miércoles, 14 de octubre de 2015

LA ENCRUCIJADA TURCA

Publicado en La Razón digital el Miércoles 14 de Octubre de 2015

   
          Una vez más, la indecisión y la falta de acuerdo entre los dirigentes políticos occidentales, vuelve a empeorar la situación en esta III Guerra Mundial, como la denominó el Papa Francisco, que el mundo entero libra contra unos fanáticos asesinos, iluminados por no se sabe qué dios vengador, dispuestos a exterminar al resto de la humanidad.
         Putin ha dicho que no espera más a los indecisos Obama y Cameron y ha iniciado una serie de ataques aéreos contra las posiciones ocupadas por los yihadistas del DAESH de especial virulencia y con aviones tripulados, nada de drones teledirigidos, cuya eficacia se cuestiona frecuentemente en los propios informes norteamericanos.  
         La entrada en el conflicto de Turquía ha venido a complicar más el escenario. La complejidad de la situación en este país, miembro de la OTAN, viene dada de la existencia de un conflicto interno que pasa sucesivamente por fases de negociaciones  y acciones de guerra civil, unos, los kurdos, mediante atentados en ciudades turcas y los otros, el gobierno turco, bombardeando las posiciones del PKK (Partido de los Trabajadores del Kurdistan) que lucha por su independencia.  
         El embajador turco en Madrid, declaraba recientemente: “El enemigo es el terrorista, se llame Estado Islámico o PKK. No estamos combatiendo a los kurdos, estamos combatiendo al PKK”. La cuestión es que se acercan unas elecciones generales muy importantes, anunciadas para el próximo 1 de noviembre, y la oposición turca, encabezada por Kemal Kilicdaroglu, líder del Partido Popular Republicano (CHP), asegura que el presidente Recep Tayyip Erdogan es capaz de hacer cualquier cosa por retrasar unas elecciones que va a perder, incluido provocar una cruenta guerra civil.
         De hecho, como admite el embajador turco en Madrid, Ömer Önhon, los bombardeos se dirigen a ambos objetivos indistintamente, PKK o DAESH y no hay que olvidar que Turquía cuenta con la tercera flota en aviones de combate de la OTAN, solo por detrás de La Fuerza Aérea estadounidense y la  Royal Air Force británica, lo que augura autenticas  masacres en el Kurdistán.
         Erdogan no se hubiera nunca atrevido a bombardear a los kurdos de manera tan intensa como lo hizo el pasado 8 de septiembre, pero la lucha contra el yihadismo le sirve de coartada: “El enemigo es el terrorista, sea del PKK o del DAESH” bien claro lo tienen. Tratando de evitar lo que supone una auténtica masacre, el PKK ha declarado un “alto el fuego” unilateral hasta la celebración de las elecciones, pero, de momento es solo unilateral.
         Nunca ha sido fácil. La situación interna turca siempre se ve complicada por la presencia de kurdos en su territorio. Son entre 55 y 60 millones de personas, aproximadamente un 45 % de los cuales vive en Turquía, un 25 % en Irán, otro 25 % en Irak y un 5 % en Siria y sus frentes de lucha no son solo los turcos, no olvidemos los ataques con gas de marzo de 1988 realizados por Irak contra la ciudad  kurdo-iraquí de Halabja y que causaron más de 5.000 muertes.
         Es Estado Islámico también ha empleado gas mostaza en sus ataques a los kurdos en Mosul, lo que introduce un nuevo factor en el conflicto. Coches bomba y terroristas suicidas yihadistas han empezado a utilizar armas químicas. En efecto, los tratados internacionales que prohíben el uso de estas armas no van con el DAESH, y que estén en posesión de estas armas supone una nueva e importante amenaza. No perdamos de vista su uso, limitado, de momento.
         Que Estados Unidos e Inglaterra no quieran negociar con Al Assad, frente a la postura rusa de decidida ayuda al líder sirio en su lucha contra el Ejercito Libre Sirio (ESL) y, de paso, contra los yihadistas, ha posicionado a Rusia en situación de ventaja sobre la Unión Europea y Estados Unidos. Cuando llegue la Paz, ¡Ojala sea pronto!, aunque lo dudo mucho, Rusia será la potencia hegemónica en la zona.
         Me gustaría terminar aportando alguna idea positiva sobre la encrucijada turca, sobre posibles soluciones para llegar lo antes posible a una estabilidad, siempre precaria, pero al menos que permita unos ciertos niveles de convivencia, pero, turcos, kurdos y yihadistas forman una explosiva mezcla que solo trae muerte y destrucción. Allí luchan todos contra todos, de momento tres facciones, pero, como país de la OTAN, Turquía puede solicitar ayuda a este organismo si los ataques yihadistas traspasan las fronteras. Esto aun puede empeorar, y es solo una parte del problema.
        Razón tiene el Papa Francisco. A ver si los líderes políticos occidentales dejan de mirarse el ombligo, antes de que sea demasiado tarde, y se deciden a terminar definitivamente con los terroristas del DAESH.

lunes, 5 de octubre de 2015

UN PAÍS FRACTURADO

Publicado en La Razón

Al contrario de lo que suelen decir todos los partidos tras unas elecciones, que todos han ganado, es evidente que el pasado domingo 27, todos han perdido, pero sobre todo han perdido los catalanes, la ciudadanía catalana que se ha expresado en las urnas de forma tan dispersa.


         Seis partidos entran en el Parlamento catalán, cuatro de ellos prácticamente igualados en la decena de escaños, la coalición ganadora de Convergencia y ERC, con 62 escaños, muy lejos de los últimos resultados obtenidos por separado, 71, 50 más 21, y sin llegar al 48 por ciento de los votos emitidos. Los únicos triunfadores, Ciudadanos, vuelve a subir de 9 a 25, casi triplicando sus votantes y la CUP que también triplica.

         Casi el ochenta por ciento de los cinco millones y medio (5,5 M) de catalanes con derecho a voto han acudido a la cita, algo más de cuatro millones, de los cuales, los independentistas, (JxSI más CUP), no superan el millón novecientos mil votantes, es decir el 47,8 por ciento, cerca de la mitad de los que han acudido a votar.

Del millón cien mil que se ha quedado en casa o se han ido a la playa, buena parte, una mayoría me atrevería a suponer, son constitucionalistas, porque los independentistas, el millón novecientos mil, esos han ido todos, su motivación es muy superior, han contado con la inmersión política y educativa durante más de treinta años, y cooperación de todos los medios de comunicación catalanes, (convenientemente subvencionados) con editoriales conjuntas y el veto a quienes podían expresar ideas contrarias al independentismo como el socialista catalán Josep Borrell. Por referirme solo al último caso.

Hasta aquí las cifras, que son incuestionables. Otra cosa son las interpretaciones que se hacen de ellas, pero hay algo que, punto arriba, punto abajo, es muy evidente: Los catalanes son independentistas o constitucionalistas al cincuenta por ciento, es decir, un país absolutamente partido políticamente en dos.

No será fácil para Artur Más formar un gobierno mínimamente coherente, al margen de imputaciones, aun contando con el apoyo de la CUP o precisamente por ese apoyo de un grupo radical de izquierdas, antisitema. Convergencia, aun sin Unió, seguía siendo el partido de la burguesía catalana, del empresariado, de las clases altas y medias, que ahora han ido juntos con los republicanos de izquierdas (ERC) y necesitan a los más radicales de la CUP. Una mezcla explosiva, sin duda.

Pero aun en el caso de que lleguen a acuerdo partidos que están en los extremos, unidos por la obsesión del independentismo, saben que tienen enfrente y harán valer sus derechos, a la mitad, al menos, de los catalanes, si es que no empiezan las deserciones en Convergencia, molestos por la presencia en sus filas de tan extraños compañeros de viaje.

Es la peor de las situaciones para todos los catalanes, y el resto de los españoles que observamos impotentes el proceso, la división por la mitad. Eso no tiene posibilidad de componenda. Por ese motivo, el mismo día 27, Inés Arrimadas, líder de Ciudadanos, pedía nuevas elecciones. Ellos suben de elección en elección y Convergencia lleva la deriva contraria. Quién sabe si, tras la experiencia reciente y los posibles pactos contra natura, muchos catalanes de Convergencia terminarán de dar el paso hacia Ciudadanos o demás partidos constitucionalistas. De cualquier forma, difícil de restañar esta fractura de la sociedad catalana. Llevará mucho tiempo y políticas inteligentes, nada de palos de ciego y ocurrencias. ¿Tenemos políticos para eso?

¿La reforma constitucional?… ¡Qué largo me lo fiais! Tiempo tendremos de hablar de ello.

domingo, 20 de septiembre de 2015

AVISO A LOS LECTORES


         ESTIMADOS  LECTORES,  A PARTIR DEL PASADO  SÁBADO  CINCO DE SEPTIEMBRE  (05.09.2015) HE  COMENZADO  A PUBLICAR  MIS  ARTÍCULOS  EN  EL  DIARIO  "LA  RAZÓN".
            LOS ARTÍCULOS DE "LA RAZÓN" SE ALTERNARÁN CON LAS COLUMNAS DEL "DIARIO DE CÁDIZ" QUE SEGUIRÁN PUBLICÁNDOSE TAMBIÉN EN EL BLOG "LA QUINTA COLUMNA" LOS SÁBADOS ALTERNOS.
               PARA SEGUIR LOS ARTÍCULOS DE "LA RAZÓN" TENDRÁN LOS SIGUIENTES ENLACES:

     - http://www.larazon.es/blogs/politica/no-es-pais-para-cuerdos  (LA RAZÓN)
     - http://jr-noespaisparacuerdos.blogspot.com.es/ (BLOG)

                 PARA SEGUIR  LAS  COLUMNAS  DEL "DIARIO DE CÁDIZ"  TENDRÁN LOS SIGUIENTES ENLACES:

     - http://jaime-rochalaquintacolumna.blogspot.com.es/ (BLOG)

                 SI ALGÚN LECTOR ESTÁ INTERESADO EN RECIBIRLOS DIRECTAMENTE  CADA SEMANA DEBERÁ  FACILITARME UNA  DIRECCIÓN  DE  CORREO ELECTRÓNICO.

                        MUCHAS  GRACIAS . SALUDOS
                        JAIME  ROCHA

jueves, 17 de septiembre de 2015

POR FAVOR, PAREN ESTA GUERRA !!!

Publicado en La Razón el miércoles 16 de Septiembre de 2015

          Aunque la fuerza de una imagen, como la del niño sirio ahogado en una playa de Turquía, es de por si suficiente para mover las conciencias de los políticos occidentales, no lo son menos las palabras de otro niño, Nada Nussir, yemení de siete años, que gritaba junto al cadáver de su amigo Abdul Rahman, de solo cuatro años, abatido por un francotirador: “Por favor, paren esta guerra”.
         Nada y Abdul, y millones de niños sirios, libios, yemenís o iraquís  no querían, no quieren abandonar sus países. Ellos y sus padres desearían continuar viviendo una vida en mejores condiciones, sin necesidad de verse obligados a pagar, lo que para ellos son cantidades casi imposibles, a unos mafiosos que, con frecuencia, los dejan abandonados a su suerte, una suerte que en miles de casos acaba con sus vidas.
         Desde la Segunda Guerra Mundial, Europa no  ha vivido un drama humano de estas dimensiones, pero las soluciones, tardías para los miles de muertes evitables ya producidas, son parches que, ni son sostenibles en el tiempo, ni abarca en toda su enorme magnitud el problema.
         En datos facilitados por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), el número de refugiados y desplazados por causa de las guerras era en 2014 de cincuenta y nueve millones y medio (59,5 Millones) de personas. Muchos millones  a los que no les van a llegar las medidas “generosas” de países europeos con programas de acogida de unos cuantos miles (15.000 en el caso de España).
         Lo grita Nada Nussir con su leve voz apenas perceptible, tan tenue que casi no ha llegado a los líderes políticos mundiales, que reaccionan siempre tarde y mal. Se equivocan una vez más si piensan que, acoger a unos miles de refugiados que han salvado sus vidas de las mafias y meses de viaje sin medios y expuestos a una muy probable muerte , es resolver el problema.
         No diré que no haya que hacerlo, ciertamente el hecho de salvar una sola vida, la del niño sirio Aylan Kurdi, por si sola, hubiera merecido todo el esfuerzo personal y económico de que hubieran sido capaces de disponer. Desgraciadamente y para vergüenza de la humanidad se siguen produciendo muertes evitables.
         El Secretario de Estado de los Estados Unidos, John Kerry, en recientes declaraciones ha cifrado en cincuenta países los que forman la coalición internacional que lucha contra el Estado Islámico (DÁESH), lo que resulta realmente sorprenden cuando cita a países como Gran Bretaña que participa con “media docena de cazas” limitando los bombardeos a los objetivos en Irak, pero no en Siria, Francia dos cazas y ayuda humanitaria, España ayuda humanitaria, Alemania armamento para los kurdos, que son los únicos que luchan pie a tierra contra los yihadistas, mientras los turcos les atacan indistintamente a ellos y a los del DÁESH.
         Lo he dicho muchas veces y desde hace mucho tiempo: Los dirigentes occidentales, que se equivocan mucho y gravemente, creyeron que la democracia es exportable a países de centenaria cultura árabe y una muy arraigada religión islámica, potenciaron los derrocamientos de tiranos como Sadam Hussein, Ben Alí, Gaddafi, ya asesinados y lo intentaron con el sirio Al Assad, con quien tendrán que negociar tarde o temprano.
         Los más de 3.000 bombardeos con drones y cazas de los aliados (USA, Jordania, Arabia Saudí, Emiratos Árabes y, recientemente Turquía) apenas han logrado más que escasos daños en un ejército, el del DÁESH, que avanza sin oposición por tierra ocupando y destruyendo ciudades como Palmira, asesinando por miles y haciendo huir a cientos de miles de sirios, libios e iraquís.
         Tan solo las milicias kurdas del PKK luchan por tierra contra los yihadistas en la frontera con Siria, tratando de hacerles retroceder en Kobani, mientras sufren al mismo tiempo los ataques del ejército turco.
         “Por favor, paren esta guerra” gritaba Nada Nussir. Hasta que occidente no oiga la voz de ese niño, los cientos de miles de refugiados seguirán llegando, diezmados por las mafias y los naufragios, hasta la indolente Europa.
         

miércoles, 2 de septiembre de 2015

DENSE PRISA, POR FAVOR



En octubre de 2014, hace casi un año, publicaba “De la Esperanza” a petición de amigos que se quejaban del clima de pesimismo generalizado que los medios de comunicación transmiten a diario sobre la situación política, económica y moral de nuestra sociedad. Pedían, no un optimismo irracional, sino un análisis realista de la situación que diera siquiera un rayo de esperanza.

Comentaba entonces: “Hace días un periódico de tirada nacional publicaba una encuesta realizada en 32 países, donde preguntaban a los niños si eran felices y alguna cuestión más sobre lo que pensaban para su futuro de adultos. Los niños españoles se consideraban muy felices y esperanzados, nada menos que los cuartos de esos 32 países encuestados. No perdamos los adultos la esperanza, no tenemos derecho a defraudarlos”.

Conozco, todos conocemos, a españoles jóvenes, de ambos sexos, bien preparados, responsables y comprometidos que ven con preocupación su futuro y el de sus hijos, todavía niños. Que no entienden la deriva hacia el caos y el desgobierno en el que estamos cayendo de forma aparentemente irremediable, con la llegada a los gobiernos locales y regionales de políticos cuyo único objetivo declarado es desalojar del poder a la derecha y cambiarlo todo.

Decía entonces y se ha confirmado tras las elecciones, que no venían a negociar, tratar, o consensuar con nadie cambios o mejoras de nuestra legislación, vienen a destruir sin más, sin tener preparada alternativa, solo el caos, el desgobierno y el populismo más feroz que es el que les ha encumbrado.

Con la colaboración necesaria de la izquierda española, especialmente y menos comprensible, del partido socialista, tenemos a independentistas vascos, navarros y valencianos y anti sistemas del 15M, gobernando (o como quiera que se llamen lo que están haciendo) en ciudades y comunidades donde la norma es acabar con los símbolos, himnos y nomenclaturas que a ellos les suenen a fachas, monárquicos o simplemente españoles.

¿De dónde entonces los motivos para la esperanza? Pues, aunque parezca contradictorio, del éxito de estos nuevos políticos y su práctica de desgobierno llevada a cabo en estos meses, conocida y criticada en apenas 100 días por propios y extraños, de la experiencia griega, de la que el final aun no está escrito pero promete ser muy negativo para el populista Alexis Tsipras y, sobre todo, de esos españoles sensatos, muchos y hasta ahora silenciosos, a los que me refería más arriba, que no dejarán que el desastre se culmine.

La esperanza, que no pierdo, está basada en los españoles, incluso en los españoles de izquierda que, conscientes de su error, rectifiquen la postura de apoyo a los extremistas del pasado mayo. Apoyos que no han tenido el beneplácito de la mayoría de sus barones y a buen seguro tratarán de reconducir en el futuro inmediato.

Pedro Sánchez, empeñado en emular a Zapatero, le ha superado ya en muy poco tiempo, pero sabe que la mitad de su partido no le voto como secretario general y sigue sin quererlo. Sabe que hay líderes que le hacen sombra y que si quiere conservar el sillón y, consecuente y legítimamente aspirar a la presidencia del gobierno de la nación, tendrá que ser aunando voluntades y no creando enfrentamientos.

Algunas abstenciones que han propiciado el “gobierno” de los extremistas están siendo ya revisadas. El PSOE, de ninguna manera, y su líder mucho menos, quieren devolverle el poder a los populares, por eso hicieron lo que hicieron y no se atreven a hacer lo que sensatamente tendrían que hacer.

Sin embargo, ante la gravedad de la situación, y con la prueba catalana de por medio, no debemos perder la esperanza en que los socialistas rectifiquen y enmienden su errático camino.

Rajoy reparte aciertos (recuperación económica) y errores (cuestión catalana, entre otros que ya iremos viendo, como las leyes de última hora fuera de plazo) y apela ahora a la estrategia del miedo, al temor cierto y posible de un pacto PSOE – Podemos tras las elecciones generales de diciembre.         

Los seres humanos normales, quiero decir no afectados por fobias o filias radicales de ninguna signo, reaccionan mejor a los estímulos positivos que a los negativos. Apelar al miedo y no a la esperanza es un grave error cuyas terribles consecuencias pueden ser irreversibles.


Traten de ilusionar, de embarcar en un proyecto común, realizable y positivo para los millones de españoles a los que me he referido más arriba. Movilícenlos para que no se queden en casa y acudan a ejercer sus derechos ciudadanos. Son muchos más que los ruidosos perroflautas y esa es nuestra esperanza. Pero apenas queda tiempo, así que dense prisa, por favor.