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jueves, 11 de octubre de 2018

¿EXISTIÓ EL AÑO 1934 EN ESPAÑA?

Publicado en el diario La Razón el martes 9 de octubre de 2018


Bueno parece que no existió, aunque mi padre decía que sí e incluso contaba cosas que habían pasado en España en ese año, cosas terribles que no le gustaba recordar. El 34, el 35 y el 36. Todos esos años fueron unos años para olvidar, pero ahora se empeñan en recordar. “Ley de Memoria Histórica” la llaman, pero parece “Memoria Histérica” por la cantidad de pasiones que despierta.

Bueno, en realidad la Memoria Histórica, como no podía ser de otra forma en un país que quiere cerrar viejas heridas más de ochenta años más tarde, empieza en 1936, más concretamente el 18 de Julio de ese año. Antes  no pasó nada relevante. Mataron a Calvo Sotelo, líder de la Oposición, en la madrugada del 13 de Julio de 1936, pero eso carece de importancia, es más, quizás, como decía un independentista catalán hace unos días en Barcelona ante unas fotos de Calvo Sotelo y José Antonio Primo de Rivera que habían muerto en la Guerra Civil. Total a Primo de Rivera lo fusilaron en la cárcel de Alicante el 20 de Noviembre del 36, en plena guerra, aunque no fue precisamente por heridas en el frente, que se supone que es lo llamamos guerra, y Calvo Sotelo sacado de su casa y asesinado cinco días antes, total por cinco días …Tenía razón el separatista catalán, sin duda un hombre ilustrado.

Hay quien habla de un golpe de estado el 5 de octubre de  1934, pero en realidad es hablar por hablar, no aportan datos ni pruebas. A ver, ¿en qué cunetas están los más mil muertos en Asturias (algunos autores llegan hasta dos mil)? ¿Quiénes eran los componentes del Ejército Rojo que armados de dinamita de las minas marchaban sobre Madrid? Dicen que el Gobierno de la República declaro el “estado de guerra” y mandó al ejército a reprimirlos, legionarios y regulares, y que los pararon el 11 de Octubre. En fin una guerra, si lo fue, de apenas 6 días. ¿Un intento de golpe de estado con más de mil muertos?  

Y en Cataluña dicen que Companys proclamó el Estado Catalán, aprovechando el rio revuelto. Estado Catalán que apenas duró unas horas, al rendirse ante las tropas del  general Batet.

Pasaron más cosa, o al menos algunos autores, como el socialista Joaquin Leguina, dicen que pasaron unas cosas tremendas, asesinatos, paseos, quema de conventos e iglesias, las checas, barbaridades sin nombre en el bando republicano, pero ya antes del 18 de julio, justamente el día 2, según Leguina, dos pistoleros de las Juventudes Socialistas entraron en un bar y mataron a dos estudiantes falangistas. Unos días después pistoleros de derechas mataron a José del Castillo, teniente de la Guardia de Asalto y militante socialista. Como se ve, España gozaba de una paz social envidiable durante la Segunda República. (Hoy no hablaremos de la I República Española. De la locura del cantonalismo ya no se acuerda nadie)

El gobierno del Dr. Sánchez anuncia una “Comisión de la Verdad”. Verán ustedes como todas esas cosas que pasaron los años 34, 35 y 36 también son aclaradas. Hay que presumir la neutralidad y objetividad de esa Comisión de la Verdad porque está pensada para enterrar, de una vez por todas, la división de los españoles y llegar a una reconciliación ya para siempre.

Esa esperanzadora comisión estará compuesta, a bien seguro, por afamados historiadores sin adscripción política, personas de reconocido prestigio internacional, nada de partidos políticos que podrían barrer para casa. Y seguro que todas esas cosas que pasaron en España en el 34, y que mi padre no quería recordar, quedarán aclaradas para siempre.

Cuando estábamos más tranquilos sale el ex presidente del gobierno de España, señor Aznar, va y dice: “En España está pasando lo mismo que en 1934”. ¿Qué ahora en España está pasando lo mismo que en 1934? Bueno, pues como no pasó nada, ahora tampoco, ¿o no? Todos tranquilos y vamos a dejarnos de reabrir viejas heridas, así no hay forma de que cicatricen.





miércoles, 3 de enero de 2018

DELITO DE ODIO

Publicado en La Razón el martes 2 de Enero de 2018

   NO ES PAÍS PARA CUERDOS
                                Jaime Rocha
            
                               
                                 
                DELITO DE ODIO

El Código Penal, que entró en vigor en julio de 2015, define el “delito de odio”  como de “incitación al odio y a la violencia” y establece penas de hasta cuatro años de prisión para quienes “fomenten, promuevan o inciten, directa o indirectamente, al odio, hostilidad, discriminación o violencia contra un grupo, una parte del mismo o contra una persona determinada, por motivos racistas, antisemitas u otros referentes a la ideología, religión o creencias, situación familiar, pertenencia a una etnia, raza o nación, su origen nacional, su sexo, orientación o identidad sexual, por razones de género, enfermedad o discapacidad.”
¿Cómo llamaríamos a esos profesores catalanes que durante años han inculcado el odio a España y a todo lo que de alguna manera representa a nuestra identidad nacional, nuestras señas de identidad más evidentes? A todo lo que signifique o meramente recuerde a España, incluido el descubrimiento y colonización de la América hispana, la fiesta de los toros, (no los “bous al carrer” naturalmente, típicos de Cataluña y en general el levante español, donde los animales, según ellos, no sufren ni mueren), rotulación de establecimientos en castellano,... ¿de qué les acusaríamos?
Aunque los políticos separatistas lo niegan, lo siguen negando, después de tantos testimonios, de tantos vídeos, de tanta queja en los medios de comunicación, es cierto que cuando unos padres catalanes han pretendido denunciarlo, la Alta Inspección de Educación, dependiente de la Delegación del Gobierno en Barcelona, sistemáticamente ha mirado para otra parte. Los acuerdos para formar gobierno nacional, tanto del PSOE como el PP, tienen mucho que ver con esta situación.
¿Y qué decir de los medios de comunicación públicos o subvencionados? En TV3 hemos visto parodiar y burlarse de nuestro Rey, de Jefes de gobierno españoles, deportistas que declaran sin complejos su españolidad, en fin, cuarenta años de adoctrinamiento en medios de comunicación y la enseñanza dan como resultado una fragmentación de la sociedad catalana donde una de las partes, casi el cincuenta por ciento, odia a la otra, odio que no es recíproco, por suerte,  lo mismo da que se trate de la misma familia, de amigos de años, de compañeros de trabajo… ¿creen que exagero?
No escribo a humo de pajas, conozco de primera mano testimonios de lo que escribo, afortunadamente tengo amigos y familia catalanes y sé muy bien lo que han sido estos cuarenta años, y si eso no es incitar al odio, no sé qué otra cosa puede ser lo que han sufrido los catalanes que se sienten tan españoles como yo.
¿Y ahora qué? Ya no se puede alegar ignorancia, ya no se puede mirar para otro lado, ya no se pueden pactar gobiernos del Estado con independentistas a cambio de dejarlos hacer lo que quieran. Tantos errores en la política nacional nos han llevado a un punto de no retorno, han ido envenenando a sus jóvenes y los ha fanatizado. Llevará generaciones volver a la situación de convivencia que existía antes del envenenamiento de las mentes.
¿Incita al odio contra la policía española mentir diciendo que han tenido 800 heridos o difundir fotos de otros años y otros sitos? Solo la señora que se vendó el brazo que no era y el señor al que le dieron en un ojo han intentado presentar denuncia contra la policía. ¿Y los otros 798? cuyos partes médicos estaban hechos con anterioridad al primero de Octubre, El odio es destructor, no se construye nada odiando y menos un país, como pretenden los independentistas catalanes.

OTRA VEZ LAS DOS ESPAÑAS

Publicado en La Razón el lunes 11 de Diciembre de 2017

NO ES PAÍS PARA CUERDOS
               
                     
                                  

          OTRA VEZ LAS DOS ESPAÑAS     
Españolito que vienes al mundo / te guarde Dios / una de las dos Españas / ha de helarte el corazón” recitaba Antonio Machado en “Campos de Castilla” publicada en 1912, los mismos versos con los que yo comenzaba un artículo de prensa (Las dos Españas – Diario de Cádiz – 02.07.2010), un siglo más tarde, hace ya más de diez años y lo que parecía superado, esa división cainita entre españoles, parece rediviva y con más fuerza si cabe.
Cataluña no es más que un ejemplo de una realidad nacional. El odio al diferente se enseñorea en las manifestaciones, ataques personales o colectivos en los modernos medios de comunicación, insultos, amenazas…ya no entre ideologías, como antaño, ahora es el odio inculcado a fuego lento en nuestros niños y jóvenes el que ha florecido y dado como fruto todo lo que está pasando, insisto, y no solo en Cataluña, dividía al cincuenta por ciento entre los que se consideran españoles y los que no, entre los que un gran número son provenientes de otras regiones españolas e incluso de la emigración foránea.
En el resto de España, la transición y la Constitución del 78 aprobada muy mayoritariamente por los españoles, había traído la paz, el reencuentro, el perdón y hasta al amnistía, pero han pasado treinta y nueve años y la generación que nació después del 78 o poco antes, en un número importante, no acepta que aquella transición modélica, imitada y admirada en otros países, fuera el final del secular enfrentamiento entre españoles y un aciago día al presidente Zapatero, para dar satisfacción justa a los deudo de personas fusiladas en la postguerra, olvidando los muertos en “paseos”, checas, quema de conventos, Asturias 1934 y otros muchos crímenes anteriores al golpe de Estado franquista, como si la historia de España empezara en julio de 1936, como si nada hubiera pasado desde la proclamación de la segunda república en 1931.
“Cifras cruentas”. Violencia en la Segunda República, publicado en  diciembre de 2015 por el profesor Eduardo Gonzalez Calleja, (Editorial Comares, de Granada) cifra entre octubre de 1931 y el 18 de julio de 1936, al menos 2.629 víctimas de la violencia sociopolítica, donde se incluyen los más de 1.000 en el golpe de Estado en Asturias en 1934. Se refiere el autor a las víctimas, fundamentalmente durante el llamado bienio negro y el gobierno del Frente Popular, las continuas “algaradas”, “ataques a la Iglesia”, “desorden”, “ataques a la propiedad privada”  e “incendios”, sin entrar en los asesinatos a los que nos hemos referido con los “paseos” y “checas” en la zona republicana, durante la guerra.
Escribimos en estas mismas páginas un artículo, “Memoria histórica para todos” (23.05.2017) donde, de ninguna forma negábamos, ni lo hacemos ahora, el derecho de las personas a encontrar y dar sepultura a sus parientes víctimas de la violencia política, pero todos, no solo los del bando republicano.
La Ley de Memoria Histórica vigente ignora esto, solo se decanta por una parte de las víctimas, olvidando que la historia no empieza en 1936, sino mucho antes y aun así también debería abarcar a ambos bandos contendientes. Paracuellos es solo una parte.
Pedro Sánchez, si algún día llega a presidir el gobierno de la Nación, y a juzgar por sus declaraciones e iniciativas parlamentarias que su partido va a presentar, para “mejorar” la Ley de Memoria Histórica, a quien va a “mejorar” a su correligionario Zapatero, calificado por muchos como el peor presidente de la democracia.
Si algo ha conseguido esta nueva ola de políticos, ignorantes de la historia de su país, ha sido reeditar las dos Españas, como los independentistas catalanes han hecho con Cataluña. La fractura social provocada por el adoctrinamiento en el odio al diferente durante tantos años está dando sus negros frutos. Antonio Machado lo expresaba con claridad meridiana, por unos o por otros, los españoles parece que siempre tenemos que tener helado el corazón. 

NO CON ESTE PSOE

Publicado en La razón el jueves 30 de Noviembre de 2017

   NO ES PAÍS PARA CUERDOS
                                           Jaime Rocha
                                

                  NO CON ESTE PSOE
      Si tras las primeras elecciones generales del 20 de Diciembre de 2015 en las  que el Partido Popular obtuvo 123 escaños, el PSOE 90 y Ciudadnos 40, estas tres fuerzas “constitucionalistas” hubieran pensado más en España que en sus intereses personales, con un Pedro Sánchez obsesionado con echar al PP del gobierno y ser él quien encabezara al ejecutivo, no hubiéramos tenido que repetir elecciones  el 26 de junio de 2016 con un resultado que mejoró lo conseguido por el PP en 2015 subiendo hasta los 137 diputados y bajando el PSOE a 85, cinco menos que en 2015 y Ciudadanos en caída hasta los 32 escaños, y nada de lo que tristemente ha acecido en España en estos nefastos años hubiera sucedido.
         Aún estaban a tiempo de la gran coalición, o de haber apoyado a un gobierno del PP, pero Sánchez siguió en sus trece y coqueteó y a punto estuvo de pactar con Podemos, que obtuvo 71 escaños, y dio hasta dio una rueda de prensa en la que se presentaron como futuros ministros y el propio Pablo Manuel Iglesias con vicepresidente.
         Mientras, el PSOE atraviesa la crisis más grave de su historia reciente, con el descalabro del Secretario General, la formación de una gestora y nuevamente Sánchez a la secretaria general. Muchos cambios en ese tiempo para llegar al mismo punto de partida: Sánchez solo ve como objetivo inmediato quitar a Rajoy de la presidencia, acuñando el mantra de que el PP es el partido más corrupto de Europa, el mismo que no se le cae de la boca a Pablo Manuel Iglesias.
         Dos ejemplos dan idea de por dónde va el PSOE. Dos votaciones en el Congreso en las que el PSOE ha mostrado su verdadera identidad: el cupo vasco, rechazado por la mayoría de los presidentes autonómicos del PSOE, fue aprobado por su grupo parlamentario y no precisamente para facilitar las cosas al PP, sino para ganarse, una vez más, el posible futuro apoyo nacionalista.
         Lo mismo ocurre con la propuesta de Ciudadanos para potenciar la Alta Inspección de Educación del Estado, en un intento de neutralizar o al menos controlar de alguna forma el evidente adoctrinamiento que niños y jóvenes catalanes sufren desde hace más de treinta años en el odio a España. El PSOE tampoco apoyó esta iniciativa, lo que sí hizo, aunque con escaso  entusiasmo, el PP.
         Aun no estamos en campaña electoral en Cataluña, empieza el 5 de diciembre, y ya las tomas de posiciones de los partidos que se presentan está siendo debatida a diario en los medios de comunicación y con las declaraciones de los líderes políticos. El PSC y sobre todo Pedro Sánchez vuelven por donde solían. Se sitúa en medio, no a la independencia y no a las propuestas del PP y Ciudadnos de unidad de los partidos constitucionalistas para erradicar a los independentistas del gobierno autonómico. 
         Ciudadanos no va a poder contar con el PSOE de Sánchez para dar el vuelco del gobierno catalán, estarán solos PP y Ciudadanos  y, a menos que Ines Arrimadas saque unos resultados espectaculares, serán de nuevo los nacionalistas, apoyados por el PSOE, los que formarán gobierno.  No digo independentistas, digo nacionalistas moderados, vamos, lo que eran hasta hace unos años partidos como Convergencia o Unión. Es decir, el “proces” retrocede unas casillas, un paso atrás para tomar impulso, apoyado por el PSOE, como en la mejor época del presidente Montilla.
         Hasta la evidente fuga de capitales y empresas está siendo minimizada por los partidos independentistas a base de mentir (habitual en ellos), sobre la poca incidencia en su economía, la poca relevancia de las empresas que se han ido, en que solo la sede social no les perjudica, en que ya volverán. Con el mismo desparpajo que han reescrito la historia, o dicen que Colon nació en Cataluña, mienten en sus programas, mienten en sus verdaderas intenciones.

         Si no se produce una victoria clara de Ciudadanos, suficiente para, con el apoyo del PP, formar gobierno, volveríamos a una situación similar a la anterior, solo que los políticos independentistas catalanes ya saben que existe un artículo de nuestra Constitución cuyo número no se les olvidará en mucho tiempo, y eso les serenará por una temporada, pero el problema seguirá hasta que la ciudadanía catalana sea plenamente consciente del suicidio colectivo que supone el independentismo. Esperemos que vuelva el seny

viernes, 20 de octubre de 2017

AGITACIÓN Y PROPAGANDA (AGITPROP)

Publicado en el diario La Razón el viernes 20 de octubre de 2017



¿Cómo un pueblo tan culto y disciplinado como el alemán, pudo seguir como corderos a un asesino como Hitler? Se preguntaba un contertulio de una emisora de ámbito nacional hace escasas fechas. La explicación, que otros compañeros de tertulia le daban, era sencilla: Joseph Goebbels, ministro para la Ilustración Pública y Propaganda.

Los populismos se llaman así precisamente porque “es una tendencia política que dice defender los intereses y aspiraciones del pueblo. Muy precisa la puntualización “dice”, el subrayado es mío, lo que no quiere decir que lo hagan, más bien todo lo contrario.

El éxito de estos movimientos requiere la presencia de un líder carismático, que hable y gesticule de forma histriónica, que arrastre a las masas, que las arrastre sin que estas sean conscientes del final del camino por el que le llevan.

El pueblo catalán, por el que todos los españoles sentimos un aprecio sincero y justificado, precisamente por su sentido de la realidad, por su equilibrado pensamiento, por su “seny”, el sentido común tan escaso habitualmente, se ha dejado hechizar por charlatanes de feria sin preparación ni proyecto viable.

¿Qué ha podido suceder en Cataluña para haber llegado a este extremo? Sencillamente, los radicales independentistas, que siempre lo hubo, pero que en ningún momento superaba al quince por ciento de su población, una población masivamente procedente de Andalucía, Extremadura y Murcia, y que en el momento actual cuenta con más de medio millón de emigrantes procedentes de países musulmanes, esos radicales han imitado al nefasto Gobbels, han aplicado la “Ilustración pública” (adoctrinamiento en escuelas y universidades) y la “propaganda”, con una televisión, TV3, y unos medios de comunicación “subvencionados” (comprados) al servicio incondicional de la causa independentista. “Agitación y Propaganda”, la conocida “agitprop” ha dado, una vez más su resultado.

Instrumentos habitualmente propios de partidos y movimientos de izquierdas, como el fenómeno Syrixa en Grecia y Podemos en España, aupado por una televisión privada (no precisamente La Tuerca), con técnicas claramente propias de la “agitprop”, han llegado a alcanzar cotas de votantes impensables, nada menos que cinco millones de votos de Podemos en las generales, han sido empleados durante más de treinta años por el independentismo catalán con los resultados que vemos.

Escenas de niños de no más de ocho años, en una clase de un colegio catalán, representando una parodia en la que El Rey de España, ordena a unos Guardias Civiles matar a los catalanes, la utilización de niños en manifestaciones políticas y tantas aberraciones cometidas en este campo del adoctrinamiento sin que los sucesivos Gobiernos de España hayan hecho el menor movimiento por evitar este tipo de “ilustración pública”, chantajeados por los partidos nacionalistas que les permitían gobernar sin mayoría.

Definitivamente, la batalla de la “propaganda” la ganan los independentistas, se mueven mejor y más eficazmente, dando ruedas de prensa en Bruselas, emitiendo videos en otros idiomas con imágenes de la supuesta represión policial, utilizando incluso imágenes de otros años, otros sitios y otras causas.

¿Por qué los gobiernos de España no emplean los mismos medios y contrarrestan el efecto demoledor en las opiniones públicas y políticos extranjeros de estas mentirosas campañas? Sencillamente, un gobierno serio y responsable no puede mentir, no puede utilizar el engaño y la mentira como argumento, ellos si lo hacen.

Lo que si puede hacer y no hace, es salir a desmentir de inmediato y de forma contundente, con pruebas irrefutables, en los mismos sitios, en los mismos medios extranjeros, en los mismos foros, con rapidez y eficacia para contrarrestar ante la opinión pública el efecto de la propaganda mentirosa.

         La desinformación (“manipulación intencionada de una información para conseguir un fin”) se combate con información abundante, o sobreabundante si es necesario, veraz, con pruebas irrefutables, contundentes y eso, no se esta haciendo.

Se dice, con razón, que el Partido Popular no sabe “vender” sus éxitos, no transmite, no llega a la ciudadanía, no tiene líderes carismáticos creíbles y tiene perdida la batalla de la propaganda.

Lo que si hace su gobierno, estoy seguro, es la labor política y diplomática ante foros y gobiernos extranjeros. El CNI, seguro, transmite e informa a otros servicios de la verdad de lo que sucede en Cataluña. Todo eso es muy importante y tiene su eficacia, esa batalla si sabe ganarla el gobierno, pero treinta años de adoctrinamiento (inmersión lo llaman), sin hacer nada por evitarlo, sin defender a los padres que deseaban otra educación para sus hijos, teniendo en su mano las medidas sancionadoras que podían haberlo evitado, no se contrarrestan solo con diplomacia.
                    
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