miércoles, 3 de enero de 2018

OTRA VEZ LAS DOS ESPAÑAS

Publicado en La Razón el lunes 11 de Diciembre de 2017

NO ES PAÍS PARA CUERDOS
               
                     
                                  

          OTRA VEZ LAS DOS ESPAÑAS     
Españolito que vienes al mundo / te guarde Dios / una de las dos Españas / ha de helarte el corazón” recitaba Antonio Machado en “Campos de Castilla” publicada en 1912, los mismos versos con los que yo comenzaba un artículo de prensa (Las dos Españas – Diario de Cádiz – 02.07.2010), un siglo más tarde, hace ya más de diez años y lo que parecía superado, esa división cainita entre españoles, parece rediviva y con más fuerza si cabe.
Cataluña no es más que un ejemplo de una realidad nacional. El odio al diferente se enseñorea en las manifestaciones, ataques personales o colectivos en los modernos medios de comunicación, insultos, amenazas…ya no entre ideologías, como antaño, ahora es el odio inculcado a fuego lento en nuestros niños y jóvenes el que ha florecido y dado como fruto todo lo que está pasando, insisto, y no solo en Cataluña, dividía al cincuenta por ciento entre los que se consideran españoles y los que no, entre los que un gran número son provenientes de otras regiones españolas e incluso de la emigración foránea.
En el resto de España, la transición y la Constitución del 78 aprobada muy mayoritariamente por los españoles, había traído la paz, el reencuentro, el perdón y hasta al amnistía, pero han pasado treinta y nueve años y la generación que nació después del 78 o poco antes, en un número importante, no acepta que aquella transición modélica, imitada y admirada en otros países, fuera el final del secular enfrentamiento entre españoles y un aciago día al presidente Zapatero, para dar satisfacción justa a los deudo de personas fusiladas en la postguerra, olvidando los muertos en “paseos”, checas, quema de conventos, Asturias 1934 y otros muchos crímenes anteriores al golpe de Estado franquista, como si la historia de España empezara en julio de 1936, como si nada hubiera pasado desde la proclamación de la segunda república en 1931.
“Cifras cruentas”. Violencia en la Segunda República, publicado en  diciembre de 2015 por el profesor Eduardo Gonzalez Calleja, (Editorial Comares, de Granada) cifra entre octubre de 1931 y el 18 de julio de 1936, al menos 2.629 víctimas de la violencia sociopolítica, donde se incluyen los más de 1.000 en el golpe de Estado en Asturias en 1934. Se refiere el autor a las víctimas, fundamentalmente durante el llamado bienio negro y el gobierno del Frente Popular, las continuas “algaradas”, “ataques a la Iglesia”, “desorden”, “ataques a la propiedad privada”  e “incendios”, sin entrar en los asesinatos a los que nos hemos referido con los “paseos” y “checas” en la zona republicana, durante la guerra.
Escribimos en estas mismas páginas un artículo, “Memoria histórica para todos” (23.05.2017) donde, de ninguna forma negábamos, ni lo hacemos ahora, el derecho de las personas a encontrar y dar sepultura a sus parientes víctimas de la violencia política, pero todos, no solo los del bando republicano.
La Ley de Memoria Histórica vigente ignora esto, solo se decanta por una parte de las víctimas, olvidando que la historia no empieza en 1936, sino mucho antes y aun así también debería abarcar a ambos bandos contendientes. Paracuellos es solo una parte.
Pedro Sánchez, si algún día llega a presidir el gobierno de la Nación, y a juzgar por sus declaraciones e iniciativas parlamentarias que su partido va a presentar, para “mejorar” la Ley de Memoria Histórica, a quien va a “mejorar” a su correligionario Zapatero, calificado por muchos como el peor presidente de la democracia.
Si algo ha conseguido esta nueva ola de políticos, ignorantes de la historia de su país, ha sido reeditar las dos Españas, como los independentistas catalanes han hecho con Cataluña. La fractura social provocada por el adoctrinamiento en el odio al diferente durante tantos años está dando sus negros frutos. Antonio Machado lo expresaba con claridad meridiana, por unos o por otros, los españoles parece que siempre tenemos que tener helado el corazón. 

NO CON ESTE PSOE

Publicado en La razón el jueves 30 de Noviembre de 2017

   NO ES PAÍS PARA CUERDOS
                                           Jaime Rocha
                                

                  NO CON ESTE PSOE
      Si tras las primeras elecciones generales del 20 de Diciembre de 2015 en las  que el Partido Popular obtuvo 123 escaños, el PSOE 90 y Ciudadnos 40, estas tres fuerzas “constitucionalistas” hubieran pensado más en España que en sus intereses personales, con un Pedro Sánchez obsesionado con echar al PP del gobierno y ser él quien encabezara al ejecutivo, no hubiéramos tenido que repetir elecciones  el 26 de junio de 2016 con un resultado que mejoró lo conseguido por el PP en 2015 subiendo hasta los 137 diputados y bajando el PSOE a 85, cinco menos que en 2015 y Ciudadanos en caída hasta los 32 escaños, y nada de lo que tristemente ha acecido en España en estos nefastos años hubiera sucedido.
         Aún estaban a tiempo de la gran coalición, o de haber apoyado a un gobierno del PP, pero Sánchez siguió en sus trece y coqueteó y a punto estuvo de pactar con Podemos, que obtuvo 71 escaños, y dio hasta dio una rueda de prensa en la que se presentaron como futuros ministros y el propio Pablo Manuel Iglesias con vicepresidente.
         Mientras, el PSOE atraviesa la crisis más grave de su historia reciente, con el descalabro del Secretario General, la formación de una gestora y nuevamente Sánchez a la secretaria general. Muchos cambios en ese tiempo para llegar al mismo punto de partida: Sánchez solo ve como objetivo inmediato quitar a Rajoy de la presidencia, acuñando el mantra de que el PP es el partido más corrupto de Europa, el mismo que no se le cae de la boca a Pablo Manuel Iglesias.
         Dos ejemplos dan idea de por dónde va el PSOE. Dos votaciones en el Congreso en las que el PSOE ha mostrado su verdadera identidad: el cupo vasco, rechazado por la mayoría de los presidentes autonómicos del PSOE, fue aprobado por su grupo parlamentario y no precisamente para facilitar las cosas al PP, sino para ganarse, una vez más, el posible futuro apoyo nacionalista.
         Lo mismo ocurre con la propuesta de Ciudadanos para potenciar la Alta Inspección de Educación del Estado, en un intento de neutralizar o al menos controlar de alguna forma el evidente adoctrinamiento que niños y jóvenes catalanes sufren desde hace más de treinta años en el odio a España. El PSOE tampoco apoyó esta iniciativa, lo que sí hizo, aunque con escaso  entusiasmo, el PP.
         Aun no estamos en campaña electoral en Cataluña, empieza el 5 de diciembre, y ya las tomas de posiciones de los partidos que se presentan está siendo debatida a diario en los medios de comunicación y con las declaraciones de los líderes políticos. El PSC y sobre todo Pedro Sánchez vuelven por donde solían. Se sitúa en medio, no a la independencia y no a las propuestas del PP y Ciudadnos de unidad de los partidos constitucionalistas para erradicar a los independentistas del gobierno autonómico. 
         Ciudadanos no va a poder contar con el PSOE de Sánchez para dar el vuelco del gobierno catalán, estarán solos PP y Ciudadanos  y, a menos que Ines Arrimadas saque unos resultados espectaculares, serán de nuevo los nacionalistas, apoyados por el PSOE, los que formarán gobierno.  No digo independentistas, digo nacionalistas moderados, vamos, lo que eran hasta hace unos años partidos como Convergencia o Unión. Es decir, el “proces” retrocede unas casillas, un paso atrás para tomar impulso, apoyado por el PSOE, como en la mejor época del presidente Montilla.
         Hasta la evidente fuga de capitales y empresas está siendo minimizada por los partidos independentistas a base de mentir (habitual en ellos), sobre la poca incidencia en su economía, la poca relevancia de las empresas que se han ido, en que solo la sede social no les perjudica, en que ya volverán. Con el mismo desparpajo que han reescrito la historia, o dicen que Colon nació en Cataluña, mienten en sus programas, mienten en sus verdaderas intenciones.

         Si no se produce una victoria clara de Ciudadanos, suficiente para, con el apoyo del PP, formar gobierno, volveríamos a una situación similar a la anterior, solo que los políticos independentistas catalanes ya saben que existe un artículo de nuestra Constitución cuyo número no se les olvidará en mucho tiempo, y eso les serenará por una temporada, pero el problema seguirá hasta que la ciudadanía catalana sea plenamente consciente del suicidio colectivo que supone el independentismo. Esperemos que vuelva el seny

viernes, 20 de octubre de 2017

AGITACIÓN Y PROPAGANDA (AGITPROP)

Publicado en el diario La Razón el viernes 20 de octubre de 2017



¿Cómo un pueblo tan culto y disciplinado como el alemán, pudo seguir como corderos a un asesino como Hitler? Se preguntaba un contertulio de una emisora de ámbito nacional hace escasas fechas. La explicación, que otros compañeros de tertulia le daban, era sencilla: Joseph Goebbels, ministro para la Ilustración Pública y Propaganda.

Los populismos se llaman así precisamente porque “es una tendencia política que dice defender los intereses y aspiraciones del pueblo. Muy precisa la puntualización “dice”, el subrayado es mío, lo que no quiere decir que lo hagan, más bien todo lo contrario.

El éxito de estos movimientos requiere la presencia de un líder carismático, que hable y gesticule de forma histriónica, que arrastre a las masas, que las arrastre sin que estas sean conscientes del final del camino por el que le llevan.

El pueblo catalán, por el que todos los españoles sentimos un aprecio sincero y justificado, precisamente por su sentido de la realidad, por su equilibrado pensamiento, por su “seny”, el sentido común tan escaso habitualmente, se ha dejado hechizar por charlatanes de feria sin preparación ni proyecto viable.

¿Qué ha podido suceder en Cataluña para haber llegado a este extremo? Sencillamente, los radicales independentistas, que siempre lo hubo, pero que en ningún momento superaba al quince por ciento de su población, una población masivamente procedente de Andalucía, Extremadura y Murcia, y que en el momento actual cuenta con más de medio millón de emigrantes procedentes de países musulmanes, esos radicales han imitado al nefasto Gobbels, han aplicado la “Ilustración pública” (adoctrinamiento en escuelas y universidades) y la “propaganda”, con una televisión, TV3, y unos medios de comunicación “subvencionados” (comprados) al servicio incondicional de la causa independentista. “Agitación y Propaganda”, la conocida “agitprop” ha dado, una vez más su resultado.

Instrumentos habitualmente propios de partidos y movimientos de izquierdas, como el fenómeno Syrixa en Grecia y Podemos en España, aupado por una televisión privada (no precisamente La Tuerca), con técnicas claramente propias de la “agitprop”, han llegado a alcanzar cotas de votantes impensables, nada menos que cinco millones de votos de Podemos en las generales, han sido empleados durante más de treinta años por el independentismo catalán con los resultados que vemos.

Escenas de niños de no más de ocho años, en una clase de un colegio catalán, representando una parodia en la que El Rey de España, ordena a unos Guardias Civiles matar a los catalanes, la utilización de niños en manifestaciones políticas y tantas aberraciones cometidas en este campo del adoctrinamiento sin que los sucesivos Gobiernos de España hayan hecho el menor movimiento por evitar este tipo de “ilustración pública”, chantajeados por los partidos nacionalistas que les permitían gobernar sin mayoría.

Definitivamente, la batalla de la “propaganda” la ganan los independentistas, se mueven mejor y más eficazmente, dando ruedas de prensa en Bruselas, emitiendo videos en otros idiomas con imágenes de la supuesta represión policial, utilizando incluso imágenes de otros años, otros sitios y otras causas.

¿Por qué los gobiernos de España no emplean los mismos medios y contrarrestan el efecto demoledor en las opiniones públicas y políticos extranjeros de estas mentirosas campañas? Sencillamente, un gobierno serio y responsable no puede mentir, no puede utilizar el engaño y la mentira como argumento, ellos si lo hacen.

Lo que si puede hacer y no hace, es salir a desmentir de inmediato y de forma contundente, con pruebas irrefutables, en los mismos sitios, en los mismos medios extranjeros, en los mismos foros, con rapidez y eficacia para contrarrestar ante la opinión pública el efecto de la propaganda mentirosa.

         La desinformación (“manipulación intencionada de una información para conseguir un fin”) se combate con información abundante, o sobreabundante si es necesario, veraz, con pruebas irrefutables, contundentes y eso, no se esta haciendo.

Se dice, con razón, que el Partido Popular no sabe “vender” sus éxitos, no transmite, no llega a la ciudadanía, no tiene líderes carismáticos creíbles y tiene perdida la batalla de la propaganda.

Lo que si hace su gobierno, estoy seguro, es la labor política y diplomática ante foros y gobiernos extranjeros. El CNI, seguro, transmite e informa a otros servicios de la verdad de lo que sucede en Cataluña. Todo eso es muy importante y tiene su eficacia, esa batalla si sabe ganarla el gobierno, pero treinta años de adoctrinamiento (inmersión lo llaman), sin hacer nada por evitarlo, sin defender a los padres que deseaban otra educación para sus hijos, teniendo en su mano las medidas sancionadoras que podían haberlo evitado, no se contrarrestan solo con diplomacia.
                    
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lunes, 25 de septiembre de 2017

CHANTAJE A ESPAÑA


Publicado en el diario La Razón el domingo 24 de Septiembre de 2017
No es país para cuerdos

La crisis de valores morales, origen de la corrupción política y económica estaba en su punto álgido, era 2012 y publiqué un artículo titulado "No es país para cuerdos". Nada ha cambiado sino a peor. Trataremos, desde aquí, de poner algo de cordura.


Sobre el autor
Jaime Rocha
Jaime Rocha (1942) ingresó en la Escuela Naval Militar de Marín en 1960, centrado gran parte de su labor profesional en la Armada, donde alcanzó su último empleo militar como Capitán de Navío del Cuerpo General, en 1993. Tras ocupar varios destinos vinculados a la Seguridad Nacional y como agregado en distintas embajadas e instituciones españolas acreditadas en el extranjero, se vinculó profesionalmente al sector privado. En el ámbito de la acción social, destacan su actual colaboración como Vicepresidente de la ONGD Madre Coraje de la que es voluntario y delegado en Cádiz. Es Secretario del Centro de Cádiz de la ACdP. Colabora desde 2008, en el Diario de Cádiz y revistas institucionales, como la de Caballeros Hospitalarios, de la que fue director.

Chantaje a España


Amenaza de pública difamación o cualquier otro daño para obtener algún provecho de alguien u obligarlo a actuar de una determinada manera” definición suficientemente evidente, pero que viene aclarada más aún, si cabe, con los sinónimos de chantajista “el que ejerce el chantaje” tan incuestionables como “estafador”, “timador”, “tramposo”.
España entera, millones de ciudadanos, estamos siendo permanentemente chantajeados gracias a una Ley Electoral a todas luces obsoleta, inútil y causantes de situaciones propicias para el chantaje.
Las negociaciones que desembocaron en la Constitución Española de 1978, y el consenso difícilmente logrado por los negociadores, no fue tarea fácil. Conseguir una Constitución aprobada en referéndum por una inmensa mayoría de españoles tiene un mérito innegable.
No se trata de criticar a aquellos políticos de la Transición, todo lo contrario, admiración y agradecimiento eterno.
Nuestra Constitución, refleja la situación de España del año 1978, es decir hace casi cuarenta años, cuando nuestro país salía de un régimen autoritario y se adentraba en el mundo desconocido de la democracia política, de la que no se poseían experiencias especialmente positivas, sino todo lo contrario, durante nuestras dos repúblicas.

El chantaje de los nacionalistas por ayudar a formar gobierno tanto a PSOE como PP, nos ha llevado a esta situación en el que ya no basta con que se les transfieran asuntos vitales como educación, sanidad y seguridad. Ya no quieren más transferencias, ni siquiera más dinero, ahora se trata de abandonar España.

Los independentistas vascos, tras casi mil muertos y miles de heridos, han visto que el terrorismo no es el camino. Lo seguirán intentando, ahora por la vía política, desde dentro de las instituciones, donde ya están. La tolerancia del Estado permitiendo el acceso a quienes hasta hace poco mataban o extorsionaban es de un buenísmo que da miedo.

Ahora, en plena crisis catalana, el PNV, que a cambio de unos millones de euros apoyaba los presupuestos del Estado para 2018, ha visto una nueva oportunidad para el chantaje y ya pide públicamente más dinero, volver a negociar. Del acuerdo alcanzado hace apenas unos días, nada, de la palabra dada, nada, vuelta al chantaje que es la ocasión. Menos mal que a los políticos no se les exige un comportamiento moralmente correcto, no conocen el significado de palabras como honor, lealtad, compromiso, bien común...lo que debería ser su guía de actuación política.
Esa modélica transición española, sin duda la mejor posible en 1978, debería haber sido modificada hace unos años. España de 1978 se parece poco a la de 2000. España está en la OTAN, pertenece a la UE, tiene una moneda comunitaria, el PIB per cápita de 1978 era de 2.006 € y en 2016 son 24.100 €, y a tantas cosas positivas a las que hemos accedido gracias a aquellos políticos ejemplares.
La gestión de aquellos acuerdos es lo que ha ido deteriorándose poco a poco hasta hacerlos inservibles. Las modificaciones adecuadas y a su tiempo que no se han realizado desembocan forzosamente en situaciones difícilmente controlables.
La transferencia a las autonomías, casi siempre bajo la presión del chantaje, de competencias plenas en materia de educación, sanidad y seguridad han convertido a España, de hecho, en una confederación asimétrica muy difícil de gobernar.
De todo eso tienen la culpa los dos partidos mayoritarios que se han alternado en el gobierno de España y que no han sido capaces, cuando podían, de hacer esas modificaciones necesarias para no gobernar permanentemente bajo el chantaje de las minorías nacionalistas.
Aun podrían hacerlo, aun, si hubiera salido adelante la propuesta de acuerdo entre PP, PSOE y Ciudadanos, se podía haber evitado el caos y el desastre al que estamos abocados.
Las ambiciones personales de Pedro Sánchez, (su programa solo era echar a Rajoy y al PP), el escaso o nulo carisma de Mariano Rajoy, que no sabe transmitir y poner en valor sus muchos aciertos, han impedido llevar a cabo esas modificaciones constitucionales una de las cuales, sin duda imprescindible, una Ley Electoral que evite tener que gobernar bajo la presión de los chantajistas, a los que España les importa una higa.








ASESINATOS POLÍTICOS


Publicado en "El DEBATE DE HOY" el sábado 16 de Septiembre de 2017

El valor de la vida humana se ha hecho insignificante, no ya para los fanatizados terroristas o los ofuscados proabortistas, sino para políticos sin escrúpulos para los que todo vale con tal de mantenerse en el poder.

Puede parecer cosa de otros tiempos, del siglo XX tan pródigo en magnicidios, como los dos últimos, de los hermanos Kennedy, John en 1963 y Robert en 1969, cuyas investigaciones, después de más de cincuenta años, no han servido para identificar a los verdaderos autores. (Ni las muertes de Oswald y Rudy están claras). Los asesinatos políticos han existido siempre, más o menos conocidos, los hay y los seguirá habiendo. Ya en nuestro siglo XXI tenemos algunos casos sin resolver que apuntan, sin demasiadas dudas al crimen político.

Cristina Fernández, ex presidenta de la República Argentina, declaró: “lamento la muerte (del fiscal Alberto Nisman 18 enero 2015) como lamento la muerte de cualquier argentino”, como si el caso de este asesinato no le concerniera directísimamente. No olvidemos que Nisman acusaba a la ex presidenta de encubrir a los terroristas iraníes que en 1994 asesinaron a 85 personas pertenecientes a la mutualista judía AMIA. Ninguna responsabilidad ni aclaración de lo sucedido. El fiscal muerto y todo sigue igual. Han pasado apenas dos años y ya ni se habla del asunto. El silencio y el olvido suele ser el final de estos asesinatos.

Vladimir Putin, presidente de Rusia, se pone de perfil, como si no fuera con él, como si nada supiera del asesinato de Boris Nemtsov, el 27 de febrero de 2015. El líder de la oposición paseaba con su novia, la modelo ucraniana Anna Duritska, frente a la catedral de San Basilio, en plena Plaza Roja, en el centro de Moscú, cuando unos pistoleros se aproximaron por su espalda y acabaron con su vida, no para robarle, no por otro tipo de ajuste de cuentas. Sencillamente era un líder muy activo en contra del gobierno y progresivamente ganaba más seguidores. Un peligro. Cinco chechenos fueron condenados pero nada se sabe ni de la motivación o de lo que es más importante ¿Quién ordenó el asesinato?.

“Crimen casi perfecto contra el ex espía ruso Alexander Litvinenko en Londres el 23 de noviembre de 2006”. Así titulaba la BBC la muerte del espía de la KGB, asesinado por dos agentes compañeros suyos, según manifestó el juez del caso: “Estoy seguro de que el señor Lugovoi y Kovtun colocaron el polonio 210 en la tetera”, refiriéndose a los dos antiguos colegas de Litvinenko, con los que se reunión poco antes de caer enfermo y considerados los principales sospechosos por las autoridades británicas, que pidieron la extradición de Lugovoi y que, naturalmente, fue denegada por las autoridades rusas por falta de pruebas.



En ese mismo año, 2006, también fue asesinada la periodista rusa Anna Politkóvskaya, muy crítica con Putin y especialmente en lo referente a la Segunda Guerra Chechena. Fue tiroteada en el ascensor de su casa de Moscú. Livinenko acusó a Putin de su muerte. Apenas tardaron unos meses en asesinarlo a él.

Recep Tayyip Erdogan, presidente de Turquía, tras el “autogolpe” del 15 de julio de 2016, y las masivas detenciones, amenaza con la implantación de la pena de muerte, “si el pueblo lo pide”. Pueblo que salió en manifestación en defensa de su Presidente y contra los “golpistas” y que le sigue ciegamente. Algunos de los detenidos tienen todas las papeletas para ser pasados por las armas.
No estamos hablando de fanáticos ni de países del tercer mundo, estamos hablando de países desarrollados, a cuyas sociedades se les suponen unos valores morales y un desarrollo cultural y humanístico donde estos crímenes deberían estar desterrados.

Crímenes silenciados

La cuestión es que solamente una parte de esos asesinatos son conocidos por la ciudadanía, bien por la relevancia del personaje o por filtraciones interesadas, pero muchos otros permanecen en el anonimato o sus víctimas se han dado por desaparecidas.
Previsiblemente, las investigaciones de todos estos asesinatos y algunos más, no llevarán a ninguna parte. En estos casos, el poder político y los ejecutores materiales se aseguran de que así sea. Transcurrido un determinado tiempo, sin resultados concretos, los investigadores van dando por cerrado los casos. Solo la presión de la calle o de los más allegados mantiene una cierta vigencia, pero no dura mucho. Los intereses económicos, los de influencia, los nacionales o incluso los personales de muchos dirigentes están el en origen de esa violencia.

Las revelaciones de Wikileaks


La violencia se enseñorea por nuestro planeta y en nuestro propio continente europeo no acaban de asentarse los cambios que sobrevinieron al fin de la Guerra Fría, tras la caída del muro de Berlín del 9 de noviembre de 1989. Tras los cruentos conflictos armados de la antigua Yugoslavia de los años 90, vivimos desde 2014 un nuevo episodio bélico en Ucrania, con la ocupación por el ejército ruso de Crimea y el este del país y cuyo final no se puede prever, pero no apunta  hacia un acuerdo incruento.

Occidente, o para ser más exacto, la OTAN, no reacciona o reacciona tarde y mal, sobre todo por la falta de unidad de criterio de los países miembros No olvidemos que, por ejemplo, Turquía es miembro destacado y cuenta con la tercera aviación militar del mundo. Sus intereses, tras el interminable retraso y las escasas garantías de la Unión Europea en decidir sobre su ingreso, se acercan a las posiciones de Rusia. El conflicto en Siria e Irak contra el Daesh, con el aditamento de kurdos, rebeldes sirios y los ejércitos regulares de Al-Assad e Irak, propician aún más los encuentros entre Putin y Erdogan.

Ucrania, con la previa ocupación sin resistencia de la península de Crimea, puede derivar en dos situaciones: o el regreso de la Guerra Fría, (nuevo escudo antimisiles norteamericano de 47.000 millones de dólares) o una progresión de los intentos de Putin por la  reconstrucción de la añorada Unión Soviética, o peor aún, que ambas situaciones se superpongan retroalimentándose.

La defensa de los Derechos Humanos

Putin, Fernández, Erdogan y otros mandatarios mundiales, como Nicolás Maduro en Venezuela, son algo más que sospechosos de hacer uso de la violencia política para conservar el poder y reprimir cualquier atisbo de oposición, llegando al asesinato de quienes supongan un obstáculo a sus intereses.

Muchas veces son asuntos internos de los respectivos países, pero organismos como la ONU, tan defensora de los derechos humanos en otras ocasiones, debería pronunciarse e intervenir en auxilio de quienes están siendo asesinados. ¿O prima la no injerencia sobre la justicia? ¿Esas vidas no merecen ser defendidas por la comunidad internacional?

A Cristina Fernández le duele la muerte del fiscal que la acusaba de un gravísimo delito tanto “como la de cualquier argentino”, es decir: nada.