salir en los medios de comunicación defendiendo la unidad de España.

         En cierta ocasión, única que se sepa, el gobierno español pago una cantidad importante de dinero a uno de los muchos lobbies (grupos de presión) norteamericanos para  que defendiera nuestros intereses en aquel país, como respuesta a una campaña de la que habíamos sido víctimas. Las críticas fueron tremendas, cuando, como todo el mundo sabe, en USA hay lobbies que ejercen una fuerte influencia en las decisiones políticas, como por ejemplo el lobby de las armas, Asociación Nacional del Rifle, o el lobby judío. No sé si aquellas críticas, sumadas a nuestro complejo aludido más arriba, hace que nuestros políticos de hoy no se atrevan, ni siquiera, a comentar las decisiones de la Justicia, cosa de la que no se priva, por ejemplo, los parlamentarios flamencos o la ministra alemana, la “social demócrataKatarina Barley, que además ”amenaza” con liberar a Puigdemónt “si el Gobierno Español, no acredita suficientemente el delito de malversación, lo que veo difícil”. Esta señora ni ha oído hablar de la Mosntequieu.

         El Gobierno catalán ha pagado grandes sumas de dinero a grupos de presión que le han proporcionado una beatifica apariencia ante la opinión pública, medios de comunicación, políticos y hasta jueces de países con los que nos unen alianzas militares, económicas o políticas. No se escandalicen, esas cosas pasan más de lo que creen. Les han puesto cámaras, micrófonos, aulas universitarias, y páginas de prensa a su disposición. Según algunas informaciones que circulan por las redes sociales: La agencia de Washington contratada por el Govern de Puigdemont para difundir la propaganda independentista recibe fondos de Sberbank, un banco del Kremlin sancionado por la Unión Europea”

         Solo, que yo sepa, Le Figaró, periódico francés, le da la razón a España y un repasito a la justicia y los políticos alemanes. Les traduzco algunos párrafos que merecen la pena: “Le manque d'une pleine intégration et d'une harmonisation juridique réelle est un grand danger pour la continuité du projet européen”.(La falta de una plena integración y de una armonización jurídica real es un gran peligro para la continuidad del proyecto europeo) y termina “Si l'on continue comme ça, la «balcanisation» et la progressive désintegration de l'Europe est servie” (Si se continua así la <<balcanización>> y la progresiva desintegración de Europa está servida).

Parece mentira que un país que ha provocado dos guerras mundiales en el siglo pasado, que eligió como Canciller en 1933 por mayoría absoluta de votos a un condenado a cinco años de cárcel por golpista en 1923, Adolf Hitler, se atreva a cuestionar nuestra democracia.

Merece la pena que les cuente un comentario de un militar español sobre un compañero de curso alemán en la Escuela de Guerra española: “No sólo tenemos que “agradecer” a los germanos el atropello de sus vecinos en al menos tres ocasiones (1871, 1914 y 1939) sino más recientemente su comportamiento en Yugoslavia. Y su egoísta apocamiento en Libia. Ahora entiendo a mi buen amigo y compañero en la Escuela de Guerra, Axel S. (omito el nombre), que pidió perdón en clase de Historia por las invasiones bárbaras de los siglos IV y V. Cuando le dije que se había pasado me contestó: “Es que nosotros fuimos educados en la vergüenza...” Bueno, pues ya han vuelto a perderla”.

La guerra mediática es muy eficaz, pero para quien la gana, y hay que estar dispuesto a ganarla. Que los Servicios de Inteligencia rusos intervienen pagando grandes cantidades de dinero a prensa, políticos (¿la ministra alemana?), lobbies, o quien haga falta para desestabilizar a Europa, pues habrá que hacer algo para neutralizarlo, todo menos la pasividad, el buenismo, los complejos y el conformismo. ¿Estamos ante una nueva “Guerra Fria? En absoluto, es la misma de la escalada de armamento (Escudo antimisiles de la OTAN y misiles hipersónicos rusos) pero más sofisticada, cibernética, tecnológica.  ¿Qué tiene de fría la terrible guerra de Siria? Solo luchar con las mismas armas o aún más eficaces que las del enemigo puede darnos la victoria. Está en juego la Europa que queremos construir una inmensa mayoría de los 500 millones de ciudadnos europeos, como advierte Le Figaró.

Mientras, nuestro políticos, se entretienen en si se saludan o no nuestras reinas o si el Master de tal o cual político es real o falso. Lo dicho, aquí solo importa resaltar la paja en el ojo ajeno para ganar votos. ¡Qué panda! Oigan a Alfonso Guerra y tomen nota todos.
        




lunes, 12 de marzo de 2018

DEMOCRACIAS COMUNISTAS


     


Publicado en el diario La Razón el lunes 12 de Marzo de 2018                                     
                                  


                         Democracias Comunistas

No es una “contradictio in terminis”, al menos para los países que se rigen por una dictadura comunista porque, aunque sea más que evidente, se apresuran a disfrazarla de democracia tratando de lograr una cierta homologación internacional o al menos una aceptación que les permita relacionarse con países o instituciones internacionales e incluso pertenecer a ella con todos los derechos.

Un ligero repaso a los casos más llamativos y recientes nos pueden aclarar mucho sobre el tema.

Por ser el más reciente, nos referiremos al caso de China, donde el Partido Comunista (el único legal en el país) acaba de ratificar por 2.964 votos a favor, 2 en contra y 3 abstenciones, perpetuar en el poder a Xi Jinping, hasta que él quiera. Nadie puede decir que no ha sido el pueblo chino el que ha decidido semejante cambio, nada menos que 2.964 de sus representantes lo han decidido y además su gobierno será muy personal, nada de controles externos. Todo el poder para Xi Jinping que ha prometido llevar a China a ser la primera potencia mundial. Impresiona la Armada que está construyendo el país asiático y en la economía no digamos. Solo le faltan algunas bases militares en países amigos, otras democracias comunistas, y ya tenemos imperialismo chino para rato y todo gracias a un sistema político impecable.

Rusia renovará en las próximas elecciones a Vladimir Putin, su cuarto mandato que, gracias a una Ley aprobada por el pueblo ruso tiene seis años de duración. Empezó en el año 2.000 y si sale elegido en 2018, ¿alguien lo duda?, estará hasta 2022, es decir 22 años seguidos en el poder y siempre elegido por el pueblo. Algún opositor ha tenido la mala suerte de que unos atracadores le mataran o se murieron intoxicados por no se sabe que sustancia, como el espía ruso  Sergei Skripal, en estado de coma en este momento, o como Litvinenko, envenenado con plutonio.

              Estas democracias no descuidan la defensa, temerosas de que otras potencias puedan desestabilizar su paz social, y Putin, para no ser menos, acaba de probar el misil hipersónico Kinzhal, “capaz de burlar el escudo antimisiles norteamericanoen el que la gran potencia americana ha invertido 47.000 millones de dólares. Una cantidad desorbitada que, según Putin, no les va (no nos va) a servir para nada, ante este hipersónico Kinzhal.

         Seguimos con otras democracias comunistas, estas más pobres, como la cubana. En pleno proceso electoral, nada menos que para elegir al sucesor de Raul Castro, que a su vez sucedió a su hermano Fidel. La familia Castro en el poder ininterrumpidamente desde la revolución cubana de 1953. Pero Raul seguirá al frente de Partido Comunista de Cuba (PCC) hasta 2021. No se alejará demasiado de los órganos de decisión.

         Curiosamente en las elecciones  cubanas hay el mismo número de candidatos que de escaños, no hay competencia, todos saben que saldrán elegidos. Es otra modalidad de democracia representativa.

         Lo de Venezuela no sé si llamarlo democracia comunista, la Constitución define a la República Bolivariana  de Venezuela como un Estado Social y Democrático de Derecho pero más adelante dice que la forma de gobierno es de República Presidencialista, nada de división de poderes. Chaves, el auténtico padre de la patria, ejerció un poder absoluto y su sucesor Maduro, siguiendo los dictámenes del fundador, (no sé si lo del pajarito será verdad) se perpetua en el poder por la vía de cambiar las leyes que establecían un número limitado de periodos de seis años, pero las modificaciones introducidas permiten varios mandatos. Chaves estuvo quince años y Maduro cumple este año de 2018 su primer mandato de seis años con idea de volver a presentarse y, naturalmente, ganar para un nuevo periodo. Con los opositores en la cárcel no le resultará demasiado difícil.

         Estas democracias comunistas, como vemos, tienen la característica común de contar con dirigentes longevos y que son una y otra vez elegidos por su pueblo. Algo parecido quería, y supongo que aun quiere, traernos Pablo Manuel Iglesias con su partido Podemos, para modernizar la decadente democracia española.

Podríamos seguir con Corea del Norte y algunos países árabes como Irán, los países del Golfo, o de África, pero son variedades de lo que realmente son todos estos países, auténticas dictaduras, duras dictaduras que tiene sometidos a su propio pueblo, por mucho que intenten disfrazarlos.
             



lunes, 25 de septiembre de 2017

ASESINATOS POLÍTICOS


Publicado en "El DEBATE DE HOY" el sábado 16 de Septiembre de 2017

El valor de la vida humana se ha hecho insignificante, no ya para los fanatizados terroristas o los ofuscados proabortistas, sino para políticos sin escrúpulos para los que todo vale con tal de mantenerse en el poder.

Puede parecer cosa de otros tiempos, del siglo XX tan pródigo en magnicidios, como los dos últimos, de los hermanos Kennedy, John en 1963 y Robert en 1969, cuyas investigaciones, después de más de cincuenta años, no han servido para identificar a los verdaderos autores. (Ni las muertes de Oswald y Rudy están claras). Los asesinatos políticos han existido siempre, más o menos conocidos, los hay y los seguirá habiendo. Ya en nuestro siglo XXI tenemos algunos casos sin resolver que apuntan, sin demasiadas dudas al crimen político.

Cristina Fernández, ex presidenta de la República Argentina, declaró: “lamento la muerte (del fiscal Alberto Nisman 18 enero 2015) como lamento la muerte de cualquier argentino”, como si el caso de este asesinato no le concerniera directísimamente. No olvidemos que Nisman acusaba a la ex presidenta de encubrir a los terroristas iraníes que en 1994 asesinaron a 85 personas pertenecientes a la mutualista judía AMIA. Ninguna responsabilidad ni aclaración de lo sucedido. El fiscal muerto y todo sigue igual. Han pasado apenas dos años y ya ni se habla del asunto. El silencio y el olvido suele ser el final de estos asesinatos.

Vladimir Putin, presidente de Rusia, se pone de perfil, como si no fuera con él, como si nada supiera del asesinato de Boris Nemtsov, el 27 de febrero de 2015. El líder de la oposición paseaba con su novia, la modelo ucraniana Anna Duritska, frente a la catedral de San Basilio, en plena Plaza Roja, en el centro de Moscú, cuando unos pistoleros se aproximaron por su espalda y acabaron con su vida, no para robarle, no por otro tipo de ajuste de cuentas. Sencillamente era un líder muy activo en contra del gobierno y progresivamente ganaba más seguidores. Un peligro. Cinco chechenos fueron condenados pero nada se sabe ni de la motivación o de lo que es más importante ¿Quién ordenó el asesinato?.

“Crimen casi perfecto contra el ex espía ruso Alexander Litvinenko en Londres el 23 de noviembre de 2006”. Así titulaba la BBC la muerte del espía de la KGB, asesinado por dos agentes compañeros suyos, según manifestó el juez del caso: “Estoy seguro de que el señor Lugovoi y Kovtun colocaron el polonio 210 en la tetera”, refiriéndose a los dos antiguos colegas de Litvinenko, con los que se reunión poco antes de caer enfermo y considerados los principales sospechosos por las autoridades británicas, que pidieron la extradición de Lugovoi y que, naturalmente, fue denegada por las autoridades rusas por falta de pruebas.



En ese mismo año, 2006, también fue asesinada la periodista rusa Anna Politkóvskaya, muy crítica con Putin y especialmente en lo referente a la Segunda Guerra Chechena. Fue tiroteada en el ascensor de su casa de Moscú. Livinenko acusó a Putin de su muerte. Apenas tardaron unos meses en asesinarlo a él.

Recep Tayyip Erdogan, presidente de Turquía, tras el “autogolpe” del 15 de julio de 2016, y las masivas detenciones, amenaza con la implantación de la pena de muerte, “si el pueblo lo pide”. Pueblo que salió en manifestación en defensa de su Presidente y contra los “golpistas” y que le sigue ciegamente. Algunos de los detenidos tienen todas las papeletas para ser pasados por las armas.
No estamos hablando de fanáticos ni de países del tercer mundo, estamos hablando de países desarrollados, a cuyas sociedades se les suponen unos valores morales y un desarrollo cultural y humanístico donde estos crímenes deberían estar desterrados.

Crímenes silenciados

La cuestión es que solamente una parte de esos asesinatos son conocidos por la ciudadanía, bien por la relevancia del personaje o por filtraciones interesadas, pero muchos otros permanecen en el anonimato o sus víctimas se han dado por desaparecidas.
Previsiblemente, las investigaciones de todos estos asesinatos y algunos más, no llevarán a ninguna parte. En estos casos, el poder político y los ejecutores materiales se aseguran de que así sea. Transcurrido un determinado tiempo, sin resultados concretos, los investigadores van dando por cerrado los casos. Solo la presión de la calle o de los más allegados mantiene una cierta vigencia, pero no dura mucho. Los intereses económicos, los de influencia, los nacionales o incluso los personales de muchos dirigentes están el en origen de esa violencia.

Las revelaciones de Wikileaks


La violencia se enseñorea por nuestro planeta y en nuestro propio continente europeo no acaban de asentarse los cambios que sobrevinieron al fin de la Guerra Fría, tras la caída del muro de Berlín del 9 de noviembre de 1989. Tras los cruentos conflictos armados de la antigua Yugoslavia de los años 90, vivimos desde 2014 un nuevo episodio bélico en Ucrania, con la ocupación por el ejército ruso de Crimea y el este del país y cuyo final no se puede prever, pero no apunta  hacia un acuerdo incruento.

Occidente, o para ser más exacto, la OTAN, no reacciona o reacciona tarde y mal, sobre todo por la falta de unidad de criterio de los países miembros No olvidemos que, por ejemplo, Turquía es miembro destacado y cuenta con la tercera aviación militar del mundo. Sus intereses, tras el interminable retraso y las escasas garantías de la Unión Europea en decidir sobre su ingreso, se acercan a las posiciones de Rusia. El conflicto en Siria e Irak contra el Daesh, con el aditamento de kurdos, rebeldes sirios y los ejércitos regulares de Al-Assad e Irak, propician aún más los encuentros entre Putin y Erdogan.

Ucrania, con la previa ocupación sin resistencia de la península de Crimea, puede derivar en dos situaciones: o el regreso de la Guerra Fría, (nuevo escudo antimisiles norteamericano de 47.000 millones de dólares) o una progresión de los intentos de Putin por la  reconstrucción de la añorada Unión Soviética, o peor aún, que ambas situaciones se superpongan retroalimentándose.

La defensa de los Derechos Humanos

Putin, Fernández, Erdogan y otros mandatarios mundiales, como Nicolás Maduro en Venezuela, son algo más que sospechosos de hacer uso de la violencia política para conservar el poder y reprimir cualquier atisbo de oposición, llegando al asesinato de quienes supongan un obstáculo a sus intereses.

Muchas veces son asuntos internos de los respectivos países, pero organismos como la ONU, tan defensora de los derechos humanos en otras ocasiones, debería pronunciarse e intervenir en auxilio de quienes están siendo asesinados. ¿O prima la no injerencia sobre la justicia? ¿Esas vidas no merecen ser defendidas por la comunidad internacional?

A Cristina Fernández le duele la muerte del fiscal que la acusaba de un gravísimo delito tanto “como la de cualquier argentino”, es decir: nada.

miércoles, 12 de julio de 2017

GOLPES DE ESTADO BUENOS Y MALOS

Publicado en el diario La Razón el jueves 13 de Julio de 2017

                GOLPES DE ESTADO BUENOS Y MALOS
                                                                Jaime Rocha C.N. (R) Ex Agente CNI




Todo es tan relativo, todo es tan dependiente de las circunstancias que lo rodean, que no pueden establecerse de forma axiomática definiciones que luego se prestan a interpretaciones varias.

Hablábamos en la tertulia de una emisora de televisión sobre mi artículo “Memoria Histórica para todos· (La Razón – 23/05/17) http://www.larazon.es/blogs/politica/no-es-pais-para-cuerdos/memoria-historica-para-todos-BG15207512  y defendía yo el derecho de los que lucharon en el bando “nacional” a recuperar también los restos de sus antepasados enterrados en fosas comunes, aquellos que fueron “paseados” o ”interrogados” en las checas inventadas por el asesor de la II República, el ruso Alexander Orlov.

No lo veía así una de mis interlocutoras, portavoz del partido Podemos, quien aducía que los restos que ellos buscan pertenecen a las víctimas de un “Golpe de Estado”, es decir, la toma por la fuerza del poder político contra un gobierno legalmente constituido. No entendía que todos, de un bando y otro, muy mayoritariamente eran víctimas de una Guerra Civil, la mayor catástrofe para un país que enfrenta a hermanos contra hermanos, causa muchas víctimas y fomenta el odio entre compatriotas.

Para la joven izquierda española de 2017, “golpe de Estado” solo es tal si lo dan fuerzas que llaman conservadoras (en contraposición con los progresistas, que son ellos), y no lo es si lo protagoniza el pueblo soberano como en Francia, Rusia, Cuba…”El cielo no se toma por consenso sino por asalto” dijo Pablo Manuel Iglesias en el Congreso de su partido, parafraseando a Karl Marx. Ese supuesto asalto a los cielos no sería tampoco un “golpe de Estado”, según dicen, solo sería la toma del poder por el pueblo a quien le corresponde. Vamos, hecho a la medida.

Un “golpe de Estado” no siempre tiene que derivar en una “guerra civil”, como ocurrió en el 36 en nuestra patria, o en el paso masivo por la guillotina, como ocurrió durante la Revolución Francesa, por el contrario podría hasta ser incruento como, por ejemplo, en la Checoslovaquia de 1989. Por el contrario, unas elecciones “legales” ganadas en buena lid, pueden terminar en una guerra, como el triunfo electoral de Adolf Hitler termino desencadenando la gran tragedia de la II Guerra Mundial.

¿Quién en su sano juicio, quién que sea consciente de la verdadera situación de la República de Venezuela y el empecinamiento de su presidente Nicolas Maduro en mantener un régimen asesino, no abogaría por un “golpe de Estado” que le derrocara? Estaríamos hablando de un “golpe de Estado” necesario, bueno para los venezolanos que recobrarían sus libertades.

La historia de la humanidad está plagada de “golpes de Estado”, desde la Roma de antes de Jesucristo hasta nuestros días. No solo la Primera República francesa, también la segunda fue fruto de un “golpe de Estado” y no digamos de la revolución rusa conocida como la “revolución de octubre” de 1917, liderada por Lenin y que terminó en un baño de sangre.

Abundantes ha sido en Europa (Francia, Rusia, España, Polonia…) pero también en prácticamente todas las repúblicas hispanoamericanas, y en algún país asiático…Lo que ocurre ahora en España es que parece que el único “golpe de Estado” que ha existido ha sido el del General Franco y que solo este ha derivado en guerra civil y posterior dictadura. Ignorar la historia tiene el grave inconveniente de que es fácil repetirla.

En la España de hoy, la historia políticamente correcta, la que enseñan en las escuelas, es que Franco se sublevó contra un gobierno legítimamente constituido, contra un régimen, la II República, ejemplar en todos los aspectos, un país en paz y armonía, con un nivel de desarrollo económico y democrático que Franco y su golpe destrozaron y nos llevó a la sangrienta guerra civil.

Según enseñan, al “Golpe de Estado” siguió una Guerra Civil, y cuarenta años de una terrible dictadura donde se represaliaba y asesinaba legalmente a los adversarios políticos. Esa es la historia que se cuenta y que muchos jóvenes españoles se han creído a pies juntillas. Para nada les hablan de la situación social y económica de la II República, del bienio negro, de la Revolución de 1934 en Asturias, la quema de iglesias, algaradas callejeras y asesinatos políticos.

“Golpes de Estado” ha habido protagonizado por militares, por civiles, de la derecha política, o de la izquierda…toda una variedad, pero hoy, para la clase política española, solo son “buenos” los dados por revolucionarios en nombre del pueblo, revolucionarios como Fidel Castro en Cuba, perpetuado como presidente hasta que las fuerzas físicas le han abandonado, habiendo convertido la presidencia de la república en una dictadura hereditaria, del más puro estilo norcoreano.

“Golpes de Estado” malos o buenos según quien lo protagonice, según si va seguido de una guerra civil o no, según sean las “derechas reaccionarias” o las “fuerzas populares progresistas” quienes lo propicien. No importa la situación social y económica del país. Sin embargo el origen de un “golpe de Estado” casi siempre tiene su “justificación” en crisis económicas, en el desorden institucional, en el abuso de poder, o en la corrupción de la clase política.


En España, la derecha acomplejada se ha abstenido de hablar de la realidad, de la verdadera situación de la II República cuando se produce el “golpe de Estado”. Ahora, por fin, empiezan a aparecer artículos como “¿Por qué avergonzarse de ser hijo de los que ganaron la Guerra Civil?” de Salvador Sostres el 1 de Mayo de 2017 en ABC y editoriales de medios de comunicación que narran una realidad hasta hace poco oculta, vergonzosamente oculta.                                                    

martes, 11 de abril de 2017

AMÉRICA FIRST !!!

Publicado en el diario La Razón el martes 11 de Abril de 2017


                                             

                                                       AMÉRICA  FIRST !!!!  

         Ni los más fervientes seguidores del presidente norteamericano Donald Trump, tenían idea clara del alcance de su slogan de campaña: ¡América First ! (América Primero), pero han bastado solo dos meses para comprobar de lo que es capaz este nuevo inquilino de la Casa Blanca, para constatar que iba completamente en serio: “Primero USA” y luego todo lo demás.

         Romper acuerdos de cooperación o comercio internacionales, bombardear una base militar siria o enviar una potente flota a las costas de Corea del Norte, son acciones ya realizadas pero que todo indica que son solo el principio de un desarrollo presidencial que tendrá sobrecogido al mundo entero.

         En estas mismas páginas escribí una esperanzadora crónica, el 18 de noviembre de 2016, titulada “El lado positivo de Trump” donde optimistamente decía: “Como todo no podía ser tan malo, algo bueno, desde mi punto de vista, traerá la llegada de Trump a la Casa Blanca: Su conocida amistad con Vladimir Putin puede tener, si no se estropea, dos efectos importantes, uno la distensión de una amenazante vuelta a la guerra fría y dos, la acción conjunta contra el DAESH”.
         
         Pues la tal amistad entre Putin y Trump se ha deteriorado, o nunca ha existido porque, salvo el aviso previo para evitar víctimas entre las tropas rusas desplegadas en la zona de la base siria bombardeada, todo lo demás no son gestos de amistad precisamente, hasta el punto de que la reacción rusa no sea hecho esperar y ya hay en el Mediterráneo un despliegue importante de buques de guerra rusos.

         Si ha existido, si es cierta la injerencia de los servicios de inteligencia rusos en la campaña electoral y posteriores elecciones norteamericanas, para favorecer a “su amigo” Trump, me temo que esa amistad ya ha terminado, ya no lucharán codo con codo contra el DAESH, porque Trump quiere terminar, de paso, con el régimen de Al-Assad, mientras Putin le defiende y apoya en su lucha contra los rebeldes que pretenden derrocarle.

         Trump construirá su muro con Mexico, y hasta es posible que acaben pagándolo los mexicanos, obligará, ya lo está haciendo, a los aliados europeos de la OTAN a incrementar el gasto militar y poner en los conflictos no solo armamento, sino contingentes más numerosos que hasta ahora, hasta el punto de que ya hay países que van a volver al servicio militar obligatorio, de más o menos duración, y otros lo están estudiando.

         ¿Dónde nos llevará todo esto? Difícil predecir un futuro inmediato de Europa cuando en Siria, Irak y Libia se está combatiendo turcos contra kurdos y yihadistas, americanos y aliados (estos menos por el momento) contra Al-Assad y yihadistas, rebeldes sirios contra Al-Assad y rusos contra el DAESH y rebeldes sirios.

         La esperanza está puesta en que Putin y Trump retomen las buenas relaciones (si alguna vez las hubo), sean capaces de volver a convocar las conversaciones de paz sobre Siria y acaben juntos con el DAESH. La situación turco/kurda y la permanencia de Al Assad serian temas “menores” dejados para más adelante.

         A menos que, como ha pasado, vuelvan a aparecer las armas químicas, lanzadas desde el aire, según algunas versiones de los afectados y que parece corresponderse con la realidad, puesto que simultáneamente fue bombardeado el único hospital infantil que quedaba en la zona, o la versión de Al- Asad de que se trataba de unos depósitos en zona rebelde que su aviación bombardeo, desconociendo su existencia, lo que provocó más de ochenta muertes por gas, de los que buena parte eran niños, que provocó la reacción inmediata de Trump y en la que no quisieron participar los aliados occidentales, la OTAN o la ONU.

         Los acontecimientos se suceden con tanta rapidez que ya ocupan la primera plana las bombas contra los cristianos coptos de Egipto, con más de 50 muertos y el fallo de un explosivo que podía haber aumentado considerablemente el número de víctimas. Todo en vísperas de la visita del Papa Francisco a ese país.

         Esta guerra, a la que hay que llamar por su nombre, solo acabará con la destrucción o rendición total del enemigo, como todas las guerras, y el enemigo común es el yihadismo. ¿Tan difícil es de entender por los políticos occidentales? El buenismo, la alianza de civilizaciones y todas esas iniciativas integradoras de buena voluntad solo logran reforzar al enemigo y alargar el conflicto, eso y que nadie escarmienta en cabeza ajena, por muy próximas que sean las víctimas. Asuman de una vez que estamos en guerra y actúen en consecuencia.

lunes, 27 de febrero de 2017

DAÑOS COLATERALES

Publicado en el diario La Razón el lunes 27 de Febrero de 2017

                   


                  
Cuando los países occidentales, y Rusia, se han decidido a dar la batalla definitiva al DAESH, las ciudades más importantes de Siria e Irak, Palmira, Alepo, Mosul,…empiezan a ser recuperadas y algunos miles de sus habitantes regresan a lo que fueron sus hogares, hoy solo un montón de ruinas.

Sin duda, la peor parte de las guerras son las pérdidas de vidas humanas y en especial de hombres, mujeres y niños que no son parte beligerante, simplemente estaban allí, en sus hogares de muchos años, con una vida y expectativas de un futuro soñado siempre mejor, y tras una tremenda explosión se han convertido en nada, solo un montón de cadáveres.

Ahora, cuando algunos de ellos, que salvaron sus vidas huyendo de esas ciudades, regresan a las zonas liberadas, lo que encuentran es peor que la nada, son montañas de escombros que no son capaces ni de retirar, es la impotencia ante una situación para la que se requerirán muchos millones de Euros y muchísimo tiempo. De ninguna de las dos cosas disponen estos ciudadanos.

Ya me refería en “Regreso a Palmira” (12.04.16), en estas mismas páginas, a la reconstrucción de lo más básico para que pudieran vivir, con las necesidades más elementales cubiertas, los miles de refugiados que decidieron retornar. Occidente debería invertir muchos millones de Euros en esas tareas de reconstrucción de lo más elemental para que regresen los refugiados y, como consecuencia directa, muchos de los que arriesgan su vida en el Mediterráneo o en largas caminatas hacia ninguna parte, dejen de tener la necesidad de huir.

Es verdad que los mayores éxitos militares de los ejércitos de Siria e Irak, apoyados por las aviaciones rusa y norteamericana, se están produciendo muy recientemente, pero, una vez más, los países occidentales parecen ciegos ante una realidad que vemos todos los días en las televisiones. ¿Quien si no ha de reconstruir todo aquello?, o ¿queremos que se eternice el problema de los millones de refugiados a los que tampoco acogemos de forma eficaz en la UE?

Desgraciadamente hay muchas ruinas del riquísimo patrimonio monumental de esas ciudades, víctimas colaterales de la barbarie, que jamás volverán a ser lo que fueron durante siglos. Eso está perdido para siempre, pero hospitales, escuelas y viviendas dignas, aunque tengan que cambiar de localización, debe ser tarea urgente y de rápida ejecución.

Las organizaciones internacionales como Cruz Roja, ACNUR y otras presentes en la zona, no tienen capacidad económica para reparar tanto desastre. Estos ciudadnos que regresan de un exilio forzoso en condiciones de penuria, se muere cada día, sobre todo los niños, y esto es urgente, no puede esperar más. Occidente, la UE, USA, ¿a qué esperan? ¿Cuántas pérdidas de vidas humanas más hacen falta para que reaccionen?

miércoles, 8 de febrero de 2017

EL FUTURO DE EUROPA

Publicado en el diario La Razón el miércoles 8 de febrero de 2017

                       
         Se han dado muchos pasos hacia la construcción europea, desde la Europa del Carbón y del Acero (CECA) por el Tratado de París de 1951, más tarde la Europa de los Seis y así, con muchas dificultades, trabajo y superación de diferencias, se llegó a la Unión Europea (UE) de 28 países con algunos más en la lista de espera.

         La caída del muro de Berlín en 1989 supuso un hito de trascendental importancia en la construcción europea, el viejo sueño de los políticos de la postguerra, la construcción de una unidad política, económica y social, que evitara nuevos conflictos continentales, estaba más cerca con la incorporación de los países del este. La guerra fría entre el Pacto de Varsovia y la OTAN había terminado.

         Todo parecía discurrir favorablemente, incluso se redactó una Constitución Europea que debía entrar en vigor el 11 de noviembre de 2006, después de ser ratificada por todos los países miembros. Sin embrago fueron dos países fundadores de la CECA, Francia y Holanda los que, con su rechazo, abortaron el avance en la unión política que parecía inminente y necesaria.

         Recuérdese la oposición francesa a la redacción inicial del preámbulo: “Inspirándose en su herencia cultural, humanista y religiosa, la Unión está fundada...". Sin embargo, la delegación francesa se opuso a la inclusión del término "herencia religiosa" con el argumento de que era contrario al carácter universal de los valores y derechos proclamados en la Carta.

              El primer ministro francés, el socialista Jospin, a pesar de la postura oficial, reconoció que personalmente “la religión, en su dimensión de cultura y en su compromiso con algunos valores fundamentales, sigue teniendo un papel en su vida”, en una entrevista reconoce que “sus orígenes han influido en su ética personal y que existe un parentesco entre los valores judeocristianos y la moral laica”. Haciendo también las habituales referencias a las fuentes cristianas del arte, la música, la literatura o la filosofía.

         Los más pesimistas pensaron entonces, hace diez años, que esa falta de acuerdo en cuestión tan trascendente, era el principio del fin y quizás no lo fuera, pero si supuso un frenazo en la integración política y en ciertos aspectos en la económica al eludir la unión aduanera y la política fiscal.

         La situación actual deriva de aquellos polvos al propiciar el resurgimiento de los nacionalismos radicales, de izquierda y de derecha. Un nacionalismo excluyente que lucha por volver al pasado, salir de la UE, como está haciendo Gran Bretaña con el Brexit, anuncia Le Pen en Francia y puede darse en otros países donde estos partidos están alcanzando resultados electorales muy importantes.

         Otra consecuencia grave que han originado estos nacionalismos ha sido la división al cincuenta por ciento de sus propios ciudadanos, como el Brexit en Gran Bretaña, la elección de Donald Trump en Estados Unidos o, como pone de relieve el resultado de un estudio de la Universidad Ramón Llull, según el cual “el cincuenta por ciento de los catalanes son independentistas", es decir, existe un “empate técnico" entre unionistas y separatistas. 

           No son comparables los políticos europeos de la posguerra con los actuales en formación, experiencia, valores e ideales y no me refiero a cuales puedan ser hoy esos valores es que, sencillamente, han prescindido de ellos, viven sin ellos y hasta atacan a quienes aún los conservan, también en España.


         Ante esta nueva situación cuyo origen, como hemos recordado, proviene del desacuerdo que impidió la proclamación de la Constitución Europea, no se puede ser muy optimista sobre la culminación de la integración política y económica, a no ser que, como ya se oyen voces en Bruselas, “hay que acelerar el proceso y ponerse de acuerdo rápidamente en esas importantes cuestiones o Europa no será, sesenta años de trabajo y progreso se irán por el sumidero. Veremos si los europeístas han entendido esta vez que la situación no admite demoras. 

miércoles, 21 de diciembre de 2016

LOS NIÑOS DE LA GUERRA

Publicado en el diario La Razón el martes 20 de Diciembre de 2016


         
               
      Una niña de apenas siete años se inmola con un cinturón de explosivos en el mercado de Postikun, en el noreste de Nigeria. La autoría es reivindicada por la franquicia de radicales islamista Boko Haram que significa “la educación occidental está prohibida” y pretende crear un estado islámico en el norte de Nigeria, de mayoría musulmana.


         Apenas unos días antes otras dos jóvenes hicieron explotar, o se los hicieron explotar a distancia, los explosivos que llevaban alrededor de sus cuerpos causando 59 muertos y otros tantos heridos, en la misma zona geográfica.

         Recordarán el triste episodio del secuestro de doscientas alumnas de un colegio efectuado por el mismo grupo en una escuela al norte de Nigeria.

          Escribía en estas mismas páginas el 16 de septiembre de 2015, hace ya más de un año:Aunque la fuerza de una imagen, como la del niño sirio ahogado en una playa de Turquía, debería ser  de por si suficiente para mover las conciencias de los políticos occidentales, no lo son menos las palabras de otro niño, Nada Nussir, yemení de siete años, que gritaba junto al cadáver de su amigo Abdul Rahman, de solo cuatro años, abatido por un francotirador: “Por favor, paren esta guerra”.

        Millones de niños sirios, libios, yemenís o iraquís no quieren abandonar sus países. Pero mientras no se pare esta guerra, seguiremos viendo impotentes el sufrimiento hasta la muerte de millones de niños.

         Los yihadistas del DAESH utilizan como escudos humanos a los habitantes de las ciudades ocupadas, niños incluidos. En esta guerra tan confusa, donde los combatientes militan en múltiples bandos, (turcos contra kurdos; rusos y sirios contra milicias rebeldes sirias; y todos, incluidos americanos y jordanos contra el DAESH) las principales víctimas son los niños que también se cuentan por miles entre los que arriesgan sus vidas en el Mediterráneo o entre los millones de refugiados en los precarios campamentos de Siria, Turquía o la Unión Europea.

         Existe también un mercado de órganos humanos extraídos a esos niños que vagan sin rumbo por esos países o incluso por Europa, sobreviviendo a sus padres.

Nunca como hasta ahora la humanidad entera ha podido ver a través de las cámaras de televisión estas tragedias, pero la repetición de esas imágenes un día sí y otro también, parece que mueve a la indiferencia a los políticos europeos.

Alepo ha costado muchas vidas, pero la acción decidida de Rusia y Siria ha conseguido liberarla y el regreso de sus habitantes, como ocurrió el Palmira, aunque como venganza los yihadistas hayan asesinado al embajador ruso en Turquía al grito de “Esto por Alepo”.

Lo deseable siempre es que no haya muertes de seres humanos, niños o adultos, pero las guerras generan esas muertes no solo en los ejércitos combatientes sino en los llamados daños colaterales. Las guerras terminan con la derrota de uno de los bandos o su rendición. No parece que los yihadistas estén por la segunda opción así que habrá que imponer la primera y cuanto antes mejor. Se evitarán muchas muertes. 

sábado, 19 de noviembre de 2016

EL LADO POSITIVO DE TRUMP

Publicado en el diario La Razón el viernes 18 de Noviembre de 2016          


             

      Desde el mismo momento en que se conoció el resultado electoral en EEUU, que daba la victoria al controvertido líder conservador Donald Trump, el mundo entero, supongo que menos los sesenta millones de norteamericanos que le votaron, tanto la derecha moderada como las izquierdas de todo el espectro, se han puesto en guardia ante las promesas electorales del magnate americano.

         Sus correligionarios europeos, de Francia, Austria, Suecia, Dinamarca, Alemania…ven en esta victoria una oportunidad de contagio al que también ayuda el éxito del Brexit del Reino Unido, que a su vez genera divisiones internas, las más importante las tendencias independentistas de Escocia y en menor medida Gales.

         Trump, durante la campaña, ha amenazado a la OTAN (que cada uno se pague su defensa en medios y efectivos), a Europa (nada de acuerdos comerciales preferentes), a los mexicanos (poniéndoles un muro), a los inmigrantes ilegales (proponiendo su expulsión), ha ofendido a las mujeres, a los negros, a los latinos…otra cosa será lo que sea capaz de hacer, a pesar de contar con mayoría en el Congreso y Senado.

         Como todo no podía ser tan malo, algo bueno, desde mi punto de vista, traerá la llegad de Trump a la Casa Blanca: Su conocida amistad con Vladimir Putin puede tener, si no se estropea, dos efectos importantes, uno la distensión de una amenazante vuelta a la guerra fría y dos, la acción conjunta contra el DAESH.

         En está mismas páginas he hablado recientemente de la escalada que supone, por una parte, la anexión de Crimea y el este de Ucrania por parte de Rusia y su continua amenaza a las repúblicas bálticas y otros países de la antigua Unión Soviética y, por la otra, la inversión de 59.000 M$ de EEUU en el escudo antimisiles desplegado en Europa. Una auténtica escalada militar de muy malos augurios. Eso puede, como digo, entrar en una etapa de distensión. Putin y Trump se parecen en muchas cosas y se entienden. Los populismos de derecha e izquierda se parecen mucho más de lo que ellos mismos quisieran.

         En cuanto a la lucha contra el DAESH, bien es sabido que mientras Rusia apoya a Al- Assad, USA lo hace a las guerrillas sirias que lo combaten y todo ello con la participación de fuerzas regulares iraquíes, turcas, kurdas y la aviación de países como Jordania en un “tótum revolutum” cuyas víctimas son los refugiados que se juegan la vida en una huida sin destino y quienes atrapados en una guerra cruel y sanguinaria tienen una muerte garantizada por las bombas o las ejecuciones de los yihadistas.

         Si estos dos importantes problemas internacionales llegan a una satisfactoria solución, algo tendrá la humanidad que agradecer a este político radical. Ya se verá. Como también se verán todas esas amenazas negativas con las que ha hecho su victoriosa campaña.
                      



sábado, 22 de octubre de 2016

GENOCIDIOS DEL SIGLO XXI

Publicado en el diario La Razón el sábado 22 de Octubre de 2016


               Las guerras son muy crueles, se cobran miles o millones de víctimas inocentes. Todas, grandes o pequeñas, son el más grave exponente de la incapacidad del ser humano de convivir pacíficamente con quienes tienen ideas, religiones o intereses distintos.


         Los orígenes son muy variados, mejor dicho, la espoleta puede ser distinta, pero casi siempre el elemento común es el odio que puede estar cimentado en mil causas, recientes o remotas. Intereses económicos, afanes expansionistas o cualquier otra motivación se fragua durante un periodo de tiempo más o menos largo. La motivación no es espontanea ni estalla una guerra sin que tenga el caldo de cultivo adecuado.

         Guerras civiles, insurgencias o guerrillas, tienen actores y bandos muy definidos. No así el terrorismo cuyo único objetivo es hacer vivir en situación de pánico, aterrar a la población de un país ante lo imprevisto.

         Sin embargo, entre las muchas guerras que la humanidad sufre en estas primeras décadas del siglo XXI, hay un elemento que parecía superado y que amenaza con volver: la confrontación entre las dos grandes potencias y sus respectivos aliados, incruenta durante la llamada “guerra fría”.

         Rusia y Occidente ya libraron una guerra en Crimea a mitad del siglo XIX (1854-1856), la primera guerra europea desde las napoleónicas. La espoleta: liberar a Turquía de la invasión rusa e impedir que Rusia alcanzara una salida al Mediterráneo.

Ya en este siglo, en febrero y marzo de 2014, Rusia se anexiona Crimea, esta vez sin oposición, favorecida por los pro rusos ucranianos, e intenta, persistiendo en ello, la anexión del este de Ucrania en una nueva versión de la guerra que, a diferencia de una invasión militar clásica, o una guerra de frentes, se conoce como guerra híbrida que es una combinación de estrategias militares con operaciones de inteligencia, amenazas y presiones que entran dentro del concepto de guerra psicológica sobre la población a invadir hasta captar su voluntad.

La respuesta de Occidente (EEUU) ha sido el despliegue del “escudo antimisiles” en Europa, lo más próximo a las fronteras rusas, con un coste total de 59.000 millones de dólares, lo que será sin duda el inicio de una nueva carrera de armamentos, en respuesta a las acciones militares rusas y la modernización de su armamento.

         Alabé en estas mismas páginas (“Regreso a Palmira”) la rapidez y eficacia de las Fuerzas Armadas rusas en la reconquista de Palmira, lo que permitió el regreso de más de tres mil familias y las labores de reconstrucción de hospitales y prestación de ayuda humanitaria, aunque también destacaba que Putin está utilizado esta guerra para probar sus nuevas armas.

         El autogolpe del Presidente turco Erdogan, con miles de detenciones y ya veremos si ejecuciones; el inacabable conflicto turco - kurdo; la guerra civil siria entre las tropas regulares de Al Assad (amigo de Occidente hace nada y ahora terrible enemigo a eliminar) y los guerrilleros rebeldes, apoyados los primeros por Rusia y los segundos por los EEUU; y la guerra de todos contra el DAESH, hacen muy difícil, sino imposible, siquiera un “alto el fuego” temporal que alivie la situación desesperada de la población civil, la que se ha visto obligada a huir a Europa como refugiados o la que permanece en ciudades como Mosul y Alepo, sufriendo los diarios bombardeos.

         Los millones de refugiados que logran llegar a Europa, más los miles que mueren en el Mediterráneo o las víctimas directas de los bombardeos de unos u otros, para vergüenza de los dirigentes del primer mundo, (ese que llamamos desarrollado y cuyo desarrollo es solamente tecnológico, habiendo retrocedido y abandonado sus referencias morales y éticas), que son incapaces de llegar a un mínimo acuerdo que permita salvar vidas de los inocentes, abrir pasillos seguros que permitan salir a los civiles, que posibiliten la llegada de ayuda humanitaria, que todas las partes respeten los “alto el fuego” que se acuerden y que estos sean tan amplios como sea necesario parando un vergonzante genocidio del que todos son culpables, pero de forma especial quienes tienen en su mano el alivio o la solución a tanto sufrimiento, las grandes potencias cuyos intereses económicos, de influencia en la región, o de proyectos de gaseoductos en la zona, son su principal motivación.

         Millones de seres humanos, la población civil de esos países en guerra solo tiene dos salidas: permanecer en sus países sufriendo bombardeos, sin alimentos ni asistencia médica y sometidos a los terroristas, o jugarse la vida intentando llegar a Europa, donde no son bien recibidos y están a meced de las mafias que los explotan o los conducen a una muerte segura.