viernes, 6 de julio de 2018

LA TERCERA LEY DE NEWTON

Publicado en el diario La Razón el jueves 5 de Julio de 2018






LA TERCERA LEY DE NEWTON

        Supondría una peligrosa inconsciencia por parte de la izquierda radical española, la izquierda ácrata y antisistema representada por Podemos, Bildu y los separatistas catalanes del estilo Torra, que desprecian, insultan y agreden, de palabra o de obra, a quien no piensa como ellos, sería una irresponsabilidad digo, ignorar que a toda acción  se corresponde una reacción y que si hay una extrema izquierda, no tardará en aparecer una extrema derecha estilo del Frente Nacional de Marine Le Pen en Francia, que disputó en segunda vuelta nada menos que la presidencia de la República Francesa, el UKIP de Nigel Farange en Reino Unido, el Partido Popular Danés de Kristian Thulessen,  Ley y Justicia polaco, el Partido de la Libertad en Austria o el esperpento italiano donde gobiernan en coalición la extrema derecha de La Liga y el populista Movimiento Cinco Estrellas, todos ellos con factores comunes como el nacionalismo a ultranza, el cierre de fronteras a la inmigración, y el euroescepticismo.

         Los continuos insultos a Su Majestad El Rey, al himno y a la bandera de España, el insulto que supone la eliminación del callejero de ilustres héroes nacionales como el Almirante Cervera y aún más afrenta cuando se le sustituye por un cómico, con perdón de los cómicos, Rubianes, un soez y grosero humorista, perdón también a los humoristas, absolutamente impresentable, por ser suave con una persona que ya no puede defenderse.

         Dividir a la sociedad española, como lo está la catalana, no puede salirle gratis a la extrema izquierda ni a los separatistas. Las dos Españas de Antonio Machado ya nos están helando el corazón. Parece el desgraciado sino de este país cuyo siglo XIX, por no remontarnos a tiempos más pretéritos, estuvo plagado de enfrentamientos armados entre españoles con tres guerras carlistas, motines y revueltas.

         Parecía que tras el fracasado golpe de Estado de izquierdas contra la II República, sofocado por el presidente Lerroux en Asturias en 1934 y el golpe de Estado de Franco, seguido de la cruenta Guerra Civil de 1936, habíamos aprendido a convivir, asumiendo las diferencias culturales e ideológicas de unos y otros como, si cabe, un enriquecimiento mutuo. Cuarenta años de franquismo, un régimen autoritario, donde las libertades políticas estaban secuestradas pero que, tras los primeros años de represión, emprende la reconstrucción de una nación destrozada en todos los sentidos, en los primeros sesenta, con políticas expansivas en lo económico y social y de integración internacional. Logros sociales que son desdeñados hoy sin que, en muchos casos, hayan podido ser superados por la democracia del 78.

         Tras la muerte de Franco y se produce el advenimiento de la monarquía parlamentaria con una Constitución, la de 1978, votada afirmativamente por más del ochenta y ocho por ciento de los españoles, incluidos los catalanes que la aprobaron nada menos que con el noventa y dos por ciento y se promulga una generosa Ley de Amnistía en 1977, donde hasta los terroristas de ETA fueron amnistiados.  Cuarenta años más tarde, es decir, ahora, separatistas y antisistema quieren romper ese consenso masivo del 78 en el que todos tuvieron que ceder de sus intereses e ideales en beneficio de la concordia, y de la convivencia en paz.

         Hay quien se empeña en tirar por la borda todo lo conseguido. Los independentistas de nuevo cuño, la mayoría de ellos no vivieron el franquismo, reivindican una libertad de la que dicen no han gozado, sin considerar que han sido sus autonomías las que, gracias a la solidaridad del resto de los españoles, han conseguido mayores cotas de desarrollo.

         Políticas poco rigurosas, forzadas por una ley electoral francamente mejorable, que imponía pactos contra natura entre quienes debían gobernar y defender la Constitución Española y quienes aprovechaban esa debilidad de los sucesivos gobiernos para, mediante políticas educativas descaradamente adoctrinadoras en el odio a España, creaban el caldo de cultivo para la división de la sociedad y, en palabras de Arzallus, recogían las nueces del nogal que movían los etarras.

Mirar para otro lado, ignorar lo que pasa, sobre todo lo que pasa entre quienes no tienen otro objetivo que la división y el odio, lo que, llegado el caso, derivará en el enfrentamiento civil, como ya, desgraciadamente está ocurriendo en Cataluña, donde del acoso, el insulto, la amenaza en lugares públicos, centros de enseñanza o lugares de trabajo, se ha pasado al enfrentamiento entre catalanes, unos poniendo cruces amarillas y otros quitándolas, manifestándose el mismo día y en el mismo sitio vociferando opuestas reclamaciones, separados por la policía autonómica, que con frecuencia solo reprimen a una de las partes, ya pueden imaginar cual.

Las políticas de implantación de una ideología de género, del aborto, la eutanasia y las uniones civiles entre personas del mismo sexo con todas las variantes que sean capaces de imaginar, no persigue otro objetivo que la destrucción de la familia tradicional, la que se ha considerado siempre como el pilar básico de la sociedad. La familia que ha salvado situaciones muy complicadas cuando la crisis de 2007 ha cargado sobre las espaldas de sus miembros mejor situados el peso de familias enteras en paro o pensiones bajas e insuficientes. Esa es la familia de lazos afectivos indestructibles la que estas leyes que cito pretenden destruir y desgraciadamente lo logran.

Loa ataques a las creencias religiosas, naturalmente solo de los católicos, no se atreven con otras confesiones cuya reacción no sería tan pacífica, organizando procesiones blasfemas, insultos a Dios como los proferidos por el actor, perdón ahora a los actores, Willy Toledo, el intento de incendio de algunas iglesias que afortunadamente, por el momento, no han pasado de las puertas chamuscadas o el asalto a las capillas universitarias por los podemistas al grito de una concejala madrileña “Arderéis como en el 36”.

Los populistas manejan bien los medios de comunicación y las redes sociales, saben hacer la foto oportuna, el gesto populista de recibir con gran despliegue a sesenta inmigrantes en Barcelona, mientras en un solo fin de semana llegan a las costas andaluzas cerca de mil náufragos recogidos por los barcos de Salvamento Marítimo a los que ningún medio presta atención.

Podríamos seguir desenmascarando lo que la izquierda radical y los separatistas españoles han hecho de nuestro país en los últimos años, como seguimos teniendo unos índices de nuestro sistema educativo a la cola del mundo civilizado, como no tenemos ni una sola universidad entre las cien primeras del mundo…

Isaac Newton formuló su tercera Ley de la física moderna, conocida como el principio de la “acción y reacción”: Con toda acción ocurre siempre una reacción igual y contraria: quiere decir que las acciones mutuas de dos cuerpos siempre son iguales y dirigidas en sentido opuesto” Pues eso.





martes, 19 de junio de 2018

NO SOMOS IGUALES!!!

Publicado en La Razón el  lunes 18 de Junio de 2018                                      

          
NO SOMOS IGUALES!!!

Vaya por Dios, resulta que no somos iguales. Hombres y mujeres no somos iguales. No lo digo yo, lo dice una mujer, científica, profesora de la Universidad de Georgetown, en Washington, española, gallega, y que se llama Sonia Villapol.

Esta eminente investigadora está haciendo grandes progresos para combatir el ictus y, en una entrevista realizada por una emisora de radio española, va y dice que esa enfermedad tan terrible está causando más muertes entre las mujeres que entre los varones y lo achaca a una serie de características genéticas de las mujeres como el periodo menstrual, la composición hormonal y celular…

Y añade que una niña, incluso antes de su nacimiento, ya produce óvulos. Así que cuando nace ya las diferencias son muy claras. Creo que no es necesario seguir profundizando en las diferencias genéticas que son tan evidentes, pero es que también condicionan, la maternidad sobre todo, las diferencias psíquicas, mentales, de comportamiento…

Va más allá la profesora gallega y afirma que haber investigado sobre ratones de laboratorio machos ha impedido estudiar convenientemente las causas y evolución del ictus en las mujeres y que ahora se estudia también sobre ratones hembra. Ahora resulta que los ratones también  son diferentes y que hasta una misma enfermedad se comporta de diferente forma en unos y otras.

“¿Qué podemos hacer con esta ideología de género imperante, impuesta desde la ignorancia y la necedad? Ya sé que lo políticamente correcto es la aceptación de esa ideología, convertida en leyes en nuestro país más que en ningún otro, en esto, como en tantas cosas, no siempre positivas, estamos a la cabeza” y una vez más no lo digo yo, lo dice otra eminente profesora, María Lacalle, profesora de Derecho Civil de la Universidad Francisco de Vitoria, durante la Jornada sobre Ideología de Género, organizada por el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales el pasado 16 de febrero: “La Ideología de Género se ha introducido fuertemente en el ordenamiento jurídico español en los últimos cuatro años, más que en otros países occidentales, con una inversión de los valores, cuyos efectos negativos serán visibles pronto”.

Es la ignorancia que invade como un tsunami a la sociedad española, es el fracaso escolar, es la falta de criterio, es la falta de valores, es tragarse sin anestesia todo lo que sale por la tele, es, como diría Bill Clinton: Es la educación, imbécil !!!”

Contaré algunas experiencias personales: Escribí hace algún tiempo un artículo titulado “Mujer” en el que defendía el derecho de las mujeres a ocupar puestos de responsabilidad para el que estuvieran preparadas, que hay que legislar para proteger sus derechos al trabajo, a la promoción interna, a salarios justos de forma que la maternidad no dificulte, ni mucho menos menoscabe, estos derechos. Fui atacado porque no defendía las listas cremallera, definidas por mi como una ofensa a las mujeres que están capacitadas para determinados puestos de trabajo. Tuve que explicarlo en varios foros feministas. Terminaron dándome la razón.

En una tertulia televisiva, muy recientemente, surgió este mismo tema y para defender mi feminismo conté dos circunstancias de trabajo en las que, en una de ellas, mandaba una unidad de análisis de inteligencia compuesto por catorce mujeres y un solo hombre, o cuando era gerente de una empresa y nombré, ante la incredulidad de la afectada, como jefa de personal a una mujer.

En la defensa de los derechos de la mujer, de la igualdad en el trabajo, en los salarios y en tantas otras cosas me tendrán siempre en primera línea, pero nunca en las denigrantes listas cremallera. Me parece muy bien que haya once ministras porque si se hubiera aplicado lo de la cremallera, muchas de ellas, que seguro están ahí por méritos propios, sencillamente no estarían.

En estas estaba, cuando sonó el teléfono. Descolgué el auricular (le di con el dedo al círculo verde) y Oh milagro !!!, tras oír la primera palabra deduje que era una mujer que me llamaba. Resulta que en la voz también somos diferentes.



jueves, 7 de junio de 2018

SINGAPUR (5): LA HABITACIÓN ANTIBOMBAS

Publicado en el diario La Razón el jueves 7 de Junio de 2018




SINGAPUR (5): LA HABITACIÓN ANTIBOMBAS

Estábamos recién llegados a Singapur, nuestra hija nos enseñaba su casa y algo extraño llamó mi atención: una puerta blindada en el interior de la vivienda en un pasillo. Pensé que era el acceso a una escalera de emergencia o alguna salida a un patio interior. Para nada se me ocurrió lo que nos explicó nuestra hija.

Esa puerta daba acceso a la “habitación antibombas”, una especie de “habitación del pánico” que conocemos en algunas viviendas de Occidente. Es una estructura reforzada y con arquitectura independiente del resto de la vivienda, una especie de estructura interna, como lo sería, por ejemplo, la de un ascensor interno, que en caso de bombardeo protegería a los habitantes de la casa.

La historia de Singapur ¿justifica esta medida de seguridad tan drástica? Lejos ya las invasiones británica y japonesa de la II Guerra Mundial con terribles bombardeos durante la llamada Batalla de Singapur, no tan lejos las Guerras de Indonesia y Guerra de Vietnam y mucho más recientes las veleidades nucleares de Corea del Norte, hacen del sudeste asiático una zona, ahora en paz, pero de pasado turbulento e incierto futuro.

Singapur, no lo olvidemos, fue expulsada en 1965 de la Federación Malaya por los violentos conflictos étnicos que se producían. Una vez independiente, los inteligentes dirigentes políticos de Singapur, entre las acertadas medidas económicas y disciplinarias a las que he hecho referencia en anteriores crónicas, impusieron una presidencia de la República rotativa entre las diferentes etnias que componen  el país.

Hoy la convivencia entre etnias y religiones es ejemplar. La libertad de culto, la de enseñanza, el uso de los idiomas de cada minoría, los barrios como China Town, Little India, Barrio Árabe y otros, aunque suponen concentraciones de diferentes etnias o religiones, son barrios abiertos, eminentemente comerciales y con gran afluencia turística, nada que ver con algunos barrios de ciudades europeas donde, en ocasiones, ni la policía puede tener acceso.

Así las cosas, Singapur conserva el servicio militar obligatorio de dos años para los varones (hasta hace poco era de dos años y medio) y voluntario para las mujeres. Hay un margen de años para la incorporación a filas lo suficientemente amplio como para permitir la finalización previa de los estudios universitarios.
Traigo el tema a las páginas de La Razón, no por un interés personal, de un profesional de la milicia, sino por interés general. A muchos de mis lectores impresionará como a mí, que un país de apenas cinco millones y medio de habitantes, con un cuarenta y cinco por ciento de inmigrantes, tenga establecido un servicio militar obligatorio de dos años, del que solo la condición física excluyente puede librarles.
Singapur invierte nada menos que el cinco por ciento (5%) de su PIB en defensa. Con esta importante inversión económica la Fuerzas Armadas de Singapur son las más avanzadas en tecnología de todo el sudeste asiático.
Seria extenso y pienso que de escaso interés pormenorizar el armamento de que disponen sus Fuerzas Armadas, todo el moderno y disponible. Me limitaré a lo más destacado.
Ejercito de Tierra:
50.000 efectivos + 300.000 reservistas que reciben un adiestramiento continuo.
Tres Divisiones de Infantería Mecanizada
Una División de Acción Rápida
Batallones de Artillería, de Ingenieros, y de reconocimiento.
950 transportes acorazados de tropas M113A2 ULTRA
Lanza cohetes autopropulsados
1000 Misiles anti tanque SPIKE- LR
3000 Lanzacohetes Matador
Cientos de vehículos de transporte de tropas y de artillería autopropulsada.
Armada:
3 Bases Navales
9 submarinos
6 Fragatas lanzamisiles
6 Corbetas lanzamisiles
12 Lanchas torpederas
4 Buques anfibios y de transporte de tropas
Cazaminas y buques auxiliares
Ejercito del Aire:
8 Bases Aéreas con 23 Escuadrones y 4 Grupos de Artillería antiaérea.
50 Cazas bombarderos Boeing F-155/SG Strike Eagle
22 Caza bombarderos Lackheed Martin F-16C
40 Caza bombarderos F-16D
Aviones de reconocimiento, patrulla marítima, transporte de tropas, aviones no tripulados…
Helicópteros de combate, reconocimiento, transporte de tropas

Unas Fuerzas Armadas muy bien adiestradas, con un material muy moderno y un alto presupuesto que material muy moderno y un alto presupuesto que las convierten, como hemos apuntado, en el mejor ejército del sudeste asiático.

martes, 22 de mayo de 2018

SINGAPUR (4): ESPAÑOLES EN SINGAPUR, EMPRESAS Y CIUDADNOS

Publicado en el diario La Razón el martes 22 de Mayo de 2018




SINGAPUR (4): ESPAÑOLES EN SINGAPUR: EMPRESAS Y CIUDADANOS

Lamentablemente la agenda del nuestro embajador en Singapur está muy apretada y le ha sido imposible recibirme en estos 22 días de estancia en esa ciudad/estado. Mi idea, como le expresé, era saludarle y recabar datos oficiales sobre los españoles que viven y trabajan en Singapur.

Es habitual en mí, cuando salgo al extranjero, interesarme por la presencia española en el país, tanto empresas como españoles que viven y trabajan lejos de España. Muy lejos a veces, como es el caso de Singapur, a más de 11.000 kilómetros.

Aunque la fuente oficial me ha fallado, si he tenido ocasión de conocer a muchos españoles que viven allí.

No hace muchos días fui invitado, como único hombre, a un almuerzo de señoras españolas en Singapur que celebran todos lo meses. Agradezco la invitación y la oportunidad de hablar con estas personas. En un magnífico ambiente de amistad y compañerismo, fortalecido por el alejamiento de sus familias y amigos en España, me fueron exponiendo lo que es la vida de cada una de ellas.

Se calcula que, de la población singapurense, unos cinco millones y medio, el cuarenta y cinco por ciento son inmigrantes. Una mayoría procedente de la India y Filipinas, fundamentalmente como mano de obra, pero hay muchísimos chinos, británicos, más de 15.000 franceses y sobre los 2.000 españoles.

En Singapur hay oportunidades de trabajo siempre que se posea una preparación de estudios y experiencia y un conocimiento del idioma inglés suficiente, pero la residencia la conceden si se tiene un contrato laboral firmado previamente. Ahora las empresas tienen un cupo para contratar extranjeros porque hay una cierta saturación de empresas y ciudadanos y se están desviando hacia Kuala Lumpur (Malasia) y Vietnam, en esta última casi todo está por hacer y parece el futuro más prometedor para las empresas extranjeras. Japón, empresas de obras públicas japonesas, como pioneras en Vietnam, construyen actualmente el suburbano de Saigón y una autopista elevada.

Las españolas de Singapur trabajan en muchas actividades distintas. Citaré solo algunas: guía de museo en español e inglés; profesora de español o consultoría comercial y tienen muchas actividades sociales como el referido almuerzo mensual, partidas de  Mahjong, lectura y comentarios de libros en inglés o español, estudio de Masters, idiomas, y clubs deportivos.

También las empresas españolas tienen presencia en esta ciudad/estado. Algún vino de rioja (escasa representación de nuestros vinos, mientras hay sobre abundancia de vinos chilenos, argentinos o de California, amén de franceses e italianos), aceites Borges, las siempre presentes Zara, Mango, Massimo Dutti y las petroleras Cepsa y Repsol. Algún restaurante español, escasos también, una cadena de heladerías y muchos españoles trabajando en empresas europeas de obras públicas, prensa o como entrenadores de clubs deportivos.

Algunos españoles llevan bastantes años en Singapur y, ni ellos ni quienes llevan menos tiempo, tienen ninguna prisa por regresar, aun con el gran inconveniente de la separación familiar. Estos españoles, como los miles que han tenido que salir de España por las escasas oportunidades de trabajo en nuestro país en los últimos años, han encontrado una acogida y unos trabajos de primerísima calidad y unas condiciones de vida muy satisfactorias como se corresponde a un país a la vanguardia de la civilización.

Hablaremos, en la próxima entrega,  de las habitaciones anti-bomba, las Fuerzas Armadas de Singapur, y el servicio militar obligatorio, un capitulo, como casi todo en este país, sorprendente y distinto.

sábado, 19 de mayo de 2018

SINGAPUR (3): GOOD MORNING VIETNAM

Publicado en el diario La Razón el viernes 4 de Mayo de 2018         






Saludo que hizo famoso Adrián Cronauer, disc-jockey de la Fuerza Aérea norteamericana durante la guerra, más tarde llevada al cine e interpretada por Robin Williams y hoy en las camisetas que los turistas compran en los miles de tiendas de regalos de Saigón, hoy Ho Chi Minh city, capital de la Vietnam unificada.

Al bueno de Adrián, sus opiniones y comentarios, políticamente incorrectos, le costaron el regreso a casa y el fin de su entretenido programa.

Visitar el Museo de la Guerra de Saigón, por muy insensible que se sea, provoca un sentimiento de compasión hacia un pueblo machacado por las guerras, Indochina (Vietnam, Camboya, Laos) ha sufrido sucesivamente el colonialismo francés, la invasión japonesa durante la Segunda Guerra Mundial y la terrible guerra civil vietnamita con participación de los Estados Unidos de Norteamérica, Rusia y China.

Los inútiles tres millones de muertos en un conflicto que duró casi veinte años, de 1959 a 1975, de los cuales dos millones fueron de civiles, 75.000 soldados americanos muertos, muchos miles de heridos en ambos bandos y un sinfín de mutilados y niños deformes por el efecto del “agente naranja” son el balance de una guerra larga y horrible que en definitiva no sirvió para nada, muerte y sufrimiento inútil que dejó cosas como estaban: Una república comunista de partido único.

Vietnam lleva más de cuarenta años bajo el régimen comunista con culto a la personalidad de Ho Chi Minh, que figura en todos los billetes de banco, en los nombres de edificios públicos, museos, ciudades…En todas partes, carreteras, calles, edificios, casas particulares, incluso en todos, todos, los taxis, hay banderas nacionales, roja con la estrella de cinco puntas amarilla o la del partido, también roja con la hoz y el martillo en amarillo.

Los soldados americanos afectados por el “agente naranja” reclamaron a las compañías estadounidenses fabricantes de ese pesticida, empleado para eliminar cosechas en Vietnam, con dosis de un subproducto cancerígeno entre el 22 y el 55 por ciento superiores a lo empleado regularmente, y fueron indemnizados en 1984 con 93 millones de dólares USA.

Los cuatro millones de vietnamitas afectados hicieron idéntica reclamación ante un juez estadounidense con nulo resultado.

Vietnam, con casi noventa millones de habitantes, de los cuales nueve viven en Saigón, tiene una renta per cápita de apenas 1.900 $ USA, con un crecimiento en los últimos años del seis por ciento.

En 1986, el Partido Comunista de Vietnam cambia la política económica y empieza a abrirse al capitalismo occidental, al mismo tiempo que disminuye de forma gradual la represión política. El turismo se convierte en su principal fuente de ingresos. En 2017 visitan Vietnam más de 10 millones de turistas de los que, según cifras oficiales, 58.000 de ellos eran españoles.

La guerra se convierte en el principal atractivo turístico, 250 kilómetros de túneles visitables de la ruta Ho Chi Minh, disparar armas de guerra, navegar por el rio Mekong, escenario de las más cruentas batallas, visitar el Museo de la Unificación, el de Ho Chi Minh, el de la Guerra donde se exponen desde aviones F-5, helicópteros Sikorsky y toda clase de armamento capturado al enemigo y empleado para su destrucción, se ha convertido en la más importante fuente de ingresos del país.

Los turistas norteamericanos componen, paradójicamente, el mayor número de visitantes. Grupos de hombres de mediana edad se desplazan a Vietnam por otro atractivo menos confesable, el turismo sexual.

Las infraestructuras dejan mucho que desear todavía, sin embargo ya se nota la llegada del capitalismo: Japón construye en Saigón la primera línea de metro y una autopista elevada; Petromex tiene la concesión de gasolineras; existen ya nuevos centros comerciales con las primeras marcas mundiales en vestido, entre las que no faltan las españolas Zara, Mango y Máximo Dutti, junto con francesas, italianas y británicas, y hoteles como la cadena norteamericana Sheraton ocupan los primeros rascacielos del Saigón; el aeropuerto de Ho Chi Minh es amplio, cómodo y moderno pero austero, no se parece en eso al lujoso aeropuerto Changi de Singapur, uno de los mayores y más lujosos del mundo, con suelo enmoquetado en casi toda su superficie, butacas cómodas y tiendas “duty free” lujosísimas donde es muy difícil  encontrar vinos españoles, pero si argentinos, chilenos, de California, franceses o italianos.

Mi impresión personal del pueblo vietnamita es excelente, son acogedores, simpáticos, y alegres. Sobreviven como pueden y engañan al turista, si este se deja. Hay que pactar previamente el precio de la carrera en taxi o regatear el de un objeto que nos guste, lo que también es habitual en muchos otros países del mundo.

En 2017 fueron encarceladas 21 personas por manifestaciones pacifistas y contra las fuerzas armadas, es uno de los motivos que las leyes vietnamitas castigan en un régimen donde la libertad de expresión no existe y se castiga duramente “llevar a cabo actividades con intención de derrocar al régimen popular”, “socavar la unidad nacional”, “hacer propaganda contra el Estado”, “abusar de los derechos a la democracia y libertad para violar los intereses del Estado”, “perturbar el orden público”, “resistirse a los funcionarios públicos”  y un largo capítulo de disposiciones que no permiten la más mínima oposición al régimen.

El tráfico de drogas, la malversación de fondos públicos y los sobornos son algunos de los delitos que están castigados con la pena de muerte mediante la administración de una dosis de “coctel letal” cuya composición es desconocida. En 2017, al menos 681 personas se encontraban en el corredor de la muerte.

Mil quinientos carros de combate medios y otros mil ligeros componen el grueso del Ejercito de Tierra vietnamita, todos ellos de procedencia rusa y anticuados. En estos momentos se le plantea la necesidad de modernización o reemplazo, ambas operaciones excesivamente caras para las arcas estatales. A 1,5 millones de dólares el carro de combate nuevo y a 500.000 $ la modernización, el problema con que se encuentra Vietnam es que sus posibles enemigos de la zona cuentan con unas Fuerzas Armadas más modernas, dejándoles en notable desventaja en caso de conflicto.

El Ejército de Tierra tiene movilizados a 400.000 efectivos. El servicio militar e obligatorio para los hombres y voluntario para las mujeres, pero pueden elegir el momento de su incorporación entre los 18 y 27 años, al objeto de permitirles terminar sus estudios.

Ocho submarinos cuya modernización termina en 2020, cuatro fragatas y dieciséis corbetas componen la base de su Armada.

Más de 200 aviones de combate, cuatro de patrulla marítima y 28 de transporte la Fuerza Aérea.

Mucho camino por andar para el sufrido pueblo vietnamita, en lo económico, donde ya se ha iniciado el cambio, y en lo político, donde el cambio está por empezar. Personalmente desearles que ambos se hagan cortos y en paz.