lunes, 9 de abril de 2018

LA MALA PRENSA; EUROPA EN PELIGRO

Publicado en el diario La Razón el lunes 9 de Abril de 2018


             


     
       Algo hacemos mal en España, o quizás no, pero la mala prensa que tenemos en países “de nuestro entorno” es evidente. Periódicos como “The Sunday Times” se despachaba en enero pasado con un artículo titulado “How to be Spanish” (Como ser español) en el que nos vestía de limpio a todos los españoles, una especie de guía con calificativos como Impuntuales, malhablados, desagradecidos…Claro que no mencionaba el salvaje comportamiento de sus compatriotas en lugares de veraneo españoles de Cataluña y Baleares, incluidas las reclamaciones fraudulentas que presentan a su regreso a Inglaterra, tratando de estafar a los hoteles donde se habían alojado. Lecciones de ciudadanía y educación, los británicos, pocas.

         Más recientemente y hablando de cuestiones más serias, como el separatismo catalán, The Guardian, New York Times, The Times y muchos más, tratan la cuestión dándole un alto grado de credibilidad a las tesis separatistas, creando opinión entre sus lectores nada favorables a la democracia española, viendo la paja en nuestros ojos e ignorando sistemáticamente la viga que les ciega.

         Nuestro complejo derivado de un pasado no democrático, que hace cuarenta años que fue enterrado por una Constitución ejemplar, homologable, si no mejor, de las que tienen muchos de esos países, nos deja inermes ante tantas mentiras, ante ataques tan burdos como los que con demasiada frecuencia recibimos. Lo que debería ser una acción conjunta de todos los partidos nacionales españoles en defensa de nuestra democracia, se convierte en un arma electoral de unos contra otros. Solo políticos de la transición, como Felipe Gonzalez y Alfonso Guerra, tienen el coraje, la valentía y la sensatez de salir en los medios de comunicación defendiendo la unidad de España.

         En cierta ocasión, única que se sepa, el gobierno español pago una cantidad importante de dinero a uno de los muchos lobbies (grupos de presión) norteamericanos para  que defendiera nuestros intereses en aquel país, como respuesta a una campaña de la que habíamos sido víctimas. Las críticas fueron tremendas, cuando, como todo el mundo sabe, en USA hay lobbies que ejercen una fuerte influencia en las decisiones políticas, como por ejemplo el lobby de las armas, Asociación Nacional del Rifle, o el lobby judío. No sé si aquellas críticas, sumadas a nuestro complejo aludido más arriba, hace que nuestros políticos de hoy no se atrevan, ni siquiera, a comentar las decisiones de la Justicia, cosa de la que no se priva, por ejemplo, los parlamentarios flamencos o la ministra alemana, la “social demócrataKatarina Barley, que además ”amenaza” con liberar a Puigdemónt “si el Gobierno Español, no acredita suficientemente el delito de malversación, lo que veo difícil”. Esta señora ni ha oído hablar de la Mosntequieu.

         El Gobierno catalán ha pagado grandes sumas de dinero a grupos de presión que le han proporcionado una beatifica apariencia ante la opinión pública, medios de comunicación, políticos y hasta jueces de países con los que nos unen alianzas militares, económicas o políticas. No se escandalicen, esas cosas pasan más de lo que creen. Les han puesto cámaras, micrófonos, aulas universitarias, y páginas de prensa a su disposición. Según algunas informaciones que circulan por las redes sociales: La agencia de Washington contratada por el Govern de Puigdemont para difundir la propaganda independentista recibe fondos de Sberbank, un banco del Kremlin sancionado por la Unión Europea”

         Solo, que yo sepa, Le Figaró, periódico francés, le da la razón a España y un repasito a la justicia y los políticos alemanes. Les traduzco algunos párrafos que merecen la pena: “Le manque d'une pleine intégration et d'une harmonisation juridique réelle est un grand danger pour la continuité du projet européen”.(La falta de una plena integración y de una armonización jurídica real es un gran peligro para la continuidad del proyecto europeo) y termina “Si l'on continue comme ça, la «balcanisation» et la progressive désintegration de l'Europe est servie” (Si se continua así la <<balcanización>> y la progresiva desintegración de Europa está servida).

Parece mentira que un país que ha provocado dos guerras mundiales en el siglo pasado, que eligió como Canciller en 1933 por mayoría absoluta de votos a un condenado a cinco años de cárcel por golpista en 1923, Adolf Hitler, se atreva a cuestionar nuestra democracia.

Merece la pena que les cuente un comentario de un militar español sobre un compañero de curso alemán en la Escuela de Guerra española: “No sólo tenemos que “agradecer” a los germanos el atropello de sus vecinos en al menos tres ocasiones (1871, 1914 y 1939) sino más recientemente su comportamiento en Yugoslavia. Y su egoísta apocamiento en Libia. Ahora entiendo a mi buen amigo y compañero en la Escuela de Guerra, Axel S. (omito el nombre), que pidió perdón en clase de Historia por las invasiones bárbaras de los siglos IV y V. Cuando le dije que se había pasado me contestó: “Es que nosotros fuimos educados en la vergüenza...” Bueno, pues ya han vuelto a perderla”.

La guerra mediática es muy eficaz, pero para quien la gana, y hay que estar dispuesto a ganarla. Que los Servicios de Inteligencia rusos intervienen pagando grandes cantidades de dinero a prensa, políticos (¿la ministra alemana?), lobbies, o quien haga falta para desestabilizar a Europa, pues habrá que hacer algo para neutralizarlo, todo menos la pasividad, el buenismo, los complejos y el conformismo. ¿Estamos ante una nueva “Guerra Fria? En absoluto, es la misma de la escalada de armamento (Escudo antimisiles de la OTAN y misiles hipersónicos rusos) pero más sofisticada, cibernética, tecnológica.  ¿Qué tiene de fría la terrible guerra de Siria? Solo luchar con las mismas armas o aún más eficaces que las del enemigo puede darnos la victoria. Está en juego la Europa que queremos construir una inmensa mayoría de los 500 millones de ciudadnos europeos, como advierte Le Figaró.

Mientras, nuestro políticos, se entretienen en si se saludan o no nuestras reinas o si el Master de tal o cual político es real o falso. Lo dicho, aquí solo importa resaltar la paja en el ojo ajeno para ganar votos. ¡Qué panda! Oigan a Alfonso Guerra y tomen nota todos.
        




lunes, 12 de marzo de 2018

DEMOCRACIAS COMUNISTAS


     


Publicado en el diario La Razón el lunes 12 de Marzo de 2018                                     
                                  


                         Democracias Comunistas

No es una “contradictio in terminis”, al menos para los países que se rigen por una dictadura comunista porque, aunque sea más que evidente, se apresuran a disfrazarla de democracia tratando de lograr una cierta homologación internacional o al menos una aceptación que les permita relacionarse con países o instituciones internacionales e incluso pertenecer a ella con todos los derechos.

Un ligero repaso a los casos más llamativos y recientes nos pueden aclarar mucho sobre el tema.

Por ser el más reciente, nos referiremos al caso de China, donde el Partido Comunista (el único legal en el país) acaba de ratificar por 2.964 votos a favor, 2 en contra y 3 abstenciones, perpetuar en el poder a Xi Jinping, hasta que él quiera. Nadie puede decir que no ha sido el pueblo chino el que ha decidido semejante cambio, nada menos que 2.964 de sus representantes lo han decidido y además su gobierno será muy personal, nada de controles externos. Todo el poder para Xi Jinping que ha prometido llevar a China a ser la primera potencia mundial. Impresiona la Armada que está construyendo el país asiático y en la economía no digamos. Solo le faltan algunas bases militares en países amigos, otras democracias comunistas, y ya tenemos imperialismo chino para rato y todo gracias a un sistema político impecable.

Rusia renovará en las próximas elecciones a Vladimir Putin, su cuarto mandato que, gracias a una Ley aprobada por el pueblo ruso tiene seis años de duración. Empezó en el año 2.000 y si sale elegido en 2018, ¿alguien lo duda?, estará hasta 2022, es decir 22 años seguidos en el poder y siempre elegido por el pueblo. Algún opositor ha tenido la mala suerte de que unos atracadores le mataran o se murieron intoxicados por no se sabe que sustancia, como el espía ruso  Sergei Skripal, en estado de coma en este momento, o como Litvinenko, envenenado con plutonio.

              Estas democracias no descuidan la defensa, temerosas de que otras potencias puedan desestabilizar su paz social, y Putin, para no ser menos, acaba de probar el misil hipersónico Kinzhal, “capaz de burlar el escudo antimisiles norteamericanoen el que la gran potencia americana ha invertido 47.000 millones de dólares. Una cantidad desorbitada que, según Putin, no les va (no nos va) a servir para nada, ante este hipersónico Kinzhal.

         Seguimos con otras democracias comunistas, estas más pobres, como la cubana. En pleno proceso electoral, nada menos que para elegir al sucesor de Raul Castro, que a su vez sucedió a su hermano Fidel. La familia Castro en el poder ininterrumpidamente desde la revolución cubana de 1953. Pero Raul seguirá al frente de Partido Comunista de Cuba (PCC) hasta 2021. No se alejará demasiado de los órganos de decisión.

         Curiosamente en las elecciones  cubanas hay el mismo número de candidatos que de escaños, no hay competencia, todos saben que saldrán elegidos. Es otra modalidad de democracia representativa.

         Lo de Venezuela no sé si llamarlo democracia comunista, la Constitución define a la República Bolivariana  de Venezuela como un Estado Social y Democrático de Derecho pero más adelante dice que la forma de gobierno es de República Presidencialista, nada de división de poderes. Chaves, el auténtico padre de la patria, ejerció un poder absoluto y su sucesor Maduro, siguiendo los dictámenes del fundador, (no sé si lo del pajarito será verdad) se perpetua en el poder por la vía de cambiar las leyes que establecían un número limitado de periodos de seis años, pero las modificaciones introducidas permiten varios mandatos. Chaves estuvo quince años y Maduro cumple este año de 2018 su primer mandato de seis años con idea de volver a presentarse y, naturalmente, ganar para un nuevo periodo. Con los opositores en la cárcel no le resultará demasiado difícil.

         Estas democracias comunistas, como vemos, tienen la característica común de contar con dirigentes longevos y que son una y otra vez elegidos por su pueblo. Algo parecido quería, y supongo que aun quiere, traernos Pablo Manuel Iglesias con su partido Podemos, para modernizar la decadente democracia española.

Podríamos seguir con Corea del Norte y algunos países árabes como Irán, los países del Golfo, o de África, pero son variedades de lo que realmente son todos estos países, auténticas dictaduras, duras dictaduras que tiene sometidos a su propio pueblo, por mucho que intenten disfrazarlos.
             



viernes, 2 de marzo de 2018

DEPORTE, POLÍTICA Y VIOLENCIA

Publicado en La Razón el viernes 2 de Marzo de 2018


Está circulando por las redes sociales un escrito con el título “El triunfo de los Mediocres” que se ha convertido en “viral” y que algunos atribuyen al recién fallecido genio del humor, Antonio Fraguas “Forges”, cuando en realidad su autor es el escritor y periodista catalán David Jimenez, quien lo publicó en su blog nada menos que en 2012.

Sin embargo, aun pasados ocho años, el escrito tiene plena vigencia, nos llama “país de mediocres” y no le falta razón, es más, si en 2012 ya eran ciertas estas afirmaciones y calificativos dirigidos a los españoles en general, hoy en 2018, se puede decir que hemos “mejorado” nuestras prestaciones de mediocridad.

Al final de todo esto, siempre vamos a parar a un defecto que se ha acentuado desde la llegada de la democracia, el fracaso educativo de nuestros jóvenes. No en balde hemos tenido siete Leyes de Educación, ninguna de ellas estuvo en vigor el tiempo suficiente como para saber de su valía, no en balde el Estado ha entregado la educación a manos separatistas tanto vascas como catalanas, no en balde la alta inspección de Educación del Estado ni está ni se le espera en las comunidades autónomas, no en balde, el fracaso escolar alcanza cifras de vergüenza, el abandono escolar es de traca…para qué seguir.

Que si “Educación para la Ciudadanía” si o no, que si Religión sí o no, que si educación sexual a los niños sí o no, todo se va en discutir y tratar de llevarse el gato al agua, sin ser conscientes de que se está perdiendo un tiempo precioso que no volverá, que esos niños y jóvenes se están educando, por llamarlo de alguna forma, sin una formación humanística. Sin valores, ni cívicos, ni morales, ni religiosos, un vacío que llenan de inmediato lo que aprenden por internet sin control paterno, la violencia que está presente en programas, películas y hasta en los “juegos”, el desprecio al semejante y no digamos al que consideran inferior.

Hace solo unos años, los motoristas en España llevábamos el casco, cuando lo llevábamos, para proteger el codo. Bastó un endurecimiento de las sanciones, unas campañas de concienciación (las multas cuanto más altas más ayudan a esa concienciación) y hoy, prácticamente no hay motorista que circule sin el casco en su cabeza y bien amarrado. Es aquello que decían nuestros padres y profesores de “la letra con sangre entra”, que nos ha dejado a toda nuestra generación absolutamente traumatizada, tan traumatizada que hemos sido capaces de dejarles a nuestros hijos un país entre las diez primeras economías del mundo.

Los nuevos dirigentes políticos, en su mayoría, no han trabajado nunca en empresas privadas o públicas, su formación en muchos casos se despacha con un “cursó estudios de derecho” (por ejemplo), lo que equivale a que, como mucho, se matriculó de unas asignaturas de primero.
Lo que ha venido gestándose de esta forma, a lo largo de estos años de democracia, desemboca la negación de algo que es, o debería ser, la base de la convivencia: EL RESPETO AL PRÓJIMO.

Sin considerar ese principio básico se usa y abusa, y de qué manera, de la “libertad de expresión”, que es ahora la nueva religión. Bajo esta nueva dictadura se puede insultar gravemente, incluido al Jefe del Estado, los símbolos nacionales, y a quien se nos ocurra, desde el anonimato de las masas o los medios de comunicación, hemos llegado a un punto en el que hasta la vida ajena ha dejado de tener valor, niños que asesinan a adultos, violaciones en manada desde muy temprana edad, drogas,…

La política y la violencia han ensuciado al deporte, fundamentalmente al deporte más popular, el futbol. En España se permite lo que en otros pises “más civilizados” es duramente castigado, como manifestaciones políticas mediante pancartas, banderas o insultos, en estadios y canchas deportivas.

Un árbitro puede parar un partido porque a un jugador negro le insulten o se burlen de él, y me parece bien, pero ¿por qué no parar cuando se insulta a nuestra bandera, himno o Jefe del Estado?, ¿es acaso menos grave?, no, no lo es. La razón por la que la violencia y la política han invadido los espacios deportivos es, sencillamente, porque esos mediocres políticos a los que me he referido al principio, no se atreven a hacer lo mismo que, en su momento se hizo con los motoristas. Tocar el bolsillo de forma adecuada da magníficos resultados.
            




martes, 6 de febrero de 2018

NIÑOS ASESINOS

Publicado en el diario La Razón el martes 6 de Febrero de 2018


                 
Tres menores de 13 y 14 años han asesinado a un matrimonio en Bilbao. Niños, o al menos con esa condición para la justicia, que, a tenor con lo dispuesto en el Código Penal, hasta los dieciocho (18) años no tienen responsabilidad penal, existiendo un régimen especial entre los 14 y los 18 años, distinto del que le corresponde a un adulto.

El asesinato hecho con ensañamiento, y todos los agravantes que quieran, no es imputable penalmente para el “niño” de 13 años, y de forma especial (internamiento en centros especiales hasta la mayoría de edad y luego libertad), como sucedió con otro niño asesino, el de la catana, que mato a sus padres y a una hermana.

No es el primer caso ni, desgraciadamente será el último. Tampoco me sirve de consuelo oír al Fiscal de Menores decir que en España los asesinatos cometidos por menores son menos que en otros países. Por lo visto en España se mata menos, ya sean mujeres por la violencia machista, u otro tipo de asesinatos.

Una sola muerte violenta debería ser causa de preocupación para quienes tienen la obligación de preservarla, pero para esta sociedad postmoderna que rinde culto a la individualidad y la falta de interés por el bienestar común, según acertadas definiciones, o fábrica de imbéciles, según otras más precisas, la vida humana ajena, por supuesto, ha perdido todo valor.

Introducidas y aceptadas por este “progresismo de pandereta” las leyes del aborto (130.000 víctimas anuales en España, entre niños y madres), ya se apresuran a preparar la de la eutanasia, (vivimos demasiado y no hay dinero para las pensiones) y todo eso acompañado por un  código penal buenita hasta el extremo, con redenciones de pena por cualquier chorrada, terceros grados a porrillo, y ahora un intento casi unánime de los partidos, encabezados por Podemos, para cargarse la pena de prisión perpetua “revisable”. Olvidando que es la pena que para delitos de especial gravedad tienen establecidas en casi todos los países europeos.

Padres de niñas asesinadas, que están en la mente de todos, recogen millones de firmas pidiendo que no se lleve a cabo la anulación de la pena permanente revisable. Casos de delincuentes reincidentes, cuando han cumplido parcialmente los años de condena gracias a las remisiones de pena por estudios o cualquier otra prestación, se dan con demasiada frecuencia. Si las penas de cárcel lo que pretenden, lo que es su único objetivo, según los partidos de izquierdas, es la rehabilitación del delincuente, olvidan que no menos importante es preservar la vida de los ciudadnos inocentes que son víctimas de esos “reinsertados socialesque sin cumplir sus condenas y, lo que es peor, sin haber sido realmente rehabilitados, vuelven a cometer los mismos terribles delitos.

El buenismo de unos y la indolencia y pasividad de otros han llevado a la sociedad española, aunque haya menos víctimas mortales que en la mayoría de países de nuestro nivel de desarrollo, a vivir dramas horribles de muertes con ensañamiento, de niños asesinos, de violencia machista, de violaciones y asesinatos de menores, de desapariciones…

Desgraciadamente, erradicar, al menos en importante porcentaje, todos esos delitos, mediante una educación en valores y respeto al prójimo, ha fracasado. A estas alturas y mientras se corrigen esos graves defectos en la formación de nuestros jóvenes, es una gravísima irresponsabilidad de nuestros gobernantes y el poder judicial, unos legislando y otros haciendo cumplir las leyes, que se sigan produciendo las excarcelaciones que dan lugar a nuevos y graves delitos. El Código penal tiene que modificarse. Solo los condenados que se hayan realmente rehabilitado, pidan perdón a las víctimas y acepten unos controles que garanticen, en cierto modo, que no se van a producir reincidencias,  y después de cumplir, al menos, los veinticinco años de su condena.

En otro plano, y desde luego de menor gravedad para la sociedad, existen delincuentes de cuello blanco, estafadores profesionales que nunca restituyen lo robado, lo tienen  a buen recaudo en paraísos fiscales, cumplen penas de cárcel que a veces no llega ni a la mitad de la condena, no devuelven lo robado y lo disfrutan una vez en libertad, dejando a sus víctimas en la ruina. No es justo y la justicia, si no es justa, no es justicia. Por cierto, tampoco lo es si tarda años y años en ejecutarse.

 Como propone el juez Bermúdez, debería aprobarse una Ley de Recuperación de Activos.
              




miércoles, 3 de enero de 2018

DELITO DE ODIO

Publicado en La Razón el martes 2 de Enero de 2018

   NO ES PAÍS PARA CUERDOS
                                Jaime Rocha
            
                               
                                 
                DELITO DE ODIO

El Código Penal, que entró en vigor en julio de 2015, define el “delito de odio”  como de “incitación al odio y a la violencia” y establece penas de hasta cuatro años de prisión para quienes “fomenten, promuevan o inciten, directa o indirectamente, al odio, hostilidad, discriminación o violencia contra un grupo, una parte del mismo o contra una persona determinada, por motivos racistas, antisemitas u otros referentes a la ideología, religión o creencias, situación familiar, pertenencia a una etnia, raza o nación, su origen nacional, su sexo, orientación o identidad sexual, por razones de género, enfermedad o discapacidad.”
¿Cómo llamaríamos a esos profesores catalanes que durante años han inculcado el odio a España y a todo lo que de alguna manera representa a nuestra identidad nacional, nuestras señas de identidad más evidentes? A todo lo que signifique o meramente recuerde a España, incluido el descubrimiento y colonización de la América hispana, la fiesta de los toros, (no los “bous al carrer” naturalmente, típicos de Cataluña y en general el levante español, donde los animales, según ellos, no sufren ni mueren), rotulación de establecimientos en castellano,... ¿de qué les acusaríamos?
Aunque los políticos separatistas lo niegan, lo siguen negando, después de tantos testimonios, de tantos vídeos, de tanta queja en los medios de comunicación, es cierto que cuando unos padres catalanes han pretendido denunciarlo, la Alta Inspección de Educación, dependiente de la Delegación del Gobierno en Barcelona, sistemáticamente ha mirado para otra parte. Los acuerdos para formar gobierno nacional, tanto del PSOE como el PP, tienen mucho que ver con esta situación.
¿Y qué decir de los medios de comunicación públicos o subvencionados? En TV3 hemos visto parodiar y burlarse de nuestro Rey, de Jefes de gobierno españoles, deportistas que declaran sin complejos su españolidad, en fin, cuarenta años de adoctrinamiento en medios de comunicación y la enseñanza dan como resultado una fragmentación de la sociedad catalana donde una de las partes, casi el cincuenta por ciento, odia a la otra, odio que no es recíproco, por suerte,  lo mismo da que se trate de la misma familia, de amigos de años, de compañeros de trabajo… ¿creen que exagero?
No escribo a humo de pajas, conozco de primera mano testimonios de lo que escribo, afortunadamente tengo amigos y familia catalanes y sé muy bien lo que han sido estos cuarenta años, y si eso no es incitar al odio, no sé qué otra cosa puede ser lo que han sufrido los catalanes que se sienten tan españoles como yo.
¿Y ahora qué? Ya no se puede alegar ignorancia, ya no se puede mirar para otro lado, ya no se pueden pactar gobiernos del Estado con independentistas a cambio de dejarlos hacer lo que quieran. Tantos errores en la política nacional nos han llevado a un punto de no retorno, han ido envenenando a sus jóvenes y los ha fanatizado. Llevará generaciones volver a la situación de convivencia que existía antes del envenenamiento de las mentes.
¿Incita al odio contra la policía española mentir diciendo que han tenido 800 heridos o difundir fotos de otros años y otros sitos? Solo la señora que se vendó el brazo que no era y el señor al que le dieron en un ojo han intentado presentar denuncia contra la policía. ¿Y los otros 798? cuyos partes médicos estaban hechos con anterioridad al primero de Octubre, El odio es destructor, no se construye nada odiando y menos un país, como pretenden los independentistas catalanes.