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martes, 23 de abril de 2019

LOS INDECISOS


          Publicado en el diario La Razón el martes 23 de abril de 2019  



        
         Sin lugar a dudas, los indecisos ganarían las próximas elecciones. Todos los sondeos, todas las encuestas, les dan entre el treinta y el cuarenta por ciento de los votantes. Por el contrario al PSOE, PP y Ciudadanos les conceden, en el mejor de los casos, sobre el treinta por ciento.

         Siempre se ha dicho que en España las elecciones las gana el centro. Hasta ahora era así, el centro derecha del PP o el centro izquierda del PSOE, incluso muchos votantes del centro, me consta que han votado indistintamente a una u otra opción. El centro político es moderado, vota con la cabeza y no con el corazón, no es sectario, ni fanático, ni de derechas o de izquierdas, o mejor dicho, le gustan algunos postulados de un lado y de otro.

         Eso era así hasta hace relativamente poco tiempo en España, aunque en Europa la aparición de los fanatismos de derecha o izquierda llevan ya unos años, y así nos va. Políticas revisionistas, políticas viscerales y poco pensadas (o muy pensadas para alcanzar un fin perverso) han dividido casi al cincuenta por ciento a nuestra sociedad.

         Empezando por la sociedad catalana, pero ya extendido a prácticamente toda España, ya ni en círculos familiares se pueden exponer libremente los pensamientos politicos de cada uno por temor a enfrentamientos subidos de tono entre los propios miembros de la familia. Lo mismo con amigos o en círculos asociativos. Todos estamos en grupos de redes sociales donde los administradores piden, una y otra vez, que, por favor, no se hable de política en esos círculos. El miedo a la fractura social es evidente y palpable en toda España.

         Lo escribí hace mucho tiempo en estas mismas  páginas (“Otra vez las dos Españas” o “La tercera Ley de Newton”), salvo los separatistas catalanes y vascos, no quiero pensar que los demás partidos políticos españoles, de derechas o izquierdas, quieran romper el país, sin embargo por sus actitudes y hechos parecería que no es así y que su única obsesión es que España desaparezca del mapa.

         Las circunstancias nos han puesto en una situación decisiva para el futuro de España. Se van a celebrar, con apenas un mes de diferencia, todas las elecciones que componen el panorama electoral español, desde las generales a las locales pasando por europeas y autonómicas, todos los cargos políticos serán renovados o confirmados según las papeletas que nosotros, los españoles, introduzcamos en las urnas.

         Nos jugamos muchas cosas en toda esta catarata de elecciones. Insistiré una vez más que votemos a las personas, a su trayectoria laboral o política, a su formación profesional y humana, su carácter, como si le estuviéramos entrevistando para darle un trabajo en nuestra empresa.  Dejemos de ser “indecisos” y vayamos a ejercer nuestro derecho de voto. Tendremos el gobierno que nos merezcamos y no otro.

viernes, 15 de marzo de 2019

MALDITA LEY ELECTORAL ¡!!


  Publicado en el diario La Razón el jueves 14 de marzo de 2019


     Decía recientemente Narciso Michavila, presidente de GAD 3, empresa especializada  en estudios sociológicos y encuestas, que todos los países quieren la Ley Electoral de los otros, nadie está contento con la suya y es posible que sea así, pero estoy seguro que ninguna es tan nefasta como la nuestra.

         ¿Cómo es posible, por ejemplo, que en las últimas elecciones catalanas, los independentistas obtuvieran un apretado cuarenta y ocho por ciento y sin embargo por el número de escaños pueden gobernar, o lo que sea que hacen?

         ¿Cómo es posible que durante cuarenta años, los dos partidos mayoritarios en España, PP y PSOE, hayan tenido que gobernar, en muchas ocasiones, accediendo a las exigencias de los partidos separatistas catalanes y vascos?

         ¿Por qué, esos dos partidos que han gobernado en alguna ocasión con mayorías absolutas, en tres ocasiones el PSOE y dos del PP, no han aprovechado para cambiar la Ley Electoral?

         Es difícil entender la negativa de los dos partidos mayoritarios a reformar la ley. Ahora, con cinco partidos que se presentan en las cincuenta y dos circunscripciones, y la indudable ventaja para quienes solo lo hacen en tres o cuatro circunscripciones, caso de vascos y catalanes respectivamente,  los resultados, en número de escaños, seguramente no van a tener nada que ver con el número de votos obtenidos por cada formación política.

         En Andalucía la sorpresa fue Vox, que obtuvo más del doble de los escaños que le concedían las más favorables de las encuestas. En las próximas generales, municipales, autonómicas y europeas que vamos a tener desde el 28 de abril al 26 de mayo, ya Vox no será sorpresa, pero no es fácil que los tres partidos de derechas sean capaces de formar gobiernos. 

         Según el número de escaños en juego, los votos de Vox, en el supuesto de que este partido sea el que obtiene menos de los tres de derechas, podrían favorecer al PSOE. De ahí algunos mensajes que circulan por las redes sociales recomendando a los votantes de derechas que, según donde, voten al PP, Ciudadnos o Vox.

         Habida cuenta de que el PSOE volverá a aliarse, para formar gobiernos, con todos los partidos con los que ganó la moción de censura, es decir, Podemos y sus confluencias, separatistas e independentistas, la victoria de Pedro Sánchez a nivel de gobierno nacional y del PSOE en las demás elecciones, parece muy clara.

         Solo habría una posibilidad clara de triunfo para las derechas, presentar candidaturas únicas según en qué elecciones y circunscripciones. Cosa impensable a juzgar por las descalificaciones que entre ellos se lanzan o las reticencias de Ciudadnos a hablar siquiera con Vox.

         Así pues, a la vuelta de unos meses tendremos unos presupuestos imposibles, un déficit muy superior al autorizado por Bruselas y todo ello en un contexto europeo y mundial amenizado por los acuerdos y desacuerdos entre USA y China, una caída considerable en los índices de crecimiento económico (Dios quiera que no venga una nueva crisis y entremos en recesión) y la consiguiente destrucción de empleo.

         Por no referirnos a los indultos a los independentistas, las negociaciones con relatores internacionales del Estado con Cataluña, y todas las ocurrencias del Dr. Sánchez respecto al diésel, la eutanasia, la Ley de Memoria Histórica, nueva Ley de Educación, la reforma de la legislación laboral…todo menos un pacto por la educación, o la justicia o la sanidad…Sea lo que sea, habremos sido los españoles los responsables, con nuestro voto, de lo que nos venga en el inmediato futuro.  




lunes, 14 de enero de 2019

LA MENTIRA COMO ARMA POLÍTICA


  Publicado en el diario La Razón el lunes 14 de enero de 2019     



     
               Es casi imposible saber quién dice la verdad, ni en los medios de comunicación, ni en tertulias políticas y mucho menos en las redes sociales. Los debates, si el medio tiene, al menos, la decencia de llevar invitados de distintas ideologías políticas, son una pelea de gallos a ver quién grita más, unos a otros y no respetando turnos de intervención. No les interesa lo que diga el oponente, solo gritar “su verdad”,  quitándose la palabra mutuamente.

         Y ¿qué decir de los datos? Aportan, sin enseñar a cámara, “datos oficiales” que, según quien los arguya, difieren considerablemente o se interpretan de distinta forma. En la mente de todos los lectores están  los datos que derechas o izquierdas presentan sobre las llamadas “violencia de género” o “violencia doméstica” o “violencia de familia”, la procedencia geográfica de los asesinos y violadores, las falsas denuncias, confundiendo las que prosperan o no, las que son desestimadas por falta de pruebas o incluso las que no llegan  a ponerse, o el destino final de los millones de euros que se arbitran para la lucha contra esa lacra

         Problemas importantes y graves, como el citado, que exigirían pactos de estado con un consenso de todos, o casi todos, los partidos políticos, se pierden en esos estériles debates públicos que no convencen a nadie. Y no convencen porque la confusión es tal, la sobreabundancia de datos, falsos en su mayoría, es tal y tan contradictoria que un observador imparcial o de buena fe, jamás sacará conclusión válida.

         Es también una práctica habitual poner en boca de un oponente político declaraciones o ideas manipuladas, recortadas de forma intencionada, solo la frase o la parte de la frase que les interesa, obviando aquella parte que cambiaría completamente el sentido de la declaración. Claro, decir, como acaba de decir el Dr. Sánchez, que un partido que “elija a las mujeres como adversarias, pierde seguro” (él sabrá quién lo ha dicho o directamente se lo ha inventado)  podría ser un ejemplo de la manipulación que venimos diciendo.

         Hasta las declaraciones del tristemente célebre comisario Villarejo están manipuladas. Los medios técnicos de que hoy se disponen permiten un corta y pega que hábilmente realizado consigue efectos sorprendentes, en primer lugar para quien ha sido grabado, que la mayoría de las veces ni se reconoce en las grabaciones.

         Por supuesto que no es nuevo esto de la mentira como arma política. Los políticos de todas las épocas han prometido el oro y el moro a sabiendas de que, una vez adquirida la responsabilidad de gobernar, muchas de esas promesas no serán cumplidas. En esto son campeones los partidos populistas, de uno y otro extremo, cuyos programas se hacen exclusivamente en función de los que ellos piensan o detectan que los ciudadanos quieren oír.

         Un buen programa populista debe tener, a partes iguales, mentiras programáticas del gusto del personal y el otro cincuenta por ciento de descalificaciones del adversario, poniendo en su boca las barbaridades más escandalosas  que causen miedo y escándalo, pero sobre todo un miedo que movilice a los ciudadanos para evitar la llegada del terrible enemigo.

         ¿Qué hacer ante tanta falsedad? Pues hay pocas reglas válidas para no dejarse engañar. En principio, se me ocurre que la más válida es recurrir a la trayectoria personal y del partido que nos vende la moto. Quienes ya han gobernado son más fáciles de analizar. Aquello de que “por sus hechos los conoceréis” ya puede ser aplicable a quien ha ejercido esas funciones, con honradez o no, con eficacia  o no, cumpliendo lo prometido o no.

         Más difícil si el político es nuevo o su partido tiene escasa trayectoria. En ese caso solo queda acudir a los siempre hinchados currículos donde se recoja formación y experiencia laboral. Si somos capaces de separar el grano de la paja, quizás nos equivoquemos menos.

         Se acercan elecciones en España, elecciones municipales, autonómicas, europeas y, quien sabe si generales. La fecha fijada es el domingo 26 de mayo, es decir, dentro de cuatro meses mal contados. Ya los partidos políticos han iniciado la presentación de candidatos, conocidos unos y nuevos otros, nos toca a los ciudadanos analizar a estas personas a quienes vamos a pagar un sueldo durante cuatro años. Más que los programas y las descalificaciones del adversario, tratemos de averiguar de verdad como son ellos. Háganme caso, tendrán menos posibilidades de equivocarse. Son las personas, no sus partidos o sus programas.


        

        












sábado, 30 de julio de 2016

ELOGIO DE LA LOCURA

Publicado en el diario La Razón el sábado 30 de Julio de 2016                                                                              


         Erasmo de Rotterdam publica en París, en 1511, aunque es escrito dos años antes, y ya en la madurez de su vida, la obra “Elogio de la Locura” cuando se da cuenta de que, en el mundo la razón apenas tiene poder y  reina una insensata confusión. 

            Podríamos hacer extensivo el título del blog a este mundo sin cordura en el que nos hemos convertido. En este mundo, la Tierra que habita el ser humano, no existe lugar para las personas cuerdas, aunque bien es verdad que en unos sitios más que en otros.

         Cada tema necesitaría, no ya un artículo, sino una enciclopedia, pero me voy a limitar a apuntar algunas cuestiones más urgentes de esta insensata confusión” en que vivimos.

         El terrorismo yihadista se enseñorea por Europa un día sí y otro también con asesinatos masivos o selectivos, según ellos mismos deciden, ya sin necesidad de recurrir a armas de fuego u otros materiales de difícil adquisición, sino con armas blancas muy accesibles. Los Servicios de Inteligencia y Cuerpos de Seguridad trabajan a destajo para evitarlo, pero los gobiernos europeos no dan el paso imprescindible de la creación de un Servicio de Inteligencia comunitario y un intercambio de información sin reservas, a la vez que se redoblan los esfuerzos militares para acabar con el DAESH.

         Gran Bretaña celebra un referéndum (“Brexit”) para salir de la Unión Europea, que se resuelve por una diferencia mínima de 51,9 por ciento a favor y el 48,1 en contra, pero una vez concluido, y en apenas 24 horas, se recogen casi dos millones de firmas de arrepentidos que votaron por la salida y de inmediato se han dado cuenta del error cometido, para celebrar un nuevo referéndum. “Bregret” han bautizado al regreso a la UE. Las leyes de referéndum deberían establecer unos mínimos de participación y una diferencia de resultados considerable que aseguraran la perdurabilidad de los resultados. Ya vemos que en caso  de escasa diferencia los cambios de opinión de pueden producir muy rápidamente.

         Hablando de referéndum, aunque este al que me refiero ahora no fuera legal, el celebrado en Cataluña no obtuvo ni en participación ni en resultados más evidencia que una división al cincuenta por ciento de la sociedad catalana y que una mitad está imponiendo a la otra mitad una locura separatista absolutamente inviable desde muchos aspectos, pero el más importante el económico, con unos bonos basura, y una financiación dependiente  del Estado al que acuden con frecuencia para paliar una administración en bancarrota.

         Los independentistas catalanes, como han hecho otras veces, aprovechan que en España no hay sino un Gobierno en funciones para dar pasos hacia la independencia, siguiendo la hoja de ruta trazada por los partidos separatistas, que en las últimas elecciones no llegaron al cincuenta por ciento aunque se tradujo en una ajustada mayoría en escaños en su Parlamento.

         Y mientras todo esto pasa y nos afecta tan directamente, nuestros políticos, por segunda vez en seis meses, nos han pedido el voto, pero ni aun así se sienten capacitados para formar un gobierno y todo apunta a unas terceras elecciones. Lo peor son las razones que unos y otros dan para no ponerse de acuerdo, casi siempre personales, de antipatías mutuas, de acusaciones que bien podían aplicarse los propios denunciadores, poco de política, poco de programas, poco de reformas, solo el “y tú más”, solo asegurarse un sillón, primero en su propio partido y luego en el gobierno de la nación. España no importa.

         Repaso rápido y somero de cuestiones graves que preocupan, y mucho, a nuestro Rey Felipe VI, según manifestaciones de los políticos que le visitan, pero no solo al monarca sino a todos los cuerdos que, aunque escasamente, aún quedan. Descontando los que andan jugando al Pokemon Go.

viernes, 1 de julio de 2016

EL PSOE NO SE ENTERA

Publicado en el diario La Razón el viernes 1 de Julio de 2016
                 
                                 
  
       Se han celebrado las segundas elecciones generales en apenas seis meses y todo apunta a que vamos a por las terceras. Si las declaraciones de los líderes políticos no cambian radicalmente, por lo oído hasta ahora, parece que no hay posibilidad de acuerdo o en última instancia de abstenciones que hagan posible un gobierno.

         Si miramos los resultados de los dos partidos mayoritarios, y su evolución de una a otra elección, queda claro que sale fortalecido el partido Popular y debilitado el PSOE. Esa tendencia sería muy probablemente confirmada de repetirse por tercera vez las elecciones.

         Unidos Podemos sale escaldado de su intento de sumar votantes de Podemos e Izquierda Unida. Sus caras de derrota, de no saber qué ha pasado, de no explicarse lo sucedido, son lo más elocuente de estas elecciones.  Es cierto que muchos votantes comunistas no quieren saber nada del antisistema Podemos y creo, sinceramente, que solo los dirigentes de los dos partidos creían en la suma de votos. El fracaso seguramente les hará reconsiderar esta alianza si vamos a repetir por tercera vez las elecciones.

         Sin embargo (consejo gratis) yo analizaría con detalle la bajada significativa de votos cosechados en los llamados “ayuntamientos del cambio”. Ese análisis les llevaría a concluir que, a pesar de la publicidad de cierta cadena de Televisión, los ciudadanos no están conformes con su primer año de gobierno en ayuntamientos tan significativos como Madrid, Barcelona, Zaragoza, o Cádiz..donde han paralizado proyectos importantes, se han dedicado al populismo sin lograr ninguno de los objetivos prometidos en temas de vivienda, empleo, educación, limpieza o sin techo, siempre con el beneplácito del PSOE.

         Ciudadanos ha quedado más o menos como estaba. La Ley Electoral española no favorece  a los pequeños y la pérdida de unos pocos votos ha significado la bajada de ocho escaños. Podía haber mejorado resultados si hubiera prescindido de las líneas rojas respecto al PP, que ha sido el claro vencedor de esta “segunda vuelta”. Su alianza con un PSOE en caída libre (cada resultado electoral es peor que el anterior y, de milagro, más bien por deméritos propios, Unidos Podemos no le ha relegado al tercer puesto) le ha perjudicado impidiéndole mejorar resultados.

         Seguimos pues con el bipartidismo, de momento, aunque no está garantizado si se repiten elecciones. Lo que parece evidente es que el PP podría alcanzar la mayoría absoluta y el PSOE seguiría cayendo si no cambia su política  de obstrucción a la formación  de un gobierno del partido ganador.

         Muchos “barones” socialistas se inclinan por una abstención que facilite la formación de un gobierno encabezado por el PP y liderar la oposición, mientras ponen orden en su casa (reconstruir el PSOE, según Susana Díaz). Sin embargo las declaraciones de Pedro Sánchez, Hernando y otros dirigentes no van por ese lado. No se enteran o no quieren enterarse, no aprenden, no escarmientan ante la evidencia.

         De Unidos Podemos no se puede esperar nada, pero PSOE y Ciudadanos deben permitir gobernara al PP que les aventaja en millones de  votos y sube mientras ellos, los dos, bajan. Un poco de sensatez, obligada si se quiere, para sobrevivir a esta situación inédita que nos tiene ya muy hartos a los españoles. El PSOE va, de elección en elección, empeorando resultados, siempre los peores de su historia. No aprenden ni en cabeza propia. ¿Sobrevivirá a su ceguera?

martes, 21 de junio de 2016

LOBOS CON PIEL DE CORDERO

Publicado en el diario La Razón el martes 21 de Junio de 2016

             No me gusta tener que escribir sobre esto, pero tampoco me gusta, o me gusta menos, callarme las cosas que se están viendo en esta continua campaña electoral que dura ya demasiado.

         Me refiero a actos aislados de violencia que se están produciendo cada día con más frecuencia y cuyos protagonistas son componentes de colectivos que dieron origen al 15M y más tarde a Podemos. Las Iglesias católicas y capillas universitarias son sus preferidas (a una mezquita o sinagoga ni mirarlas, son así de cobardes)

         Ya nos hemos referido, en anteriores ocasiones, a interrupciones con gritos e insultos de las intervenciones de concejales de los partidos “constitucionalistas”, a cargo del “público asistente” en plenos municipales en los ayuntamientos gobernados por la extrema izquierda, permitido e incluso alentado por las presidencias.

         Insultos, rotura de pancartas y otros elementos propagandísticos en mesas instaladas en la vía pública como elementos de difusión de sus programas. Grupos de diez o doce violentos a veces acompañados por perros de gran tamaño.

         Insultos, rotura de pancartas y expulsión de los componentes de los demás partidos en manifestaciones públicas sea cual sea la causa que la provoque. No admiten la presencia de otros partidos y pretenden monopolizar cualquier actividad en público. Es una monopolización de “la calle” es querer quedarse con “la calle”.

         Dos jóvenes fueron apaleadas y arrastradas por el suelo por vestir la camiseta de la selección española en Barcelona, donde días más tarde, un grupo “antidesaucios”  insulto y agredió a políticos del PP.

         Los dirigentes de ese partido, convertido a la socialdemocracia sueca en campaña electoral, (la piel de cordero del momento) no se acuerdan de sus manifestaciones públicas a favor del empleo de la violencia. Incluso su líder, Pablo Iglesias, daba por hecho, en un acto público con sus seguidores, que todos sabían fabricar cocteles Molotov, o el alcalde de Cádiz anunciando que “la próxima visita será con dinamita”. Pocas bromas con eso.

         Ahora los dirigentes se han puesto la piel de cordero y hasta reniegan de su pasado como asesores del gobierno bolivariano de Venezuela, admiten que la situación en el país sudamericano es una catástrofe y que hay cosas que se están haciendo mal, como si ellos no hubieran tenido nada que ver y además lo han cobrado muy bien. Los dirigentes pretenden dar la imagen de tolerantes de buenos chicos que solo buscan el bien común. El trabajo sucio se lo dejan a sus bases.

         Lo dijo Pablo Iglesias en un congreso de Podemos: "El cielo no se toma por consenso, sino por asalto" la frase contiene un concepto, el del asalto a los cielos, con el que Karl Marx describió las aspiraciones de la Comuna, la fugaz insurrección que tomó el poder en París entre marzo y mayo de 1871.

Eso ahora, con tanto en juego, no interesa, pero dicho está. El marketing, que dominan  a la perfección, les impone la moderación de los dirigentes y la violencia de los “incontrolados”. Todos los demás partidos debían ser conscientes de lo que nos jugamos y hacer frente común contra la violencia verbal y física, antes de que vaya a más, que irá si no se para.

De lo que son capaces en cuestión del uso de violencia en manifestaciones públicas, acabadas en autenticas guerrillas urbanas, en España ya hemos tenido bastantes experiencias, iniciadas en el barrio de Gamonal de Burgos en enero de 2014.

No sé que será peor, si que ganen o que pierdan, porque tienen muy mal perder.

martes, 7 de junio de 2016

NO NOS MERECEN

Publicado en el diario La Razón el martes 7 de Junio de 2016

                   Muchos de Vds. pensarán que los políticos son el reflejo de la sociedad a la que pertenecen, es decir, son como nosotros, no solo nos representan sino que realmente son lo mismo y por tanto nada nos diferencia de ellos.
         También se dice habitualmente que tenemos lo que nos merecemos, que al fin y al cabo los hemos elegido nosotros, por tanto, buenos o malos, han accedido a los puestos de responsabilidad política porque millones de españoles han pensado, no solo que merecen estar ahí, sino que son los mejores de entre los que componen la oferta electoral.
         No estoy de acuerdo con ninguna de las dos opiniones y trataré de explicarme.
         En primer lugar, y cada vez más, los políticos profesionales carecen de una preparación académica  adecuada, o en su defecto, cuenten con una experiencia laboral destacable. Normalmente esas personas que describo si están en nuestra sociedad, pero prefieren seguir con sus profesiones y no les interesa dar el paso a la política porque la legislación española no favorece ese paso y si lo dan, prácticamente  dicen adiós a su profesión.  Luego, a la política no van los mejores.
                  También se alega, para justificar  la falta de interés en la política, que los sueldos son bajos y nada atractivos para quien ya tiene una posición razonablemente estable y satisfactoria. Ninguna razón que no fuera una fuerte  vocación de servicio haría abandonar esa estabilidad para tratar de ocupar un cargo tan inestable y mal pagado.
         La Ley electoral española tiene mucho que mejorar y en distintos aspectos, pero hay uno esencial: los políticos deben rendir cuentas a quienes les han elegido, a quienes representan. Deben estar accesibles a su electorado en cualquier momento y responder de su gestión. No cada cuatro años en las urnas.
         Antes de seguir esta argumentación tengo que decir que conozco personalmente magníficas excepciones a todo esto, personas de gran valía que han dado el paso, que se la han jugado por un sentido de servicio a sus compatriotas pero ya digo que son la excepción.
         Muchos españoles eligen “al menos malo”, no se identifican con ninguno de los partidos o candidatos, no les gustan ni piensan que vayan a resolver los problemas del país, pero votan, como deber ciudadano, con la nariz tapada. Así sale lo que sale.
Sostengo, y es comprobable, que en la sociedad española existen, y hasta abundan, personas con preparación, experiencia, conocimientos y carisma para ser magníficos dirigentes políticos. Seguro que todos conocemos a varios de ellos. Sin embargo estos brillantes ciudadanos no están dispuestos a arriesgar su bien ganado estatus por mucho que les duela lo que están viendo.
Mientras tanto, ya saben, nariz tapada y al menos malo

sábado, 20 de febrero de 2016

MISIÓN IMPOSIBLE

Publicado en La Razón el sábado 20 de Febrero de 2016 

           Mucho tendrán que cambiar las posturas actuales de los partidos que han obtenido representación parlamentaria para que Rajoy o Sánchez  logren formar gobierno, lo que se nos antoja, hoy por hoy, una misión imposible.

          No voy a repetir, por sabidas, las incompatibilidades que los mismos líderes políticos han manifestado con toda claridad, algunas es posible que pudieran rebajarse hasta hacerlas admisibles por el otro partido pero las hay tan importantes y rotundas que no admiten la menor duda en cuanto a que no van a ser modificadas. Aunque con estos políticos nunca se sabe.

       Podemos y Ciudadanos han puesto las cosas muy claras: no solo no negociarán nada, sino que cada uno votará en contra de un gobierno en el que tenga presencia el otro.

           El Partido Popular solo podría intentar gobernar con Ciudadanos, que no está por la labor, pero con el resto de la Cámara en contra, no saldría.

        El PSOE es difícil que haga reflexionar a Podemos sobre: 1º Suprimir del programa el referéndum catalán, 2º La Vicepresidencia de Iglesias y el control de los Servicios de Inteligencia, 3º El Ministerio de Defensa para el que ficharon al antiguo JEMAD Julio Rodríguez.

           Lo que piensa un español no involucrado directamente en este juego político, lo definió perfectamente en este mismo periódico el cantautor Joaquín Sabina: “Solo puedo hacer un esbozo de vómito. No me gusta nada cómo juegan con los sillones los que dijeron que era todo por el bien común. No me gusta nada esa táctica de mus con un país a punto de salir de una crisis horrible. Hablo de todos los políticos. La ciudadanía está hasta los c….s de ellos. Y no me gusta que cada 40 años se revivan las dos Españas”.

           Tal como a día de hoy están la posturas de los cuatro partidos, parece que los únicos que desean unas nuevas elecciones son los de Podemos, fiados por las encuestas que les dan votos suficientes para sobrepasar al PSOE, con lo que ese gobierno propuesto por ellos solo modificaría, intercambiándolos, los cargos de Presidente y Vicepresidente.
Algunos ex dirigentes socialistas, entre los que se encuentra el carismático Felipe González, que parecían formar una barrera infranqueable ante ciertas demandas de los populistas, sobre todo en lo referente a la integridad nacional, han moderado su discurso y ven posible el acuerdo PSOE – Podemos, lo que no suma más que 159 diputados (contando con los parlamentarios de Compromis, En Mareas y En Comu Podem, lo que tampoco es tan seguro). Tendrían que recibir los votos de prácticamente el resto de partidos minoritarios. Cuestión, si no imposible, al menos muy difícil.

             Por la otra parte, Iglesias ha empezado a escudarse en errores de redacción” en alguno de los puntos de su programa, tras oír los comentarios de Alfonso Guerra en San Sebastián, en el acto celebrado en el vigésimo aniversario del asesinato del militante socialista Fernando Múgica, cuando llama “niños mal criados” a los dirigentes de Podemos,  y se refiere a Pablo Iglesias como “uno de esos adanes  que pretenden que con ellos se inauguró el mundo, para añadir: "Se permiten, como una pataleta infantil, identificar al PSOE con el búnker",  y censura "su desprecio por la transición" y añade y se reafirma en “nuestro rechazo a la utilización del papel de seda para envolver los crímenes de ETA”.

               Los socialistas, añade Alfonso Guerra, están para "seguir la senda de claridad" que marcó Múgica y "desenmascarar a los equilibristas, a los comprensivos con el horror que fantasean con razones políticas" y continua: "Hoy se habla en despachos y periódicos del derecho de autodeterminación, esa fue la bandera del terrorismo que derramó mucha sangre inocente como la de Fernando". En este sentido, ha advertido de que se pretende "desvanecer la mancha de su reivindicación con palabras edulcorantes, y le llaman derecho a decidir pero, en verdad, lo que se busca es arrebatar el derecho a la democracia y a la libertad".

             Y por si quedaban dudas termina: "Gente como ellos pervierten las palabras y terminan instalando un gulag en las sociedades democráticas".

              Guerra lo tiene claro y no se mueve de su posición de partida, pero otros dirigentes socialistas, ante el temor de que se cumplan las previsiones para una nueva cita electoral, en la que salen mal parados  respecto a Podemos, prefieren dejar las cosas como están y ceder lo que sea necesario para que Sánchez sea proclamado Presidente del Gobierno.

         Insisto, la moderación de Iglesias y de los algunos importantes socialistas podría propiciar la alianza de esos dos partidos, pero aun así, lo veo prácticamente  imposible, no salen los números.

          Rajoy lo ha dicho en Bruselas: “Habrá nuevas elecciones”, aunque no sirvan para cambiar mucho el panorama actual, pero si retrasar el desenlace hasta el verano, añado.

martes, 2 de febrero de 2016

EL ENEMIGO COMÚN

Publicado en el diario La Razón el martes 2 de Febrero de 2016                                

               Tan antiguo como la humanidad, cuando una asociación, grupo o país tiene graves problemas internos, la solución más sencilla y eficaz es buscar un enemigo externo al que todos vean como tal.
         La Venezuela de Chaves lo encontró y explotó con mucho éxito en el “imperialismo yankee”, pero los acuerdos de EEUU con Cuba, su mejor y más fiel aliado hasta el momento,  han hecho rectificar a Maduro, que ha encontrado rápido sustituto como causa de todos sus males en la España de Rajoy, actuales protagonistas de sus frecuentes soflamas.
         Culpar al “enemigo exterior” de todos los males que no son capaces de solucionar, es una forma de tratar de convertirlo en “enemigo común”  y, teniendo un enemigo común la unidad está conseguida, al menos de la mayoría “apesebrada”.
         Ejemplos en el mundo son abundantes y variados, hasta en el deporte, del futbol sin ir más lejos, donde los fanatismos son quizás más viscerales, basta que dos equipos tengan el mismo “enemigo común” para que se produzca la unidad y camaradería entre ellos. No es necesario poner nombres.
         Se está viendo ahora con el PSOE de Pedro Sánchez, más dividido que nunca, con los barones y algunos presidentes de comunidades por un lado, la ejecutiva del secretario general por otro y me temo que las bases sin saber a qué carta quedarse. El partido pierde votos a cada convocatoria electoral en un declive sin freno.
         En la última, por ahora, elección parlamentaria, el aliento de Podemos en el cogote es ya un vendaval de solo trescientos mil votos, o sea casi en el empate. El panorama es desolador, aunque el optimista Pedro Sánchez haga declaraciones como si realmente hubieran ganado, quizás pensando que el que hasta ahora era su único rival, el Partido Popular de Rajoy, trufado de corruptos y ladrones, está lo suficientemente tocado como para ir  a su alcance.
Tanto mirar para la derecha, tanto fijar su punto de mira en Rajoy, quizás le han impedido ver la realidad de un partido antisistema, que ha sabido aprovechar magníficamente los movimientos de protesta ciudadanos, para acercársele peligrosamente.
Pero una cosa le ha salido bien a Pedro Sánchez, y es que nunca falla, el “enemigo común”,  aquel a quien nadie dentro del PSOE le daría ni agua, el Partido Popular y más que el propio partido, aunque también, la figura tan poco atractiva desde el punto de vista de la popularidad como es Mariano Rajoy.
Le ha salido bien. Si en algo ha habido unanimidad absoluta en la reunión del Comité Federal del pasado 30 de enero es en eso, en reconocer que el “enemigo común”, de todo el PSOE, políticamente hablado claro, son los corruptos populares a los que no paran de salirle, oportunamente, casos graves de latrocinio.
En lo demás, los barones socialistas le ha adelantado al mes de Mayo el Congreso Federal al que deberá presentarse de nuevo como candidato a la Secretaría General y esta vez sus rivales internos, que los tiene, muchos y potentes, no se lo van a poner fácil.
A la hora de los pactos, aparte de quedar muy claro y unánime la negativa a pactar nada con el PP, que representa a más de siete millones de españoles, las miras están ahora puestas en Ciudadanos e incluso para Podemos las reticencias son menos, le piden los barones a Sánchez que imponga el programa socialista, con los maquillajes necesarios, para ser aceptados por Podemos y partidos de menor representación.
 Y en cuanto a la propuesta de Gobierno de Podemos, que tanto se apresuraron a presentar en público, como si ya estuviera hecho, con ministerios y vicepresidencia incluidos, nada de nada, hacer valer que, aunque por poco,  (90 – 69) veintiún diputados marcan el liderazgo.
El “enemigo común” les une, pero tanto mirar al PP, no dominan la situación en el resto del hemiciclo y eso les va a dificultar formar un gobierno medianamente estable.
No han querido, desde el principio, saber nada de la gran coalición PP – PSOE - C`s, que parecía la más adecuada, aunque se fijara una legislatura corta y suficiente para proponer y ejecutar los cambios necesarios. Ahora les toca convencer a Ciudadanos para que les dejen gobernar con Podemos, Izquierda Unida, PNV, y las abstenciones de los independentistas. Se me antoja harto difícil que Albert Rivera y su grupo pase por mirar hacia otro lado, dejando el campo libre a Podemos, no lo veo.
Por otra parte, Pablo Manuel Iglesias, está loco por entrar en el Gobierno, pero nada de asuntos sociales, vivienda y esas cosas, lo que quiere es poner a Julio Rodríguez de Ministro de Defensa y tener él mismo, como Vicepresidente, el control del Servicio de Inteligencia (CNI), así que tampoco le va a dar muchas facilidades, pensando, además, que si hay nuevas elecciones  ellos serán los mayores beneficiados.
Rajoy no ha podido reunir los apoyos suficientes, por activa o pasiva, para formar gobierno, pero Sánchez está en parecida situación.
Y mientras nuestros políticos se pelean, los españoles vemos con horror lo poco que les importamos. Ellos a lo suyo.

 

 


sábado, 23 de enero de 2016

OPORTUNIDAD IRREPETIBLE

Publicado en el diario La Razón el sábado 23 de enero de 2016

            Que tres partidos políticos españoles, cuya suma de escaños sobrepasa los tres quintos de la Cámara, (PP, PSOE y Ciudadanos) suficiente para la propuesta de modificaciones en la Constitución, estén en disposición de llegar a un acuerdo de gobierno que contemple esta y otras reformas absolutamente necesarias para, por lo menos, otros cuarenta años de paz y prosperidad, no tiene muchas opciones de repetirse. Si se deja pasar esta oportunidad estoy por apostar a que no volveremos, los españoles, a estar en mejor deposición para acometer reformas consensuadas.
         Después de todo, ese batiburrillo de partidos y partidillos (por número de escaños obtenidos), no sería tan malo, siempre que los políticos estén a la altura del momento lo que, por desgracia para España, tiene pocas posibilidades de ocurrir.
         Llevamos desde el pasado 20D, fecha en la que se conocieron los resultados de las elecciones generales, con multitud de rumores sobre posibles coaliciones, intercambio de programas, sillones, puestos en las mesas de Congreso y Senado…un autentico chalaneo de todos con todos, menos, por el momento el Partido Popular, al que parece que nadie le baila el agua.
         Ciudadanos nada entre dos aguas y el resto, la parte significativa del resto, se alinean claramente con la izquierda más o menos radicalizada y dispuesta a negociar una rebaja de sus demandas programáticas.
         Así las cosas, la salida más natural serán unas nuevas elecciones que ninguno quiere, pero para evitarlas hay que ver hasta donde están dispuestos a llegar cada uno, a qué están dispuestos a renunciar para que esas temidas y nada recomendables nuevas elecciones  tengan lugar.
         ¿Esta Rajoy dispuesto para el sacrificio, si con su salida del gobierno hubiera una posibilidad de coalición de los tres partidos mencionados? La respuesta, hoy por hoy, es negativa. Rajoy se considera imprescindible y avalado por una buena gestión económica.
         Mucho menos Pedro Sánchez, que sabe que si no es ahora Presidente del Gobierno no lo será nunca, está dispuesto a dejar su privilegiada posición para intentar una coalición de partidos de izquierdas, siempre que logre convencer a Pablo Iglesias de que el asunto catalán solo tiene la salida pactada de una reforma constitucional, para la que sí o si necesitan al PP. Difícil prometer lo que no depende de uno, pero así de arriesgados son nuestros políticos.
         No es fácil y hay todavía mucho partido, pero el final feliz a que me refiero más arriba, la coalición que haría posible los acuerdos constitucionales y en otros temas transcendentes, solo será posible si hay altura  miras, generosidad, sentido de Estado, espíritu de sacrificio por el bien común y tantas virtudes sociales  que se echan mucho de menos.
         Como digo, ese acuerdo tripartito no tiene muchas posibilidades, por desgracia, repito, y lo que parece que tiene más posibilidades de ocurrir son los pactos de izquierdas por los que Pedro Sánchez está dispuesto a conceder a los separatistas catalanes y vascos auténticas canonjías y el camino expedito al derecho a decidir.
         La esperanza de que la catástrofe no se perpetre solo está en los propios socialistas, los barones, Susana Díaz, y algunos altos cargos que conservan una cierta claridad sobre lo que de verdad es importante y que no es otra cosa que el bien común de todos los españoles, o al menos de la inmensa mayoría.
         La recuperación económica, en la parte cuya responsabilidad es nuestra, de los españoles, y no depende de condicionantes externos, puede perder el camino andado y regresar a situaciones del inicio de la crisis o peores y de ahí seguir retrocediendo.
         En países europeos con una mayor experiencia democrática y una clase política más consolidada, que ha vivido situaciones similares, han optado, no sin debates previos a veces muy duros, a coaliciones en principio muy difícil pero de muy satisfactorios resultados. ¿Por qué aquí no?

 

 

sábado, 9 de enero de 2016

DESCEREBRADOS

Publicado en el diario La Razón el sábado 9 de Enero de 2016

    
                          
     De muy escasa inteligencia, sin actividad funcional en el cerebro, alocado, insensato, falto de juicio o madurez…” según define la RAE, y que puede aplicarse a personas que actúan de forma poco racional.
         El cerebro humano es el organismo que dirige nuestras acciones y actitudes, que controla nuestras actividades, que entiende y acumula conocimientos, es, en definitiva un órgano de fundamental importancia para el desarrollo de la persona y sus características diferenciales con otros seres humanos.
         Al cerebro se le “educa” desde la infancia, cuando se adquieren los primeros conocimientos, pero sobre todo cuando se va formando la personalidad que irá desarrollándose a los largo de nuestras vidas. La formación específica terminará de configurar al ser humano y su vida.
         La vida se compone de aciertos y errores, decisiones que tomamos a lo largo de nuestras vidas, de menor o mayor transcendencia. No comporta la misma consecuencia elegir el vehículo que vamos a adquirir que la persona con la que queremos pasar el resto de nuestros días.
         Lo acertado o equivocado de nuestras decisiones va a depender de dos factores fundamentales e íntimamente relacionados: la información sobre la cuestión a decidir que hemos recibido o hemos sido capaces de adquirir y la capacidad de nuestro cerebro de procesarla y tomar la decisión más adecuada.
         De errores y aciertos están llenas nuestras vidas y a más años más abundancia de unos y otros. La importancia de los temas sobre los que decidimos en un momento determinado está en función de su transcendencia.
         Pero hay decisiones que no solo nos afectan a nosotros, sino que transcienden el  ámbito de lo privado y llegan, muchas veces, a colectivos que van a sufrir las consecuencias directas de nuestras decisiones, más numerosas e importantes cuanto más responsabilidades tengamos.
         Llegados a este punto que cada uno analice, hasta donde sea capaz, hasta donde su inteligencia y conocimientos le permitan, el comportamiento y las decisiones de nuestros líderes políticos. Elementos para el juicio tenemos de sobra porque sus declaraciones públicas son abundantes y variadas, porque con frecuencia sus actos son también públicos y notorios.
         Otra cosa no, pero en España la abundancia de políticos, profesionales o circunstanciales, es considerable. Los tenemos nuevos y con experiencia, con formación académica y que no saben hacer la “o” con un canuto, con experiencia en la vida laboral al margen de la política y los que han vivido de “esto” desde la militancia en las juventudes de su partido, de los que han cambiado de partido, en fin de todo hay en la viña del Señor.
         Tanta variedad no supone forzosamente una abundancia de personas capacitadas para dirigir a su país, su comunidad o su municipio, y, a la vista de lo que está ocurriendo, me inclino por pensar que, precisamente escasean los cerebros bien formados y con claridad de ideas. Muchos, demasiados, no han llegado al mínimo grado de madurez exigible y, desgraciadamente, tampoco los electores, la ciudadanía, tiene las ideas claras y el resultado es el que es, un batiburrillo de partidos, algunos de escaso recorrido, incapaces de actuar en beneficio de sus compatriotas, que no ven más allá de sus intereses personales o partidarios.
         Ejemplos hay a miles en el  mundo entero, actuales y pasados. Personas que para desgracia de sus congéneres han llegado a ostentar puestos de gobierno y cuyas decisiones han ocasionado tremendas catástrofes. Sería interminable la lista de personas cuyos cerebros no parecen haber adquirido la madurez y el conocimiento requerido para las responsabilidades a las que de una u otra forma han llegado. Personas que lideran a un país sin recursos propios, con escasez de casi todo menos de armamento nuclear, personas cuyo fanatismo religioso sirve de excusa a los más atroces crímenes, personas cuyo deforme cerebro impele a entrar en un centro educativo y asesinar a alumnos y profesores, y así seguiríamos de mayor a menor gravedad relatando hechos y consecuencias de decisiones tomadas por personas a las que podríamos calificar de descerebradas.
         Hablaba en un anterior artículo del gobierno de los mejores y, en cierto modo, lo contraponía al gobierno de las mayorías cuyas consecuencias, tristes en muchos casos,  todos conocemos. El problema es arbitrar formulas justas que llevaran a estas personas a los puestos de responsabilidad, pero merece la pena, por el bien de la humanidad, que al menos se intentara. Eso sería el verdadero progreso.

         Hay una expresión popular que define muy certeramente lo que trato de explicar: “Tiene la cabeza muy bien amueblada”, decimos cuando reconocemos en otras personas esas cualidades que proporcionan un cerebro bien formado. Aunque no sean psicoanalistas, les sugiero que hagan el ejercicio de examinar, a través de sus palabras y decisiones, como de bien amueblados están los cerebros de nuestros políticos en activo.