domingo, 19 de julio de 2020

LAS DOS ESPAÑAS DE MACHADO

Publicado en La Razón el sábado 18 de julio de 2020



      Todo lo que está sucediendo es de manual, todo responde a un orquestado plan ya puesto en práctica con éxito en otros países como Venezuela, Cuba y las experiencias de los países de la Europa Central y del Este del pasado siglo.

         Divide y vencerás, parece ser la consigna, nada difícil en un país como el nuestro, retratado con acierto en “Las dos Españas” de Antonio Machado, que la izquierda gobernante está logrando revivir a base de unas Leyes de Memoria Histórica absolutamente sectarias, el desentierro y posterior entierro televisado hasta el último detalle de Franco al que los jóvenes españoles ni conocían, y ya en la fase actual, el ataque sistemático y mordaz a las instituciones del Estado.

         La Monarquía esta siendo el objetivo actual. Las investigaciones de un juez suizo sobre Corina y unas donaciones del Rey Emérito Juan Carlos están siendo la puerta de entrada que la extrema izquierda y el independentismo regionalista están aprovechando para cuestionar una monarquía parlamentaria que dicen impuesta ilegítimamente por Franco e ignorando el referéndum constitucional en el que una inmensa mayoría, el 91,81 por ciento, de los casi dieciocho millones de votantes aprobó.

         Si tan demócratas se dicen empleen los medios que la democracia establece para cambiar la Constitución. Una Constitución que tiene la inmensa virtud de no gustar del todo a nadie y que fue el fruto de renuncias de unos y otros de los distintos partidos políticos desde la izquierda comunista de Carrillo a la derecha más conservadora de Fraga pasando por los nacionalistas catalanes y vascos. Pero eso sería pedirles demasiado, ellos son demócratas de boquilla.

         Más a mano tienen a la Guardia Civil a la que tacha de “policía patriótica” con lo que pretende ser una descalificación absoluta, al tiempo que quita de en medio a los mandos más molestos para sus fines que no son otros que el control total del instituto armado de naturaleza militar. Ese concepto de policía patriótica en boca de esta izquierda rancia (por muy modernos que se crean) viene asociado a la policía represiva del pueblo soberano. Lo vemos en sus políticas municipales, autonómicas y nacionales. Disminución drástica de medios humanos y materiales, desprestigio y eliminación de elementos perturbadores de sus fines. A la par que se proyecta su salida de determinadas comunidades autónomas.

         Otro objetivo a batir es la Iglesia CatólicaNo importa el inmenso ahorro a las arcas estatales de la enseñanza concertada, no importa la libertad de elección de enseñanza amparada por la Constitución, no importa la inmensa obra social d la Iglesia en Cáritas, hospitales, asilos y centros de acogida. Se le niega el pan y la sal, no se le reconoce nada de todo eso y se le eliminan las subvenciones a las que legítimamente tiene derecho. En Venezuela, todavía, en muchas parroquias se siguen repartiendo alimentos, gracias a la solidaridad de la Iglesia universal.

         Nos quedan las Fuerzas Armadas. No lo van a tener fácil, pero lo intentarán. En realidad, fácil no va a ser con ninguno de los organismos e instituciones citadas, pero el método es el mismo, desprestigio que cree un ambiente desfavorable en la ciudadanía y ahogo económico.

         Algunos pensamientos acertados que circulan por las redes dicen algo así como: “Si a la izquierda radical la votan lo pobres, a estos políticos les interesa que haya muchos pobres” y muchos ignorantes, añado. La ignorancia es el caldo de cultivo donde se nutre ese voto, de ahí la importancia de dominar la enseñanza. “Es la educación, imbécil” hemos escrito varias veces en estas páginas, parafraseando al presidente americano Bill Clinton en su campaña electoral de 1992, aunque él se refería a la economía.

         Así que, ya dominado el ejecutivo, el legislativo, la fiscalía general, la justicia, la abogacía del estado, la televisión y la radio pública y algunos medios de comunicación bien subvencionados, ahora le toca el turno, y por su orden, a todos los mencionados, y por si faltaba poco Tezanos y su CIS les garantizan la reelección. Dios nos coja confesados.

sábado, 27 de junio de 2020

NOVELAS DE ESPÍAS

Publicada en La Razón el 22 de junio de 2020
   


Hace algo más de un mes, exactamente el 5 de mayo pasado, la Editorial Lantia de Sevilla, publicó mi primera novela autobiográfica titulada “Operación El Dorado Canyon” (La Razón –https://www.larazon.es/cultura/20200529/uzg2nr4ugfhmpjacsx522woq6e.html )

              Esta es la primera de una serie de novelas del género que, bajo el sello editorial Doble Identidad del Club de escritores Le Carré, tiene el proyecto de publicar la editorial sevillana. Serán obras originales, como la que nos ocupa, u obras clásicas comentadas, como la que se prepara como segunda publicación, nada menos que El Agente Secreto de Joseph Conrad, comentada por Fernando Martínez Laínez.

         Cuando se creó el Club Le Carré de escritores, había un solo objetivo: proporcionar a los lectores aficionados al género de los agentes secretos una colección, Doble Identidad, que tuviera, sobre todo, autenticidad. Fueran hechos reales como los narrados en Operación El Dorado Canyon, o ficticios, estos deberían responder a unos parámetros creíbles, nada de fantasías al estilo James Bond ni concesiones a la galería.

         Todos nosotros, el Club Le Carré, sabemos y estamos convencidos de la importancia y seriedad del trabajo de los Servicios de Inteligencia y quienes, como yo, hemos tenido el honor de pertenecer a nuestro CESID (ahora CNI) y conocido desde dentro ese trabajo serio, discreto y arriesgado de nuestros agentes, algunos de los cuales perdieron su vida, no podemos menos que ser rigurosos al narrar los acontecimientos que se desarrollan en una novela y al describir a sus protagonistas.

         No en vano el nombre de nuestro Club es Le Carré y no Ian Fleming, con todos mis respetos para el autor de Casino Royal y de numerosas novelas de gran éxito editorial, que también fue agente de la Inteligencia Naval durante la Segunda Guerra Mundial, pero que optó por crear un personaje poco creíble, James Bond, que en absoluto se corresponde con el trabajo de un agente secreto.

         Si usted, querido lector de mis artículos, es aficionado al género, le recomiendo un seguimiento de esta colección que acaba de nacer, seguro de que me lo agradecerá.  Gracias.

jueves, 21 de mayo de 2020

LA CONVERSIÓN DE SAN PABLO


    Publicado en La Razón el 21 de mayo de 2020  



     
      No sé si, como el Apóstol de los Gentiles, nuestro flamante Vicepresidente del Gobierno de las Españas, (por aquello de las autonomías – estados) se cayó de un caballo cuando perseguía con el hacha de guerra blandida al aire de la sierra madrileña de Galapagar, a la Constitución Española de 1978, o ha sido una aparición de Lenin, Marx o cualquier otro gurú del comunismo más rancio, lo que le ha provocado esa conversión.

         Otra cosa no, pero los marqueses de Galapagar no resisten las hemerotecas, ahora más bien videotecas, y cualquier pasado fue peor, mucho peor. Abundan tanto en las redes sociales que me dispensaran de la cansina tarea de traerlas hasta aquí para aburrirles aún más. A mí me mueven a la compasión y al arrepentimiento por los malos pensamientos consentidos acerca de tan singular personaje.

Lo veo, lo oigo en sus frecuentes apariciones en La Secta, y me conmueve, no puedo remediarlo, es verlo y echarme a llorar. Debían estar prohibidas esas entrevistas o, por lo menos que hicieran una advertencia previa en la cadena (cadena de televisión), como aquello de que “las siguientes imágenes pueden herir (de muerte) la sensibilidad del espectador”.

         ¿Habrá alguien en las Españas de mayo de 2020 que defienda con más ahínco, más dedicación y certeza de argumentos a la Constitución Española de 1978 que nuestro Vice? Nadie más constitucionalista que él. Continuamente en sus parlamentos nos habla de que la “renta mínima” es para cumplir lo mandado en la Constitución, que los impuestos a las “grandes fortunas” (las que queden después de oír sus amenazas), que están deseando pagar más y ser más solidarios de acuerdo con la justicia distributiva que contempla nuestra Carta Magna. Y arrastra a las masas ignorantes, de tanta sabiduría.

         No lo ha dicho, pero lo piensa y lo sé de muy buena tinta, que cuando Europa nos exija recortes para devolver lo prestado, no será, como hicieron en anteriores ocasiones, recortes en pensiones, prestaciones sociales o sueldos de funcionarios (de menor nivel, claro), esta vez, siguiendo el ejemplo de otros países, van a REDUCIR DRASTICAMENTE EL NÚMERO DE POLÍTICOS. ¿Qué no se lo creen? Incrédulos, que de verdad se ha convertido Pablo de Galapagar (ahí al lado, junto a Tarso, en Antioquia).
     

lunes, 27 de abril de 2020

GRACIAS Sr. VICEPRESIDENTE


  Publicado en La Razón el 27 mar. 2020


Conmovedoras sus palabras de la otra mañana por televisión a todos los pequeños y pequeñas de España que a buen seguro se habrán quedado muy tranquilos y van a tener un comportamiento ejemplar a partir del próximo domingo y le habrán perdonado ante su sincero arrepentimiento por los errores pasados. ¡¡ Pelillos a la mar!! Me hubiera gustado retroceder en el tiempo y, por un momento, oírle como un inocente niño, con oídos vírgenes y desconocedores de ese triste pasado, que tanto bulo como circula por ahí, se empeña en difundir.
Oyendo sus palabras y viendo la expresión de su rostro daba pena, conmovía y quien no se conmoviera es que no tiene corazón ni sentimientos. ¿Y cuándo se acuerda de los niños que viven en pisos de 50 metros y no tienen la suerte de los suyos de contar con un magnífico jardín comprado con los sueldos que les pagamos todos los españoles? Conmovedor hasta la lágrima.
Verdaderamente España le debe mucho, actos como el de hoy son impagables, aunque haya quien diga que ya se lo va cobrando a toda prisa no vaya a ser que, por mano del diablo, se acabe el chollo. ¡¡ Mala gente!!
¿Y su cara de no haber roto un plato cuando algún malencarado diputado o malencarada diputada le echa en cara su acceso, un tanto forzado y vaya usted a saber si fraudulento, dicen ellos y ellas, al control del CNI, o de la RTVE, que pagamos y, supuestamente, es de todos los españoles y españolas y de otros subvencionados medios? ¡¡Qué aguante tiene Sr. Vicepresidente segundo!!
Ejemplar su crítica a la justicia. ¡¡ Hasta ahí podíamos llegar, hombre!! Mira que condenar a diecinueve meses de cárcel a la portavoz de Unidas Podemos de la Comunidad de Madrid, la simpar Isa Serra, por pegarle a unos guardias municipales durante un desahucio. Si es que son tremendos estos jueces, no se lo que hacen el flamante Ministro de Justicia o la Fiscal General, amigos suyos, que no los han empapelado ya.
Solo los malintencionados y malintencionadas dudan de su lealtad al Rey que prometió ante la Constitución de 1978, en el emocionante momento de su toma de posesión del cargo, esa que usted defiende cada día y a la que llama a respetar a la oposición en todas sus intervenciones parlamentarias. Y le achacan escraches y caceroladas contra S.M. El Rey Felipe VI a quien usted, lo vimos todos los españoles y españolas, le regaló, en un gesto de cariño que le honra, la serie completa de Juego de Tronos.
He subtitulado esta carta abierta como conmovedora, porque su intervención televisiva dirigida a los niños lo ha sido, y quiero pedirle, y no dudo de su buen corazón, que también a los mayores, esos que estamos en riesgo cercano de contraer la enfermedad del coronavirus, nos dirija palabras tan conmovedoras y nos levante la moral, usted que tan bien sebe hacerlo. Le anticipo las gracias. Muchas gracias.

miércoles, 15 de abril de 2020

EL PACTO, ¿QUÉ PACTO?


LA RAZÓN – 14 ABRIL 2020
ESPAÑA

Habrá que analizar por qué España es el país del mundo con más muertes de sanitarios y por millón de habitantes.
Pedro Sánchez ha ofrecido al resto de grupos durante su discurso de investidura un “pacto de Estado”
Antes de nada, permítanme tranquilizar a muchos lectores y amigos que, ante la ausencia de publicaciones, se han interesado por mi salud. Solo terminar algunos trabajos atrasados y el inicio de una nueva novela me han impedido comparecer, pero retomamos la normalidad. Gracias a todos.
De acuerdo, ya habrá ocasión de analizar aciertos y fracasos en la gestión de una crisis sanitaria como no es conocida en el mundo desde la mal llamada “gripe española” de 1918. Ya llegará el momento de ver si se reaccionó a tiempo y en qué forma se hizo, si los recortes en la sanidad pública los hizo tal o cual gobierno y en qué medida esos recortes han afectado a la lógica prevención y choque inicial contra la pandemia, si se compraron mascarillas en el extranjero a precio de oro, mientras muchas empresas españolas, sobradamente capacitadas, no eran requeridas para este trabajo, mientras que, por otra parte, empresas privadas, particulares, Cáritas y ONG`s han echado el resto para suplir tanto desabastecimiento. (No he tenido noticias de algún sindicato que haya hecho algo similar).
Ya habrá tiempo de analizar si determinados intermediarios con nombres y apellidos fueron culpables de la compra en el extranjero de aparatos respiradores y de test defectuosos. Terminado el primer mes de confinamiento aún persisten estas deficiencias y por primera vez se reparte un millón de mascarillas “de un uso limitado a cuatro horas”.
Habrá que analizar por qué España es el país del mundo con más muertes de sanitarios y por millón de habitantes.
Ya habrá, Dios mediante, ocasión para todo eso, pero esta tremenda crisis sanitaria trae consigo una crisis económica y social de proporciones descomunales, equiparable a las sufridas tras un conflicto bélico en el que el tejido empresarial y económico de un pais queda materialmente desmantelado si no en su totalidad si dañado en gran parte y necesitado de un plan de recuperación.
El gobierno español, es consciente de la gravedad de la situación y de que cuanto más tiempo pase en buscar soluciones esta será mas costosa en tiempo y medios económicos y humanos. También es consciente de que una solución de tal magnitud no es posible sin contar con la contribución de todas las fuerzas sociales, económicas y políticas afectadas.
Asociaciones empresariales, incluidas las pymes y autónomos, sindicatos (todos), partidos políticos, (todos también), y comunidades autónomas deben obligatoriamente participar en esos imprescindibles pactos.
El gobierno tiende la mano a todos para esos nuevos “pactos de la Moncloa” pero hay una cuestión importante que lo condiciona. España no es la España que sale de una dictadura, es una España con cuarenta años de régimen democrático y los intereses de los partidos políticos no son crear una nueva nación española, los intereses ahora son más localistas, más partidistas y, si me apuran, más individuales, nada del bien común, nada de ceder ante el oponente, nada de perder posiciones de dominio alcanzadas con buenas o malas artes. Y sobre todo, la clase política actual no está por la labor siempre que suponga ceder lo más mínimo.
Así pues, Sánchez no puede citar a todo el mundo a ver lo que pasa, sin una propuesta clara y realista de lo que pretende, y eso es así porque incluso dentro de su gobierno, la propuesta de la ministra Calviño estaría a años luz de la de Iglesias, si es que tuviese algo que proponer que no sea la renta básica o la expropiación de bienes privados, es decir asegurarse el voto in aeternum de los favorecidos por estas medidas.
¿Cuál sería, desde mi humilde opinión, la solución al dilema? Un gobierno de concentración de los dos partidos mayoritarios que impusiera, si impusiera, las soluciones acordadas con patronal y sindicatos. Ojalá me equivoque, pero el gobierno, con sus graves insultos y descalificaciones en el Parlamento a la oposición (Lastra), y Unidas Podemos haciendo oposición a la oposición (Echenique) no están creando el clima apropiado para que Casado acepte esa mano supuestamente tendida por Sánchez.
Una vez más habrá que confiar en el heroico pueblo español

sábado, 14 de marzo de 2020

UNIÓN 78

Publicado en La Razón el 14 de marzo de 2020







Muchos militantes socialistas disconformes con la deriva actual de PSOE, catalanes constitucionalistas, españoles disconformes con las políticas económicas y sociales (por decir algo) del actual gobierno y de los sucesivos gobiernos de la democracia que con tal de gobernar se aliaban, y se siguen aliando, con los independentistas vascos y catalanes, dándoles todo cuanto pedían, han creado una plataforma ciudadana a la que han denominado UNIÓN 78.

En su manifiesto recientemente publicado encontramos en el primer punto la definición de lo que sus fundadores quieren que sea: Qué es Unión 78: una plataforma de activismo político no institucional, sin pretensiones electorales ni a corto ni a largo plazo. Sólo intervendrá en demostraciones públicas y puntuales sobre aquellas políticas gubernamentales que lo exijan. Y sólo existirá durante la acción pública, no como organización burocrática con cargos, jerarquías, etc ...

Tienen una página web “http://www.union78.es/ y en apenas dos semanas, más de diecisiete mil españoles se han unido  a este grupo que cuenta con significados participantes muy conocidos y admirados por la sociedad española.

Ya hemos visto como en el Congreso y el Senado el gobierno del Dr. Sánchez pasa de dar explicaciones en las sesiones de control sobre la visita de la vicepresidenta venezolana, el contenido de las maletas desembarcadas del avión, el orden del día de las mesas paritarias con el gobierno de la autonomía catalana, las concesiones económicas a vascos y catalanes para lograr su investidura, el nombramiento del Marqués de Galapagar para la Comisión Delegada de Inteligencia que controlará al CNI, el control de RTVE, la Abogacía del Estado, la Fiscalía del Estado,  y tantas decisiones que hace solo unos meses le quitaban el sueño a él y que ahora nos lo quita a mucho españoles.

Las consecuencias de estas decisiones, sobre todo lo referente a las relaciones con Venezuela y el nombramiento de Iglesias para control del CNI, respecto al nivel de cooperación en materia de inteligencia con nuestros aliados de la OTAN y la Unión Europea, pueden ser muy gravemente lesivas para nuestros intereses.

No creo que Iglesias cometa la torpeza de intentar utilizar al Servicio de Inteligencia con fines partidistas, porque estoy seguro de que la profesionalidad y honestidad de los dirigentes y componentes del CNI le frenarían de inmediato, pero las relaciones y operaciones con los servicios amigos se resentirán sin duda.

Otra de las cuestiones que está en entredicho es la libertad de opinión y la libertad de prensa, cuestionada directamente por Iglesias amenazando con la cárcel a algún director de periódico que le puso una querella por los dineros de Venezuela y al que tacha directamente de cloaca: “Nuestra democracia será mejor cuando los responsables políticos, policiales y mediáticos de la cloaca estén donde tienen que estar: en la cárcel”, Pablo Manuel Iglesias dixit.

Y de paso, como quien no quiere la cosa, dice. “Naturalmente que, si Casado está en la cárcel, yo iré a verlo como he ido a ver a Junqueras” Qué manía con la cárcel. Desde que es vicepresidente del gobierno y controlador del CNI, quiere ver a mucha gente en la cárcel, a todo el que le estorbe, incluso, como también ha comentado, cuando se apruebe la nueva ley de Memoria Histórica, s quien ose hacer un comentario laudatorio sobre Franco o su obra (ni siquiera que construyó muchos pantanos), lo mandará a la cárcel.

Mucho trabajo para los miles de españoles que ya conformamos UNIÖN 78. Larga vida y muchos logros democráticos por el bien de España.

lunes, 10 de febrero de 2020

EUROPA DESPUÉS DEL BREXIT

Publicado en La Razón el viernes 7 de febrero de 2020



Me gustaría ser tan optimista como algunos amigos, supuestamente bien informados, sobre el futuro de la Unión Europea. Mantienen, pese al Brexit, que los 27 van a reforzar sus lazos económicos, sociales, comerciales y de todo tipo para llevar a buen puerto la idea de “los estados unidos de Europa”. Opinan que, precisamente, tras la experiencia del Brexit, los dirigentes europeos son más conscientes de la necesidad de afianzar la unión.

Personalmente no soy nada optimista sobre el futuro de la UE y voy a tratar de razonarlo. En primer lugar, hay que tener muy presente que para los intereses económicos de las tres superpotencias, a saber, USA, Rusia y China, una gran potencia europea con quinientos millones de habitantes compitiendo de igual a igual no es nada deseable.

La Norteamérica de Trump ya ha hecho su trabajo llevándose al UK, y declarando abiertamente, en su última visita, que esa era su intención y ofreciéndole acuerdos preferenciales.

Pero eso no queda así. Escocia e Irlanda del Norte se pronunciaron claramente, con un 62 y un 56 por ciento respectivamente, a favor de la permanencia, mucho más que el escaso 51,9 por ciento del conjunto del Reino Unido a favor de la ruptura.

El líder del Sinn Fein y viceprimer ministro de Irlanda del Norte, Martin McGuinness, ha pedido la celebración de un referéndum para que sus habitantes decidan si quieren salir del Reino Unido y unirse a Irlanda, ya que esto les permitiría seguir siendo miembros de la UE. Por su parte la líder del gobierno escocés, Nicola Sturgeon ha pedido también la celebración de un referéndum para permanecer en la Unión Europea. Es pronto para vaticinar el futuro de estas dos propuestas de referéndums, pero dado el apoyo popular, y ya se sabe que los políticos hacen aquello que les da votos, no creo que esos dos líderes se puedan permitir el lujo de ignorar a sus votantes.

Los partidos euroescépticos, más de derechas que de izquierdas, siguen ganando posiciones en países como Austria, Hungría, Polonia, Finlandia, Francia o Italia, de momento. Se oponen a las políticas de la socialdemocracia europea, fuertemente condicionadas por los movimientos de la izquierda radical, que imponen la ideología de género, son abiertamente favorables a una inmigración abierta, leyes LGTBI, lo que ha venido en llamarse el “feminazismo” y en general una educación desprovista de los valores que han configurado por siglos a los ciudadanos europeos.

Por otra parte, el conflicto territorial no es exclusivo de España y no solo es Cataluña la región europea en la que el sentimiento identitario ha crecido en los últimos años (en Cataluña de un 15 a un 48 por ciento).

Copio de una reciente publicación europea: “El nacionalismo y secesionismo están más que nunca sobre la mesa. Lo están en España de manera muy visible en el caso de Cataluña. Pero es sólo una muestra. Un botón de un fenómeno muy extendido en un continente que, como Europa, alberga a numerosos movimientos nacionalistas e independentistas. Unos tienen más fuerza que otros. Unos han llevado al primer plano su “problema”, otros están dormidos. Pero todos ellos son, sin duda, una amenaza al actual sistema europeo tal y como lo conocemos”.

No hay unas Fuerzas Armadas europeas autónomas, sino dependientes de la OTAN, no funcionan las euroórdenes (ni en la época del IRA y ETA), los tribunales de justicia se ejercitan en las descalificaciones mutuas, ni siquiera hay una política exterior única y consensuada. Cada país tiene sus intereses que le son propios y a los que no renuncia en favor de políticas comunes.

La financiación de gobiernos, ONG´s y otros organismos al servicio del boicot a la Europa unida harán el resto. Por todo ello no puedo ser optimista. Ojalá me equivoque.


jueves, 9 de enero de 2020

EL NUEVO FRENTE POPULAR


Publicado en La Razón el 8 de enero de 2020



El primer intento republicano en la historia de España fue una experiencia corta, caracterizada por la inestabilidad política. En sus primeros once meses se sucedieron cuatro presidentes del Poder Ejecutivo, hasta que el golpe de Estado del general Pavía del 3 de enero de 1874 puso fin a la república federal proclamada en junio de 1873. El período estuvo marcado por tres conflictos armados simultáneos: la tercera guerra carlista, la sublevación cantonal y la Guerra de los Diez Años cubana.”
“Castelar equiparaba la rebelión cantonal al «socialismo» y a la “Comuna de París” y lo calificaba de movimiento «separatista» —«una amenaza insensata a la integridad de la Patria, al porvenir de la libertad»— contraponiendo la condición de español y la condición de cantonal”.
“Continuador de la visión de Castelar fue Manuel de la Revilla, catedrático de literatura de la Universidad Central, quien consideraba el federalismo como algo absurdo en «naciones ya constituidas» y que respondió al libro de Pi y Margall Las nacionalidades, alegando que la puesta en práctica del pacto federal solo traería «la ruina y la vergüenza».​ Sin embargo, la persona que más se distinguió en su ataque a la República (Federal) fue Marcelino Menéndez y Pelayo quien en su Historia de los heterodoxos españoles escribió:​
          Imperaba aquí una especie de república... Eran tiempos de desolación apocalíptica; cada ciudad se constituía en cantón; la guerra civil crecía con intensidad enorme; Andalucía y Cataluña estaban de hecho en anárquica independencia; los federales de Málaga se destrozaban entre sí...; en Barcelona el ejército, indisciplinado y beodo, profanaba los templos con horribles orgías; los insurrectos de Cartagena enarbolaban bandera turca y comenzaban a ejercer la piratería por los puertos indefensos del Mediterráneo; dondequiera surgían reyezuelos de taifas…”

“El Frente Popular no formó grupo parlamentario, durante la Segunda República española, sino que se articuló en diversas minorías parlamentarias correspondientes a cada uno de sus integrantes. El programa de la coalición, que comenzó a ser llamada “Frente Popular”, a pesar de que ese término no aparecía en el documento firmado el 15 de enero de 1935, y de que era un nombre que nunca aceptó Azaña, convertido, tras su detención por los sucesos del golpe de Estado de 1934, en un “mártir político” y en un símbolo para la izquierda”. 

Hasta aquí ni una sola palabra me corresponde, son párrafos sacados de escritos ajenos, muy extractados y sintetizados sin perder un ápice de su sentido. Así podríamos continuar transcribiendo pasajes muy dolorosos de nuestra historia de finales del siglo XIX y XX, pasajes escritos por historiadores reconocidos internacionalmente tanto de derechas como de izquierdas, muy críticos con nuestras dos experiencias republicanas.

          Pero no hace falta remontarse a historiadores que ya ellos mismos son historia, mucho más recientemente algunos prestigiosos socialistas como Joaquín Leguina, criticando esta cainita Ley de Memoria Histórica que ahora se quiere potenciar, escribía en un diario de tirada nacional: en la retaguardia republicana fueron asesinadas unas 40.000 personas, entre ellas 7.000 sacerdotes, monjas, seminaristas, incluyendo doce obispos”

 Esta historia no se enseña a nuestros jóvenes. ¿Para qué?  No hay más ciego que el que no quiere ver.

viernes, 20 de diciembre de 2019

LOS ESPÍAS ROMÁNTICOS


            Publicado en La Razón el 20.12.2019




            Quedarán, casi exclusivamente, como un estilo literario, ciertamente muy importante pero falto de actualidad. La guerra cibernética es, hoy por hoy, la principal actividad de los servicios de inteligencia y contrainteligencia a partes iguales, según sea para actividades de espionaje sobre objetivos determinados o en oposición a las actividades realizadas o pretendidas por servicios extranjeros sobre objetivos a proteger.

          Para quienes hemos vivido en primera línea la Guerra Fría entre la OTAN o el Pacto de Varsovia, no solo en el escenario europeo, y hemos conocido de primera mano el trabajo arriesgado, eficaz e importante de “agentes operativos”, tenemos que lamentar tan sensible pérdida.

Hoy se espía desde despachos dotados de los más modernos sistemas informáticos apoyados por satélites espías, drones, cámaras de reconocimiento facial y técnicas de hackeo o se influye sobre procesos electorales o cualquier conflicto social mediante “fake news” (noticias falsas) de una técnica tan depurada que son fácilmente admitidas como verdaderas por el público objetivo.

El “fenómeno” no es nuevo. Hace ya varios años que nuestro servicio de inteligencia, el CNI, tiene adscrito el Centro Criptológico Nacional (CCN) que tiene por misión proteger nuestras comunicaciones de todo tipo de acciones perturbadoras exteriores. El CCN emite informes de alerta sobre estas acciones perturbadoras procedentes de otros actores cuyos intereses son opuestos a los nuestros y tratan de perjudicar nuestra economía, nuestra convivencia o nuestros intereses empresariales en beneficio de los propios, a la vez que trata también de solucionar los problemas que estas acciones originan, como lo sucedido recientemente con el sistema informático del Ayuntamiento de Jerez de la Frontera o el “procés” de Cataluña.

Me comentaba un compañero recientemente que antes “éramos espías y ahora somos burócratas”, lo que refleja con mucha realidad la evolución de los servicios de inteligencia que han pasado, en un muy importante tanto por ciento de su actividad, de la adquisición de inteligencia por medios humanos (Humint) o la inteligencia de señales (Sigint) a la Osint descrita más arriba.

¿Quiere esto decir que ya no son necesarios los agentes operativos en un servicio de inteligencia? Desde mi punto de vista sí que lo son, quizás con misiones distintas, en muchos casos más que para la adquisición de información, lo son para comprobación de la veracidad de las informaciones obtenidas por otros medios y como certificación de lo ya sabido.

No conozco los planteamientos actuales de los servicios de inteligencia para prevenir las actividades de grupos terroristas o criminales contra la seguridad de sus cuidadnos o sus insertes, pero no se me ocurre ninguno más eficaz que las infiltraciones en esas organizaciones criminales. Más difícil y arriesgado sin duda, pero insustituible por medios técnicos por muy avanzados que sean. Siempre según mi subjetiva opinión, claro.

  

miércoles, 11 de diciembre de 2019

LA ESPAÑA DE LAS NACIONES


     



Ni ellos mismos lo tienen claro. Quienes reclaman una España multinacional no saben contestar a la pregunta de ¿Cuántas naciones hay en el Estado Español? ¿17? ¿Tantas como autonomías? ¿Solo tres, Cataluña, País Vasco y Galicia? Y los demás ¿Qué somos, apátridas?

¿Qué hacemos con Aragón que como reino incluía al condado de Barcelona? ¿O el Reino de Valencia y su lengua, más antigua que el catalán? ¿Y nosotros los andaluces y Al Andalus que era prácticamente toda la península y duró siete siglos?

      Realmente es que tampoco tienen muy claro, más bien al contrario, lo que es una nación. Lo que, sea lo que sea, tampoco nunca han sido. O sea que de reclamar derechos históricos nada de nada.

          Supongamos que una mayoría cualificada de catalanes, pongamos los tres quintos, es decir unos cuatro millones doscientos mil catalanes, desearan independizarse del Reino de España y legítimamente lo plantearan en la Cortes Españolas, tal como hizo en su momento el lendakari Ibarretxe y que fue rechazado por el Congreso de los Diputados el 1 de febrero de 2005, después de que hubiera sido aprobado por el Parlamento Vasco por 39 votos a favor sobre 75, es decir apenas el 52 por ciento de los parlamentarios vascos.

          No ignoran quienes propugnan estas independencias, disfrazadas de “derecho a decidir” que no hay país democrático en el mundo, y no digamos otros tipos de gobierno, donde ese supuesto derecho exista. Circula por las redes sociales una reciente entrevista de un periodista del TV3 que, sin duda buscando una complicidad del exiliado presidente de Bolivia Evo Morales, le pregusta si vería legítimo que una parte de Bolivia se declarase independiente. La respuesta del populista presidente boliviano no ofrece lugar a dudas: “Independencia, jamás”. La cara del periodista de TV3 todo un poema.

          Los españoles hemos superado el periodo más largo de democracia en toda nuestra historia, cuarenta años  de paz social y progreso económico, no sin dificultades ciertamente, muchas de ellas debidas a crisis económicas internacionales, nos hemos incorporado a las instituciones internacionales más democráticas y prestigiosas jugando un papel importante, nuestra economía está entre las primeras del mundo, nuestros deportistas individualmente y en equipo logran éxitos internacionales, nuestras fuerzas armadas, más de dos mil quinientos soldados,  están desplegados por todo el mundo en más de dieciséis misiones de la ONU, OTAN y UE, las empresas españolas construyen el canal de Panamá, el AVE a la Meca, autopistas y ferrocarriles por todo el mundo, somos el segundo país del mundo en turismo y el primero en trasplantes de órganos, y todo eso a pesar de contar con una clase política que va a lo suyo, con tasas de paro insoportables si no existiera una de la economías sumergidas más altas de Europa (la segunda después de Grecia) y nuestros 17 sistemas educativos, uno por comunidad, no logran sacarnos de los últimos puestos en las encuestas internacionales.

          Ignoran estos destructores de la nación española que nuestra Carta Magna fue aprobada muy mayoritariamente por los españoles y muy concretamente por más del 90 %, de los catalanes, concretamente en Barcelona el 90,38 %, el 89,78 % de Gerona, el 91,34 % de Lérida y el 90,99 € de Tarragona. ¿Qué porcentaje de catalanes quiere ahora destruir lo que otros catalanes han hecho en estos cuarenta años?

          Hay algo en lo que nos hemos equivocado los españoles, la transferencia de la educación a comunidades autónomas que la han utilizado como medio de adoctrinamiento en el odio a España y, a juzgar por la situación actual, lo han logrado, pero esos fanáticos deben tener en cuenta que cuarenta años de terrorismo salvaje con casi mil muertos y miles de heridos y mutilados no lograron ese objetivo. España no abandonó ni a abandonará a los españoles que quieren y están orgullosos de serlo, aunque haya políticos que miran más por sus intereses personales que por los colectivos, pero somos muchos millones de españoles que queremos dejarle una España mejor a nuestros hijos y nietos, por mucho que se empeñen en lo contrario algunos políticos fanáticos, avariciosos y corruptos.  

miércoles, 30 de octubre de 2019

EL AGENTE OSCURO


            Publicado en el diario La Razón el 30.10.2019


Llevo tres artículos seguidos tratando el tema de las novelas de espías y no por un empeño personal por reivindicar un género literario tan perjudicado por autores desconocedores de la realidad que tienen que basar sus éxitos de ventas, los que los tienen, a base de exagerar hasta el ridículo como una mala película de James Bond.

Aquí, como en todas partes, las hay buenas, malas y regulares y para mi esta clasificación tiene mucho que ver con la credibilidad de lo que se cuenta. Las hay malas por lo exagerado de los personajes y situaciones muy alejadas de la realidad, y entre las buenas se pueden distinguir las que cuentan una historia de ficción, pero creíble y, las mejores, las que cuentan una historia real.

Entre estas últimas está la recientemente publicada por Galaxia Gutenberg, El Agente Oscuro, de autor anónimo y prologada por Ignacio Cembrero. Es la Historia de un infiltrado por el CNI en el yihadismo, contada por el protagonista que, naturalmente, ha decidido permanecer en el anonimato.

La obra narra, con agilidad y precisión, las complicadas y peligrosas actividades de un español a quien el CNI capta y él accede, para infiltrarse, primero en unos grupos radicales de estudiantes universitarios de izquierdas muy relacionados con los servicios secretos cubanos, siempre tan activos en España.

Tras el cese en ese primer escenario, sus circunstancias familiares le llevan a tener un estrecho contacto con imanes y grupos religiosos musulmanes, algunos de ellos radicales, y de nuevo el CNI le dirige para su infiltración en ese ambiente, donde de nuevo rinde un importante servicio a su país y a sus compatriotas.

Finalmente, un nuevo traslado por la geografía nacional le acerca a los servicios secretos marroquíes que operan en España y consigue, como en sus actividades anteriores, una importante información para el CNI, información de alto valor para nuestra seguridad.

Cuando la crítica de mis antiguos compañeros coincide unánimemente en alabarla es porque su argumento y personajes son auténticos y está bien contado. No pretendo hacerle publicidad, no la necesita, pero es de las que recomiendo a quien me pregunta.

Tuve ocasión de comentarla con Ignacio Cembrero, autor de un muy interesante prólogo, quien me certificó la autenticidad de lo allí narrado, pero, quienes hemos trabajado en esos menesteres, sabemos distinguir cuando se trata de ficción y cuando no.

Magnífica aportación al género de la novela de espías. Se encuadra entre las de calidad y realismo, nada de fantasías irreales, aunque, como pasa muchas veces, esta realidad supera a la ficción.

viernes, 4 de octubre de 2019

ESPÍAS


   Publicado en La Razón el 03.10.2019   



                     
      El presidente norteamericano Donald Trump ha “insultado” a los funcionarios del Servicio de Inteligencia que han filtrado las presiones de su presidente a los presidentes de Ucrania, Volodímir Zelenski, y Australia, Scott Morrison y que ha provocado, nada menos, que el inicio de un proceso de destitución, “impeachment”.

          Trump les llama espías y traidores asimilando lo que para él son graves insultos, cuando lo que han hecho estos buenos funcionarios estadounidenses es denunciar irregularidades graves en el comportamiento de su presidente.

          Varias consideraciones al respecto: En primer lugar, aclarar lo que es un espía y a qué se llama habitualmente espía. Un espía en el más puro sentido del término es un “funcionario” de un estado, que cumpliendo según que mandatos de su gobierno, vela por la seguridad de sus compatriotas y sus bienes.

          Si en el ejercicio de su función se encuentra una acción en contra de esos intereses y a quien la ha cometido, aunque sea su presidente del gobierno, tiene la obligación de comunicarlo a sus superiores. Ellos sabrán qué hacer con la información.

          Un espía, funcionario de un estado, cobra lo estrictamente justo a su categoría laboral y su motivación suele ser, en un altísimo porcentaje el idealismo. Lo define muy bien el autor catalán Domingo Pastor Petit en su obra de 1976, “La guerra de los espías” – Editorial Bruguera.

Dice así: “Tras el sujeto disfrazado de espía, suele haber algo que el lector no es muy dado a sospechar en quienes le rodean… Este oficio gris, frío, mal compensado y compañero cierto de la angustia, que precisa nervios de acero y tesoros de inteligencia deductiva e intuición, recluta lo más electo de sus artesanos en las filas de los idealistas. Sí, hay que repetirlo: de los idealistas.”

La palabra “traidor” no hay que explicarla, poro a la luz de lo que cabo de transcribir, coincidirán conmigo en que en nada se parecen ambos conceptos.

Pero volvamos a los “espías”, a los funcionarios espías que además son los encargados de obtener información sensible sobre determinado país u objetivo y que muchas veces se sirven de “confidentes”, “infiltrados” o personas que, por otra motivación, muchas veces económica, facilitan información muy importante para la seguridad del país, cobrando precisamente por esa información, en esos casos las cantidades son proporcionadas con la calificación que su información.

Si Trump cree que los insulta es que no sabe de qué va esto de los Servicios de Inteligencia. Seguramente terminará destituyendo a sus jefes, y van…, pero estoy seguro de que quienes sustituyan a los actuales actuarán de igual manera ante situaciones similares.

¿Que no todo es tan idílico en los servicios? Naturalmente, y ¿dónde lo es? El ser humano, capaz de lo mejor y de lo peor, es el componente fundamental de cualquier organización, no son máquinas y hay casos de corrupción como en todas partes, pero no juzguemos nada más que a los corruptos, no al organismo. No es justo.