domingo, 30 de septiembre de 2018

DIVIDE Y VENCERÁS


 Publicado en el diario La Razón el domingo 30 de Septiembre de 2018
                    


Parece ser la consigna de este gobierno de la señorita Pepis. Lo mismo da que sea la exhumación de Franco, como la expropiación de la mezquita de Córdoba, la “memoria histérica” o cualquier otra cuestión, lo importante es que existan, en la sociedad española, opiniones controvertidas. Divide a la sociedad española y saldrás ganado. Te aseguras la mitad de los votos que ya es mucho más de lo que tienes. Nada de ese “cambio que une”.

Bueno, y también, que la cuestión a debatir no sea, en absoluto, algo realmente importante y necesario, algo de lo que los españoles de todas las latitudes estén faltos o escasos como el trabajo, las pensiones, la seguridad, la educación de buena calidad, la sanidad, sí, la sanidad pública que en muchas autonomías, incluida la andaluza desde la que les escribo, está escasa de profesionales y sobrada de listas de espera que, según que especialidades, es tan larga que, desgraciadamente, a muchos enfermos les llega demasiado tarde.

El Dr. Sánchez se propuso llegar a la Moncloa como fuera y ningún obstáculo se lo ha impedido, ni siquiera que su propio partido lo echara, ni que hubiera obtenido los peores resultados del socialismo español a cincuenta escaños del Partido Popular.

Nada se lo ha impedido y parece que nada le va a impedir seguir siendo el inquilino (“okupa” según algunos) del palacio de la Moncloa, ni siquiera ese trabajo universitario que le otorgó el doctorado y que, según informaciones de muchos medios de comunicación, tiene más del veinticuatro por ciento copiado (incluidas faltas de ortografía) de informes y trabajos ajenos.

Engañó a propios y extraños diciendo que presentaba la moción de censura para convocar de inmediato elecciones. Nada de eso, se está dedicando a resucitar viejas heridas entre españoles, hacer promesas al separatismo  vasco y catalán sobre acercamiento de presos (en Cataluña ya lo ha hecho), nuevos estatutos votados en referéndum en los que se contenga el derecho a decidir sobre la independencia de esas regiones, la populista exhumación de Franco y todo lo que Pablo Manuel Iglesias, marques de Galapagar, le sugiera.

No quedan ahí los despropósitos. Se debe haber enterado de aquello de que “rectificar es de sabios” y se ha lanzado sin frenos por la senda de la rectificación. Hoy no le vendo bombas inteligentes a Arabia Saudí y mañana si, con un lacito rosa, bombas inteligentes que no matan, según la ministra portavoz. Hoy apruebo una ley reguladora de la prostitución y mañana es “un gol por la escuadra” y lo anulo. Saco a Franco del Valle de los Caídos sucesivamente en Julio, luego en Agosto y ahora, antes de fin de año. Hoy propongo una ley que elimine los aforamientos y mañana no le sigue ningún partido porque es una chapuza que no sirve para nada y todo queda en agua de borrajas.

Habla de que va a terminar con el enchufismo y coloca a su mujer; Begoña Gómez, en el Instituto de Empresa, con unas titulaciones tan dudosas como su propio trabajo del doctorado.

Lo que sí ha hecho bien, muy bien, es el marketing personal, con fotos de las manos, con el perro, en el Falcon despachando lo que, sin duda, eran importantísimas cuestiones de Estado, en concierto veraniego al que acude en el Falcon que parece que se lo ha traído los Reyes Magos, en la boda de un cuñado, esta vez con helicóptero oficial, la foto con el “odiado” Trump…

Y a todo esto la cuestión catalana no prospera. Torras amenaza constantemente al Estado Español, la sociedad se enfrenta por los dichosos lazos amarillos, no asiste a los actos a los que acude El Rey, amenaza con abrir las cárceles para que salgan los independentistas (aunque rectifique rápidamente), los informes de la Alta Inspección de Educación del Estado son papel mojado, por mucho que hable del adoctrinamiento sistemático a que están sometidos los niños y jóvenes catalanes, como lo fueron, quizás antes, los niños y jóvenes vascos en las Ikastolas. Lo mejor, dirá Sánchez, es mirar para otro lado, no vaya a ser que se enfade Torra, que ya exige, y hay ministros que parece que lo ven muy bien, el indulto para los golpistas.

La justicia belga y la alemana, cuestionan y se ríen de nuestra democracia y de nuestros tribunales de justicia sin que haya ninguna reacción de nuestro gobierno como por ejemplo denunciar la Ley de Europea de Detención y Extradición (Euroorden) pensada y aprobada para “reducir los dilatados procedimientos de extradición entre los países firmantes”, todo muy bien menos cuando se trata de extraditar  a España, como pasa con una etarra, un rapero condenado, los golpistas catalanes …y nuestro gobierno tragando y admitiendo hasta que a un juez español lo juzguen por denuncia del golpista Puigdemont.

Cien días que parecen diez siglos. Muchos españoles soñamos, y tememos al mismo tiempo, las nuevas elecciones, esas que iba a convocar y no ha convocado y que si el tema “doctorado” sigue por donde va, no tendrá más remedio que hacerlo. Dimitir y convocar elecciones  será lo que tendrá que hacer si finalmente se le retira el doctorado por plagio.

Soñamos muchos españoles con esas elecciones por lo que pueden significar como cambio, siempre a mejor, pero a la vez tememos que muchos, que aún no se toman en serio esto de las votaciones, cansados porque hay muchas, prefieren quedarse en casa. Esos españoles deben ser conscientes de las consecuencias de su pasotismo. Quien no ejercita su derecho al voto no tiene razones para quejarse del gobierno que salga elegido.

Puso a caldo a Rajoy por los “decretazos”, “eso solo en situaciones o temas muy excepcionales”, dijo entonces, pues ya supera a todos los presidentes de gobierno que le ha precedido. Y no solo los “decretazos”, también sus intentos de anular al Senado con subterfugios tramposos por que el partido Popular tiene mayoría absoluta y puede bloquearle. Se cree el rey del mundo y que puede hacer lo que quiera.

Dos ministros ya dimitidos, Huerta y Montón, y la ministra de Justicia en entredicho por sus reuniones con el comisario Villarejo y esto parece que no ha terminado. La guerra de los Masters aun dará muchas sorpresas y, como decía un WhatsApp, cuando se acaben los Masters empezaran a salir los “inglés alto”. País…

Falcon para conciertos, helicópteros para bodas de familiares…se creerá que en eso consiste ser presidente del gobierno, hacer lo que quiere sin reparar en gastos. Lograste lo que querías, ahora vete y el país te lo agradecerá.

martes, 11 de septiembre de 2018

HIPÓCRITAS!!!

Publicado en el periódico La Razón el martes 11 de Septiembre de 2018




       Se rasgan las vestiduras. Gritan a los cuatro vientos: Escándalo!!!: Diego de Egea, juez de la Audiencia Nacional, ha archivado la causa abierta sobre las declaraciones de la princesa Corinna con el comisario de policía jubilado José Manuel Villarejo. El juez asegura que en esas conversaciones no hay nada, ni datos ni mucho menos documentación, que pruebe las afirmaciones de la princesa sobre el Rey Emérito.

         Julio Banacloche Palao, Catedrático de Derecho Procesal de la UCM afirma: De acuerdo con lo que establece el artículo 56.3 de la Constitución española, “la persona del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad”. Esto significa que el Rey reinante, en su condición de Jefe del Estado español, no está sometido a la actuación del Poder Judicial y no puede ser demandado ante los Tribunales, haga lo que haga. Este privilegio no es exclusivo de nuestro sistema, sino que existe en todos los países de nuestro entorno: los Jefes de Estado son irresponsables jurídicamente por sus actos, tanto a nivel nacional (recordemos cómo todos los procesos penales que existían en Francia contra Jacques Chirac se paralizaron cuando fue elegido Presidente de la República Francesa) como internacional (lo que permite a dictadores conocidos viajar fuera de su país sin ser detenidos ni procesados)”. 

         En el caso de nuestro Rey Emérito, esta inviolabilidad  se refiere a actos cometidos durante su reinado, no los que pudiera cometer una vez abdicó el reino en su hijo el Rey Felipe VI. Al margen de que, como parece que fue informado en la Comisión de Secretos Oficiales del Parlamento, se trata de un montaje efectuado por Villarejo.

Pero vamos a seguir con el tema de la venta de armamento a terceros países, sujeta, por cierto, a restricciones en cuanto a determinadas tecnologías.

       El gobierno de Pedro Sánchez, en una nueva rectificación, da marcha  atrás en su decisión inicial de suspender la venta de cuatrocientas bombas a Arabia saudí. Las huelgas de los Astilleros de Navantia, ante la posible represalia saudí suspendiendo la compra de las cinco corbetas ya firmadas, han llevado al gobierno de la nación a “reconsiderar” una vez más y van…su populista decisión sobre la venta de armamentos según a qué países.

         En los astilleros de Cádiz, Ferrol y Cartagena se construyen barcos de guerra para muchos países, democráticos unos y dictaduras otros. Se construye para Australia,  Arabia Saudí, Venezuela, Marruecos…Los astilleros son una industria puntera en nuestro país, con una importantísima repercusión en nuestra economía. Hace muchos años que dejamos de construir los grandes petroleros o portacontenedores que fueron el motivo de la construcción de estos mega astilleros. La competencia de paisas como Corea del Sur nos ha quitado el mercado.

         Sin embargo, tras muchos años de aprendizaje, nuestros buques de guerra, los que nosotros construimos, no solo son homologables con otras Armadas, sino que los superan en prestaciones. Somos líderes en algunas franjas de ese mercado, y eso es lo que da de comer a miles de familias de Cádiz, Ferrol y Cartagena.

         ¿Por qué les llamo  hipócritas a los que se niegan a que se venda armamento a determinados países, como ahora con Arabia Saudí? pues porque cuando el cliente era Chaves, el venezolano, les parecía muy bien. Y si el cliente fuera, por ejemplo, Iran pues miel sobre hojuelas. Así de hipócritas son.  Para ellos no todas las dictaduras son iguales. Ni siquiera ellos mismo están unánimemente de acuerdo y si no oigan las opiniones del  Alcalde de Cádiz o la Presidenta de la Junta de Andalucía, ni se les ocurre cuestionar por un momento la venta de las corbetas a Arabia Saudí o durarán muy poco en sus poltronas.

         Pero además de hipócritas son en esto, como en casi todo, unos perfectos ignorantes, es que no saben cómo funciona esto a nivel mundial. Comentaré un caso que conozco de primera mano, ocurrido en un país comunista. Un concurso internacional para dotar de nuevos ferrocarriles al país en cuestión. Llegó Talgo” con un fantástico despliegue, (unidades coche cama, cafetería,…y así hasta nueve unidades) con unas condiciones de fabricación de hasta el ochenta por ciento en el país, tracción independiente y una tecnología muy avanzada. Al concurso concurren otros fabricantes de distintos países, que no llevan unidades y que técnica y económicamente son muy inferiores a la nuestra. Gana uno de los otros que no mencionaré. Me encarga el embajador de España que averigüe lo que ha pasado. “Pues que han  untado a todo el mundo”, fue mi informe.

          A ver si se creen estos hipócritas que los grandes concursos internacionales se ganan solo presentado las mejores condiciones técnicas, económicas y de financiación.

         Pues muy mal le irá a nuestras grandes empresas y a sus empleados si algún día estos políticos tan hipócritas llegaran a gobernar.

         Al final, para arreglar el desaguisado de las corbetas para Arabia Saudí, S.M. El Rey Felipe VI tendrá que hablar con el Príncipe Saudí, como tantas veces tuvo que hacer su padre, El Rey Emérito, Juan Carlos I, con el Rey de Marruecos para arreglar las sucesivas meteduras de pata de los gobiernos españoles.


lunes, 30 de julio de 2018

LA BATALLA POR LA EDUCACIÓN


Publicado en el diario La Razón el lunes 30 de Julio de 2018



        A veces me asalta la duda de si muchos de nuestros políticos son ingenuos o sencillamente anteponen los intereses de partido y personales al bien común. No sé si la batalla política que libran es exclusivamente por gobernar a toda costa, cueste lo que cueste, a la sociedad española.

         Desde el inicio de la transición, algunas comunidades “históricas” (otro error discriminatorio para autonomías como León, Castilla o Aragón), pusieron todo su empeño en conseguir la transferencia de la educación y urbanismo, es decir, la formación de los jóvenes y el dinero que la burbuja inmobiliaria proporcionaba abundantemente (propiciatoria de muchos de los casos de corrupción de los políticos que ahora estamos viendo).

         Ambas transferencias están ahora consolidadas en todas las autonomías y el uso que, desde el minuto cero, han hecho de ellas, lo estamos viendo ahora. Sin embargo ya la sociedad vasca dio la voz de alarma cuando fueron conscientes de la labor de “concienciación” (por llamar de forma suave lo que era  y sigue siendo “adoctrinamiento”) de la juventud vasca en el “problema vasco” visto desde la perspectiva independentista / terrorista.

A pesar de las alarmas, a pesar del terrorismo, los gobiernos centrales no corrigieron lo más mínimo el pernicioso efecto del adoctrinamiento. Los gobiernos centrales de uno y otro signo han necesitado el apoyo de los partidos nacionalistas y eso tiene un terrible peaje, como se ha visto. Ni el más mínimo apoyo a los padres vascos que querían para sus hijos otra educación.

Igual ha pasado en Cataluña, aunque afortunadamente los brotes de terrorismo de Terra Lliure no fueran de las terribles consecuencias del terrorismo vasco. Los padres catalanes han clamado inútilmente por sus derechos para decidir la educación de sus hijos incluso recurriendo a la justicia y obteniendo sentencias favorables que no han tenido consecuencias sobre la llamada “inmersión lingüística” que, como sabemos, no se queda en cuestiones lingüísticas sino que abarca a la “nueva historia” de Cataluña, reescrita ex profeso para el adoctrinamiento de los jóvenes catalanes.

Tres décadas de adoctrinamiento han dado los resultados que sufrimos ahora. ¿Podía haberse evitado? Sin duda. Nuestros políticos, y no tanto la sociedad, están muy orgullosos de que las autonomías españolas tengan más competencias que los landers alemanes o cualquier otro estado federal, sin pararse a pensar que esa descentralización no debería ser empleada para debilitar al Estado. La “Alta Inspección de Educación”, o no se entera o no puede hacer nada, en cuyo caso harían muy bien en denunciarlo públicamente. También los padres contrarios al adoctrinamiento deberían agruparse (la unión hace la fuerza) y valerse de la amplia difusión que las actuales redes sociales ofrecen.

Llevamos siete planes de educación, tantos como gobiernos, aquí lo de que “cada maestrillo tiene su librillo” se cumple a rajatabla. Los intentos de Pactos de Estado por la Educación han sido todos fallidos. El único Plan de Educación aprobado por el Partido Popular no llegó a entrar en vigor y el fracaso escolar, el abandono prematuro de las aulas, los desastrosos resultado que una y otra vez nos ofrece el “Informe PISA” no han hecho reaccionar en cuarenta años a las autoridades educativas españolas.

Adoctrinamiento en las comunidades que llaman “históricas” (aun no sé por qué, ninguna de ellas ha sido jamás una Nación Independiente, Estado Soberano o Reino, como lo fueran León, Castilla o Aragón) y fracaso total de los planes nacionales han convertido a nuestra juventud en una de las peor formadas (¿educadas?) del mundo civilizado, ese primer mundo al que decimos pertenecer.

El fracaso de la formación profesional (al margen de las “deviaciones” de fondos para este fin) ha dejado sin capacitación técnica a muchos miles de jóvenes españoles. Otro “éxito” del sistema.

Realmente estamos geográfica, económica o históricamente encuadrados entre las primeras potencias mundiales. Lo que ha costado siglos en conseguirse puede perderse muy fácilmente.  Naturalmente, por fortuna, hay jóvenes españoles brillantes en estudios, trabajo y  formación..,lo que tiene mayor mérito dada la calidad de nuestra enseñanza universitaria (ninguna universidad española entre las 150 primeras del mundo, Universidad de Barcelona 156, Autónoma de Madrid 187 y Autónoma de Barcelona 195). Estos excepcionales jóvenes se han visto obligados a emigrar a Gran Bretaña, Alemania, Singapur o cualquier otra nación que valore sus méritos, porque aquí, en su país no se les reconocen. Hasta para investigar muchos españoles han tenido que irse a Estado Unidos de Norteamérica por que las ayudas que aquí se les ofrecen son míseras.

Ahora, el gobierno Frankenstein de Pedro Sánchez, está dispuesto a cargarse la enseñanza concertada, a la que ellos mismos acuden para sus hijos, y que tiene la aceptación de millones de españoles. Quieren controlar la educación, se han dado cuenta de la vital importancia que para lograr adeptos y más adelante votantes, la educación en valores, sus valores, les ayudarán a promulgar y mantener leyes como la del aborto, la eutanasia o la de memoria histórica en las que han puesto sus prioridades.

Eso es directamente cargarse un país y a fe mía que lo están consiguiendo.



jueves, 26 de julio de 2018

DE LA IGNORANCIA

Publicado en el diario La Razón el jueves 19 de Julio de 2018




            DE LA IGNORANCIA
        Una gran parte de nuestros errores se debe a que, con frecuencia, ignoramos datos o hechos acontecidos. Un error cuyo origen sea ese, la ignorancia, parece que es más disculpable que uno cometido a sabiendas, es decir, con el firme propósito de equivocarnos, de hacer el mal, de perjudicar a alguien…y, en principio, podía ser así. Sin embrago, tanto en el terreno moral como en el meramente humano, tenemos la obligación de formar nuestra conciencia, de conocer la verdad o al menos intentarlo.

         Viene todo este razonamiento a cuenta de un de mis últimos artículos en el que comentaba un escrito de Joaquín Leguina sobre “La Memoria Histórica” donde termina diciendo textualmente, tras narrar un buen número de atrocidades cometidas por los socialistas: “El PSOE, como persona jurídica, haría bien en echar al olvido todas las atrocidades de la guerra, las de uno y otro bando”.

         En la retaguardia republicana fueron asesinadas unas 40.000 personas, entre ellas 7.000 sacerdotes, monjas, seminaristas, incluyendo doce obispos dice Leguina en otro de sus párrafos.

Pues bien, estos hechos, menos el asesinato del jefe de la oposición José Calvo Sotelo el 12 de julio de 1936, que es sobradamente conocido, digo que todos estos horrores que narra el ex dirigente socialista, parece que son ignorados por personas de esa ideología que por edad no los vivieron pero que, como decía  Aldous Huxley:”En la mayoría de los casos la ignorancia es algo superable. No sabemos porque no queremos saber.” Así es, no sabemos porque no queremos saber, quizás sea más cómodo seguir en la ignorancia que conocer unos hechos que podrían perturbar nuestras conciencias, a pesar de lo que dice Leguina: La gente de mi generación, y menos la de generaciones posteriores, no tenemos responsabilidad alguna en hechos como los aquí narrados”. La ignorancia es la felicidad.

Es más frecuente de lo deseable, pero es un mal que nos aqueja a casi todos: vamos a los mítines de nuestro partido o aquel que propone lo que nos interesa, escuchamos y vemos la televisión o la radio que defiende nuestros principios y leemos lo que refuerza nuestras posturas, no le damos opción al debate sereno, argumentado, en busca de la verdad. Nos creemos lo que nos queremos creer, lo demás es complicarnos la vida.

Aunque mi profesión no es el periodismo, llevo ya casi diez años escribiendo ininterrumpidamente en periódicos, participando en tertulias de radio y televisión, tengo dos blogs muy leídos e incluso he publicado un libro, una recopilación clasificada de más de trescientos artículos. He recibido incontables comentarios laudatorios, lo que me reconforta y anima, pero también algunos, no muchos, que expresan opiniones contrarias a las mías de forma razonada, los que agradezco muy sinceramente. Estos últimos especialmente valiosos porque hacen pensar y reflexionar, porque hasta es posible cambiar una opinión preconcebida.

Sin embargo, la ignorancia, que es tan atrevida, se manifiesta en toda su crudeza a través del insulto, el argumento de quien no tiene argumentos. Es lo que decía más arriba, son esas personas “ignorantes voluntarios” que no hacen nada por salir de la ignorancia, que se acomodan en esa postura y no quieren saber nada más. Si, por casualidad, o puro masoquismo, se tropiezan con una opinión contraria a sus ideas, si las tienen, su contrariedad no tiene más salida que el insulto o la amenaza, que también se da.

El artículo de Joaquin Leguina sobre “La Memoria Histórica” ha levantado de sus asientos a muchas de estas personas que ignoraban, o querían ignorar, la verdad de lo sucedido en la II República y tras las filas de los republicanos, los asesinatos sin juicio, los “paseos”, las checas y tantas atrocidades como se cometieron en ambos bandos.

Lo terrible de una guerra civil es el enfrentamiento entre hermanos. Muchas veces simplemente por la situación geográfica que tuvieron en el momento de estallar el conflicto armado, ni siquiera por ideología. La movilización era inmediata, no les preguntaban su ideología, en el bando nacional simplemente, en muchos casos, mi padre entre ellos, se les ponía una estrella de “alférez provisional” (“cadáver seguro”, se decía) y al frente a pegar tiros y a recibirlos (mi padre por dos veces).

Terminada la guerra civil (¿saben cuántas guerras civiles hemos tenido en España? Solo en el Siglo XIX tres), que ahora parece, o nos quieren hacer ver, que ha sido la única en nuestra convulsa historia. Terminada la guerra algunos republicanos, especialmente por la zona de levante, venidos de Francia, seguían luchando, asaltando a caminantes para robarles (supongo que como único medio de subsistencia. Mi familia sufrió uno de esos asaltos) y atentando contra la Guardia Civil.

Con el término (maquis) se hace referencia a los guerrilleros que desde 1944 cruzaron la frontera para luchar contra la dictadura franquista. Así es como se llamaba en Francia a los hombres y mujeres que contribuyeron a liberar ese país de la invasión nazi. Miles de exiliados republicanos españoles se integraron en el maquis o en el Ejército de Liberación. El régimen franquista utilizó el término como sinónimo de bandolero, tal y como lo recogía el teniente coronel Francisco Aguado en su libro 'Maquis en España' “Es decir, a la guerra convencional siguió una guerra de guerrillas por unos años cuyo resultado fue la derrota de los guerrilleros abatidos por la Guardia Civil o fusilados tras consejo de guerra. Yo viví en la zona del levante español en esos años del maquis español, cuando mi padre era en muchas ocasiones su abogado defensor.

Sea como fuere, una Guerra Civil más en un país donde, desgraciadamente, han abundado. Pero la historia de la humanidad está plagada de “golpes de estado” y “guerras civiles” o ¿no lo fueron la loada “Revolución Francesa” o la sanguinaria “Revolución de Octubre rusa de 1917”, o, sin ir más lejos, el intento de golpe de estado contra la II República, la “revolución de Asturias” de 1934 que causó más de mil muertos? Por ello es más incomprensible, como dice Leguina, que tras una generosísima amnistía en 1977 donde hasta los etarras salieron en libertad, y sobre todo la consensuada Constitución de 1978, consensuada por absolutamente todos los partidos políticos, incluidos comunistas y separatistas, y votada por el noventa por ciento de los votantes, se quiera ahora con esta nefasta Ley de Memoria Histórica, “mejorada” por Sánchez con sus propuestas de desenterrar cadáveres, revivir lo peor de nuestra historia del siglo XX.

Solo quien pretenda volver a dividirnos a los españoles, quienes siembran el odio, ochenta años más tarde, hacia la mitad de sus compatriotas, fomentan la desunión, el acoso y el insulto a quienes piensan diferente y se valen, una vez más, de la ignorancia de tantos, sabrán que es lo que buscan con estas movilizaciones, pero desde luego no es el bien de España.

En el pasado mes de Mayo, la, Asociación Católica de Propagandistas de Cádiz, organizamos unas Jornadas para dar a conocer la inmensa e importante labor social de la Iglesia Católica con el objetivo de explicar qué se hace con el dinero que los españoles dan a estas instituciones y para que, quienes sistemáticamente y desde la ignorancia atacan a las organizaciones de la Iglesia tuvieran ocasión de informarse. Ni uno solo de estos críticos asistió, siquiera por curiosidad, solo quienes ya conocen y son partícipes de este trabajo.

Ante un artículo de prensa que no nos gusta hay reacciones tan poco democráticas como no leerlo, no terminarlo de leer, o no rebatirlo con argumentos sino con insultos.

No hay más ignorante que quien no quiere saber.





jueves, 19 de julio de 2018

DE LA IGNORANCIA

Publicado en el diario La Razón el jueves 19 de Julio de 2018





         DE LA IGNORANCIA
Una gran parte de nuestros errores se debe a que, con frecuencia, ignoramos datos o hechos acontecidos. Un error cuyo origen sea ese, la ignorancia, parece que es más disculpable que uno cometido a sabiendas, es decir, con el firme propósito de equivocarnos, de hacer el mal, de perjudicar a alguien…y, en principio, podía ser así. Sin embrago, tanto en el terreno moral como en el meramente humano, tenemos la obligación de formar nuestra conciencia, de conocer la verdad o al menos intentarlo.
Viene todo este razonamiento a cuenta de un de mis últimos artículos en el que comentaba un escrito de Joaquín Leguina sobre “La Memoria Histórica” donde termina diciendo textualmente, tras narrar un buen número de atrocidades cometidas por los socialistas: “El PSOE, como persona jurídica, haría bien en echar al olvido todas las atrocidades de la guerra, las de uno y otro bando”.
En la retaguardia republicana fueron asesinadas unas 40.000 personas, entre ellas 7.000 sacerdotes, monjas, seminaristas, incluyendo doce obispos dice Leguina en otro de sus párrafos.
Pues bien, estos hechos, menos el asesinato del jefe de la oposición José Calvo Sotelo el 12 de julio de 1936, que es sobradamente conocido, digo que todos estos horrores que narra el ex dirigente socialista, parece que son ignorados por personas de esa ideología que por edad no los vivieron pero que, como decía Aldous Huxley:”En la mayoría de los casos la ignorancia es algo superable. No sabemos porque no queremos saber.” Así es, no sabemos porque no queremos saber, quizás sea más cómodo seguir en la ignorancia que conocer unos hechos que podrían perturbar nuestras conciencias, a pesar de lo que dice Leguina: La gente de mi generación, y menos la de generaciones posteriores, no tenemos responsabilidad alguna en hechos como los aquí narrados”. La ignorancia es la felicidad
Es más frecuente de lo deseable, pero es un mal que nos aqueja a casi todos: vamos a los mítines de nuestro partido o aquel que propone lo que nos interesa, escuchamos y vemos la televisión o la radio que defiende nuestros principios y leemos lo que refuerza nuestras posturas, no le damos opción al debate sereno, argumentado, en busca de la verdad. Nos creemos lo que nos queremos creer, lo demás es complicarnos la vida.
Aunque mi profesión no es el periodismo, llevo ya casi diez años escribiendo ininterrumpidamente en periódicos, participando en tertulias de radio y televisión, tengo dos blogs muy leídos e incluso he publicado un libro, una recopilación clasificada de más de trescientos artículos. He recibido incontables comentarios laudatorios, lo que me reconforta y anima, pero también algunos, no muchos, que expresan opiniones contrarias a las mías de forma razonada, los que agradezco muy sinceramente. Estos últimos especialmente valiosos porque hacen pensar y reflexionar, porque hasta es posible cambiar una opinión preconcebida.
Sin embargo, la ignorancia, que es tan atrevida, se manifiesta en toda su crudeza a través del insulto, el argumento de quien no tiene argumentos. Es lo que decía más arriba, son esas personas “ignorantes voluntarios” que no hacen nada por salir de la ignorancia, que se acomodan en esa postura y no quieren saber nada más. Si, por casualidad, o puro masoquismo, se tropiezan con una opinión contraria a sus ideas, si las tienen, su contrariedad no tiene más salida que el insulto o la amenaza, que también se da.
El artículo de Joaquin Leguina sobre “La Memoria Histórica” ha levantado de sus asientos a muchas de estas personas que ignoraban, o querían ignorar, la verdad de lo sucedido en la II República y tras las filas de los republicanos, los asesinatos sin juicio, los “paseos”, las checas y tantas atrocidades como se cometieron en ambos bandos.
Lo terrible de una guerra civil es el enfrentamiento entre hermanos. Muchas veces simplemente por la situación geográfica que tuvieron en el momento de estallar el conflicto armado, ni siquiera por ideología. La movilización era inmediata, no les preguntaban su ideología, en el bando nacional simplemente, en muchos casos, mi padre entre ellos, se les ponía una estrella de “alférez provisional” (“cadáver seguro”, se decía) y al frente a pegar tiros y a recibirlos (mi padre por dos veces).
Terminada la guerra civil (¿saben cuántas guerras civiles hemos tenido en España? Solo en el Siglo XIX tres), que ahora parece, o nos quieren hacer ver, que ha sido la única en nuestra convulsa historia. Terminada la guerra algunos republicanos, especialmente por la zona de levante, venidos de Francia, seguían luchando, asaltando a caminantes para robarles (supongo que como único medio de subsistencia. Mi familia sufrió uno de esos asaltos) y atentando contra la Guardia Civil.
Con el término (maquis) se hace referencia a los guerrilleros que desde 1944 cruzaron la frontera para luchar contra la dictadura franquista. Así es como se llamaba en Francia a los hombres y mujeres que contribuyeron a liberar ese país de la invasión nazi. Miles de exiliados republicanos españoles se integraron en el maquis o en el Ejército de Liberación. El régimen franquista utilizó el término como sinónimo de bandolero, tal y como lo recogía el teniente coronel Francisco Aguado en su libro 'Maquis en España' “Es decir, a la guerra convencional siguió una guerra de guerrillas por unos años cuyo resultado fue la derrota de los guerrilleros abatidos por la Guardia Civil o fusilados tras consejo de guerra. Yo viví en la zona del levante español en esos años del maquis español, cuando mi padre era en muchas ocasiones su abogado defensor.
Sea como fuere, una Guerra Civil más en un país donde, desgraciadamente, han abundado. Pero la historia de la humanidad está plagada de “golpes de estado” y “guerras civiles” o ¿no lo fueron la loada “Revolución Francesa” o la sanguinaria “Revolución de Octubre rusa de 1917”, o, sin ir más lejos, el intento de golpe de estado contra la II República, la “revolución de Asturias” de 1934 que causó más de mil muertos? Por ello es más incomprensible, como dice Leguina, que tras una generosísima amnistía en 1977 donde hasta los etarras salieron en libertad, y sobre todo la consensuada Constitución de 1978, consensuada por absolutamente todos los partidos políticos, incluidos comunistas y separatistas, y votada por el noventa por ciento de los votantes, se quiera ahora con esta nefasta Ley de Memoria Histórica, “mejorada” por Sánchez con sus propuestas de desenterrar cadáveres, revivir lo peor de nuestra historia del siglo XX.
Solo quien pretenda volver a dividirnos a los españoles, quienes siembran el odio, ochenta años más tarde, hacia la mitad de sus compatriotas, fomentan la desunión, el acoso y el insulto a quienes piensan diferente y se valen, una vez más, de la ignorancia de tantos, sabrán que es lo que buscan con estas movilizaciones, pero desde luego no es el bien de España.
En el pasado mes de Mayo, la, Asociación Católica de Propagandistas de Cádiz, organizamos unas Jornadas para dar a conocer la inmensa e importante labor social de la Iglesia Católica con el objetivo de explicar qué se hace con el dinero que los españoles dan a estas instituciones y para que, quienes sistemáticamente y desde la ignorancia atacan a las organizaciones de la Iglesia tuvieran ocasión de informarse. Ni uno solo de estos críticos asistió, siquiera por curiosidad, solo quienes ya conocen y son partícipes de este trabajo.
Ante un artículo de prensa que no nos gusta hay reacciones tan poco democráticas como no leerlo, no terminarlo de leer, o no rebatirlo con argumentos sino con insultos.
No hay más ignorante que quien no quiere saber.