jueves, 3 de mayo de 2018

SINGAPUR (2): LA VIDA EN SINGAPUR

Publicado en La Razón el  sábado 28 de Abril de 2018                                                               


                                         Estación de suburbano en Singapur


SINGAPUR (2): LA VIDA EN SINGAPUR

Contrastes con la vida en España muchos, haciendo una generalización por ambas partes y no yendo a las particulares formas de vida y costumbres de colectivos o regiones determinadas. Hablemos de la vida en Singapur, la gran urbe asiática de cinco millones y medio de habitantes.
Lo primero que quiero resaltar es la armonía y convivencia de los singapurenses, sean de la etnia que sean o profesen la religión que profesen. Esa armonía, que pienso ya consolidada, no siempre fue así. Precisamente los conflictos raciales que tantas víctimas ocasionaron, fue la principal causa de la expulsión de Singapur de Malasia el 9 de Agosto de 1965.
En mayo de 1959 se celebran elecciones legislativas. El Partido de Acción Popular (PAP) arrasa obteniendo cuarenta y tres escaños de cincuenta y uno. El éxito se basa en el apoyo de sindicatos y estudiantes, pero sobre todo de la población de habla china. El líder del PAP, Lee Kuan Tew, joven abogado que había estudiado en la Universidad de Cambridge, se convierte en el primer ministro en 1961. Su trabajo, y la exitosa transformación del país, le ha valido el reconocimiento unánime como “padre de la patria”.
El plan ideado por el nuevo gobierno comienza con una total regeneración política eliminando la enorme bolsa de corrupción con castigos ejemplares, leyes muy severas contra la corrupción y el terrorismo, la protección de la propiedad privada, cambia la ley de educación y se establece el inglés como lengua oficial, se unifican los sindicatos en una sola organización, se crea polígonos industriales con grandes facilidades impositivas para la empresas, tanto nacionales como extranjeras, se crea uno de los ejércitos mas modernos del mundo y se establece el servicio militar obligatorio para los varones de dos años y medio de duración y voluntario para las mujeres.
Estos son, a grades rasgos y sin ser exhaustivos, los pilares de esta moderna sociedad, una de las más desarrolladas y ricas del mundo, con índices económicos y comerciales que le permiten tener unas prestaciones sociales, en enseñanza y sanidad, de primerísimo nivel mundial.
Las construcciones son en su mayoría edificios de alturas muy superiores a los treinta pisos, tanto para viviendas como para oficinas y se ve continuamente derruir casas antiguas de menor altura para ser sustituidas por modernos rascacielos, lo que no evita, sino al contrario, la existencia de parques públicos de cuidado césped y arboleda abundante.
Todas las casas, pisos o viviendas unifamiliares, que también las hay y muy lujosas, tienen una “habitación antibombas”, con estructura independiente al resto del edificio y que habitualmente se utiliza como despensa o habitación del servicio.
Algunas curiosidades que componen el día a día de esta ciudad / estado y que paso a exponerles de forma telegráfica:
-     Existe total libertad religiosa y conviven en armonía, budistas, hinduistas, musulmanes, protestantes y católicos (38 iglesias católicas) con templos modernos y de considerable capacidad. El pasado domingo en la Iglesia de San Ignacio, de los jesuitas, había más de mil personas, la mayoría matrimonios de jóvenes singapurenses con niños. Curiosamente no hay sinagogas, al menos no de forma pública.
-     Barrios típicos que conservan los usos y costumbres de sus respectivas minorías son: Chinatown, Little India o Barrio Árabe.
-     Los transportes públicos son excelentes y el gobierno aboga por su utilización masiva, con políticas impositivas disuasorias, si usted adquiere un coche, ya de por si de alto precio, tendrá que abonar una cantidad semejante de impuestos. Un coche puede costar 100.000 € y tendrá que pagar otros 100.000 € de impuestos, eso sí, en solo diez años tendrá que dar de baja obligatoriamente el vehículo.
-     Carreteras y calles son magníficas y amplias. Los autobuses urbanos cuentan con muchas líneas, no me atrevo dar número por temor a quedarme corto, pero yo he visto la línea 900. Usted solo puede viajar en ellos y en el metro si posee la tarjeta de transporte y tiene en ella un saldo suficiente. Al subir al autobús tiene que pasar la tarjeta por el lector, que le dará el saldo, y al bajarse en su parada volverá a pasarla por el lector situado a la salida que le cobrará en función del recorrido realizado. Si se olvida de pasarla al salir, la próxima vez que haga uso de ella le cobrará el recorrido máximo de la línea utilizada.
Son muy frecuentes los autobuses de dos pisos, pero es obligatorio ir sentados en ellos. No suba las escaleras si en la pequeña pantalla ve que el número de asientos vacíos no es suficiente.
-     El metro es muy moderno. Las estaciones, todas, tienen una mampara a todo lo largo de la estación. Sus puertas coincidirán exactamente con las del tren que llega a la estación, lo cual tiene su mérito si consideramos que los trenes no tienen conductor. Repito, está todo absolutamente automatizado.
Las entradas y salidas a los vagones están señalizadas en el suelo, verde salida por el centro y rojo entrada por los laterales.
La forma de pago es, como hemos descrito, similar a los autobuses, al final del trayecto con la misma tarjeta de transporte.
Que se respeten los asientos reservados para embarazadas, ancianos, y personas discapacitadas también es habitual en nuestro país, lo único es que aquí son de color rojo, que resalta del resto, y están debidamente señalizados.
Está absolutamente prohibido comer o beber en los trenes y también fumar en las estaciones. Ya he comentado que la limpieza es absoluta en espacios públicos, incluidas las calles y jardines, pero el verdadero mérito es de los ciudadanos que no ensucian estos espacios, bien por educación bien por temor a las elevadas multas que se imponen. Como ejemplo, tirar una colilla de cigarro al suelo son 1.200 €. Aquí las leyes se cumplen por las buenas o por las malas.
-     Las compañías de taxis, como en algunas capitales españolas, disponen de una aplicación para móviles de modo que usted solicita por teléfono un taxi y da su situación en la ciudad y donde quiere ir. De inmediato recibe la matrícula del taxi, el tiempo que va a tardar y el importe. Si usted acepta, le cobrarán el importe por banco. Las propinas lo mismo en todos los servicios van incluidas en factura.
Hay paradas tradicionales de taxis y no se pueden parar cuando van circulando, aunque vayan vacíos.
El transporte público, incluidos taxis, es más o menos la mitad del precio de los españoles.
-     Los restaurantes son caros y no es el modo habitual de las personas que trabajan lejos de sus casas y disponen de escaso tiempo para la comida. La solución son los “Patios de Comida”, pequeños restaurantes de auto servicio con menús a más bajo precio, donde usted, para reservar un sitio y mientras se acercar a recoger su comida, basta con dejar su móvil sobre la mesa. Cuando regrese estará en el mismo sitio y en la misma posición que lo dejó. Nadie osa tocar siquiera una propiedad ajena.
-     Con estos niveles de seguridad no es de extrañar que no se cierren las viviendas con llave, que el ascensor funcione también con una tarjeta que solo les permite el acceso a las zonas comunes, piscina, gimnasio, barbacoas, garaje, y a su piso.

Temas de mayor o menor transcendencia que hacen la vida más cómoda y fácil, abogando siempre por el bienestar de los ciudadanos. Como decía en mi anterior crónica, la ley y el orden son los garantes de esa paz social.


SINGAPUR (1): LEY Y ORDEN

Publicado en La Razón el   lunes 23 de Abril de 2018       



    SINGAPUR (1): LEY Y ORDEN

Durante mis años como oficial de la Armada, más tarde como miembro del Servicio de Inteligencia e incluso en mis años trabajando en la empresa privada, he tenido ocasión de conocer América de norte y sur, África con menos extensión y casi todos los países de Europa. Me faltaba Asia y surgió la oportunidad de visitar Singapur, así que desde esta cuidad / estado asiático  les enviaré algunas crónicas para darles a conocer las peculiaridades de Singapur y Vietnam, donde también tengo proyectado viajar.

Estamos en un país con una de las rentas per cápita más altas del mundo, la cuarta según este concepto, nada menos que 86.854 dólares USA en 2017. España con 25.000 dólares USA por habitante ocupa el undécimo lugar a una distancia considerable.

El “centro de negocios” de Singapur es el tercero en el ranking mundial que encabeza Londres (La City), seguida de Nueva york (Wall Street) y antes que Hong Kong. “La vinculación entre la estrategia política y el sector privado es uno de los factores que consolidan su alto grado de desarrollo. La estabilidad política es uno de los pilares de este “milagro económico”. Singapur (ciudad de los leones) fue expulsada de Malasia en agosto de 1965, tras serios problemas étnicos, convirtiéndose en república independiente.

La presidencia de la república la ostentan sucesivamente representantes de las etnias que conviven en Singapur, y el gobierno, desde la independencia, corresponde al Partido de Acción Popular (PAP), que ha ganado las doce elecciones celebradas desde entonces de forma consecutiva, en un sistema parlamentario que se asemeja más a un sistema autoritario que a una democracia, un sistema de “dictablanda” que le ha permitido mantener la estabilidad política, económica y social que ha obrado el “milagro económico” en solo cinco décadas y pasar del índices considerables de desempleo a pleno empleo.

La Ley y el Orden se mantiene con leyes muy duras que contemplan incluso el castigo corporal (azotes decretados por el juez) y la pena de muerte. La seguridad de los ciudadanos y sus propiedades es total. No necesitan cerrar las puertas de sus viviendas cuando se ausentan de ellas, pueden dejar sin vigilancia cualquier objeto de su propiedad seguros de cuando regresen estará en el mismo sitio. No se ve policía por las calles, pero si una gran abundancia de cámaras que lo graban todo. Nadie osa cometer una infracción, como arrojar al suelo una colilla de cigarro, que está penada con mil doscientos euros, o introducir en el país cinco cajetillas de tabaco, sin pagar las tasas de importación, que le pueden costar tres mil euros de multa y la amenaza de expulsión del país si es extranjero. Ya no digo nada de otras sustancias.

El idioma oficial es el inglés. El “singlés” es una variante dialéctica fruto de la mezcla de inglés / malayo / mandarín y tamil. Es, por así decirlo, un inglés mal hablado. Se le podría llamar un ¨idioma de supervivencia´ inventado por los comerciantes dada la necesidad de comunicarse en inglés sin, por supuesto, haber recibido ninguna formación académica.

No existe libertad de prensa como tal, todos los medios de comunicación están intervenidos directa o indirectamente por el Estado.

Las etnias y las religiones conviven en armonía y libertad, existe libertad de culto y zonas de la ciudad con mayorías étnicas como “Chinatown” o “Little India”. Las colonias de extranjeros que son el cuarenta y cinco por ciento de la población, la encabezan los indios y filipinos, mano de obra fundamentalmente, y algunas europeas como los 20.000 franceses o los 2.000 españoles de los que nos ocuparemos en otra crónica.

La brillante economía de Singapur tiene su origen en el centro de negocios al que nos hemos referido, pero más importante aún es su puerto de contenedores y las refinerías de petróleo. Es el puerto más activo del mundo, las cifras del tráfico de hidrocarburos, 20,4 millones de toneladas en septiembre de 2017, el tráfico de contenedores en TEU´s, es decir el equivalente a un contenedor de 20 pies, movidos en el año 2017, fue de 33,7 millones. Un movimiento de 300 barcos diarios que son descargados en apenas 40 minutos gracias a la avanzada tecnología empleada, en trabajo continuo las 24 horas del día, que disminuye en forma importante la mano de obra.  En el momento que escribo esta crónica hay amarrados en el puerto de Singapur 838 barcos y se esperan para próximas horas 1.070 más.

Singapur ha desbancado a todos los puertos competidores convirtiéndose en la puerta de entrada y salida de mercancías de Asia/Pacífico. Sus refinerías de hidrocarburos son actualmente el tercer mayor centro de refinado mundial.

Aun con estas cifras, en la actualidad se construye una nueva terminal de contenedores que situará a Singapur a la cabeza de puertos de mercancías del mundo.

Como decía al principio, la estabilidad política y social, los bajísimos índices de corrupción logrados por unas leyes disuasorias y eficaces, son un atractivo para las grandes empresas del mundo que se dan cita en el centro de negocio de Marina Bay.

En este país, a la cabeza del mundo en su economía y avances sociales, es impensable que sucedan acciones individuales o colectivas del tipo de lo que sucede en España en los últimos años, con nuestro Jefe de Estado y nuestros símbolos. Aquí las leyes se cumplen y así les va de bien.

Para próximas crónicas:
-      Españoles en Singapur: empresas y ciudadanos
-      Seguridad y Defensa: Fuerzas Armadas, Servicio militar obligatorio
-      La sociedad de Singapur: variedad y equilibro, avances sociales.










 [VE1]                       

lunes, 9 de abril de 2018

LA MALA PRENSA; EUROPA EN PELIGRO

Publicado en el diario La Razón el lunes 9 de Abril de 2018


             


     
       Algo hacemos mal en España, o quizás no, pero la mala prensa que tenemos en países “de nuestro entorno” es evidente. Periódicos como “The Sunday Times” se despachaba en enero pasado con un artículo titulado “How to be Spanish” (Como ser español) en el que nos vestía de limpio a todos los españoles, una especie de guía con calificativos como Impuntuales, malhablados, desagradecidos…Claro que no mencionaba el salvaje comportamiento de sus compatriotas en lugares de veraneo españoles de Cataluña y Baleares, incluidas las reclamaciones fraudulentas que presentan a su regreso a Inglaterra, tratando de estafar a los hoteles donde se habían alojado. Lecciones de ciudadanía y educación, los británicos, pocas.

         Más recientemente y hablando de cuestiones más serias, como el separatismo catalán, The Guardian, New York Times, The Times y muchos más, tratan la cuestión dándole un alto grado de credibilidad a las tesis separatistas, creando opinión entre sus lectores nada favorables a la democracia española, viendo la paja en nuestros ojos e ignorando sistemáticamente la viga que les ciega.

         Nuestro complejo derivado de un pasado no democrático, que hace cuarenta años que fue enterrado por una Constitución ejemplar, homologable, si no mejor, de las que tienen muchos de esos países, nos deja inermes ante tantas mentiras, ante ataques tan burdos como los que con demasiada frecuencia recibimos. Lo que debería ser una acción conjunta de todos los partidos nacionales españoles en defensa de nuestra democracia, se convierte en un arma electoral de unos contra otros. Solo políticos de la transición, como Felipe Gonzalez y Alfonso Guerra, tienen el coraje, la valentía y la sensatez de salir en los medios de comunicación defendiendo la unidad de España.

         En cierta ocasión, única que se sepa, el gobierno español pago una cantidad importante de dinero a uno de los muchos lobbies (grupos de presión) norteamericanos para  que defendiera nuestros intereses en aquel país, como respuesta a una campaña de la que habíamos sido víctimas. Las críticas fueron tremendas, cuando, como todo el mundo sabe, en USA hay lobbies que ejercen una fuerte influencia en las decisiones políticas, como por ejemplo el lobby de las armas, Asociación Nacional del Rifle, o el lobby judío. No sé si aquellas críticas, sumadas a nuestro complejo aludido más arriba, hace que nuestros políticos de hoy no se atrevan, ni siquiera, a comentar las decisiones de la Justicia, cosa de la que no se priva, por ejemplo, los parlamentarios flamencos o la ministra alemana, la “social demócrataKatarina Barley, que además ”amenaza” con liberar a Puigdemónt “si el Gobierno Español, no acredita suficientemente el delito de malversación, lo que veo difícil”. Esta señora ni ha oído hablar de la Mosntequieu.

         El Gobierno catalán ha pagado grandes sumas de dinero a grupos de presión que le han proporcionado una beatifica apariencia ante la opinión pública, medios de comunicación, políticos y hasta jueces de países con los que nos unen alianzas militares, económicas o políticas. No se escandalicen, esas cosas pasan más de lo que creen. Les han puesto cámaras, micrófonos, aulas universitarias, y páginas de prensa a su disposición. Según algunas informaciones que circulan por las redes sociales: La agencia de Washington contratada por el Govern de Puigdemont para difundir la propaganda independentista recibe fondos de Sberbank, un banco del Kremlin sancionado por la Unión Europea”

         Solo, que yo sepa, Le Figaró, periódico francés, le da la razón a España y un repasito a la justicia y los políticos alemanes. Les traduzco algunos párrafos que merecen la pena: “Le manque d'une pleine intégration et d'une harmonisation juridique réelle est un grand danger pour la continuité du projet européen”.(La falta de una plena integración y de una armonización jurídica real es un gran peligro para la continuidad del proyecto europeo) y termina “Si l'on continue comme ça, la «balcanisation» et la progressive désintegration de l'Europe est servie” (Si se continua así la <<balcanización>> y la progresiva desintegración de Europa está servida).

Parece mentira que un país que ha provocado dos guerras mundiales en el siglo pasado, que eligió como Canciller en 1933 por mayoría absoluta de votos a un condenado a cinco años de cárcel por golpista en 1923, Adolf Hitler, se atreva a cuestionar nuestra democracia.

Merece la pena que les cuente un comentario de un militar español sobre un compañero de curso alemán en la Escuela de Guerra española: “No sólo tenemos que “agradecer” a los germanos el atropello de sus vecinos en al menos tres ocasiones (1871, 1914 y 1939) sino más recientemente su comportamiento en Yugoslavia. Y su egoísta apocamiento en Libia. Ahora entiendo a mi buen amigo y compañero en la Escuela de Guerra, Axel S. (omito el nombre), que pidió perdón en clase de Historia por las invasiones bárbaras de los siglos IV y V. Cuando le dije que se había pasado me contestó: “Es que nosotros fuimos educados en la vergüenza...” Bueno, pues ya han vuelto a perderla”.

La guerra mediática es muy eficaz, pero para quien la gana, y hay que estar dispuesto a ganarla. Que los Servicios de Inteligencia rusos intervienen pagando grandes cantidades de dinero a prensa, políticos (¿la ministra alemana?), lobbies, o quien haga falta para desestabilizar a Europa, pues habrá que hacer algo para neutralizarlo, todo menos la pasividad, el buenismo, los complejos y el conformismo. ¿Estamos ante una nueva “Guerra Fria? En absoluto, es la misma de la escalada de armamento (Escudo antimisiles de la OTAN y misiles hipersónicos rusos) pero más sofisticada, cibernética, tecnológica.  ¿Qué tiene de fría la terrible guerra de Siria? Solo luchar con las mismas armas o aún más eficaces que las del enemigo puede darnos la victoria. Está en juego la Europa que queremos construir una inmensa mayoría de los 500 millones de ciudadnos europeos, como advierte Le Figaró.

Mientras, nuestro políticos, se entretienen en si se saludan o no nuestras reinas o si el Master de tal o cual político es real o falso. Lo dicho, aquí solo importa resaltar la paja en el ojo ajeno para ganar votos. ¡Qué panda! Oigan a Alfonso Guerra y tomen nota todos.
        




lunes, 12 de marzo de 2018

DEMOCRACIAS COMUNISTAS


     


Publicado en el diario La Razón el lunes 12 de Marzo de 2018                                     
                                  


                         Democracias Comunistas

No es una “contradictio in terminis”, al menos para los países que se rigen por una dictadura comunista porque, aunque sea más que evidente, se apresuran a disfrazarla de democracia tratando de lograr una cierta homologación internacional o al menos una aceptación que les permita relacionarse con países o instituciones internacionales e incluso pertenecer a ella con todos los derechos.

Un ligero repaso a los casos más llamativos y recientes nos pueden aclarar mucho sobre el tema.

Por ser el más reciente, nos referiremos al caso de China, donde el Partido Comunista (el único legal en el país) acaba de ratificar por 2.964 votos a favor, 2 en contra y 3 abstenciones, perpetuar en el poder a Xi Jinping, hasta que él quiera. Nadie puede decir que no ha sido el pueblo chino el que ha decidido semejante cambio, nada menos que 2.964 de sus representantes lo han decidido y además su gobierno será muy personal, nada de controles externos. Todo el poder para Xi Jinping que ha prometido llevar a China a ser la primera potencia mundial. Impresiona la Armada que está construyendo el país asiático y en la economía no digamos. Solo le faltan algunas bases militares en países amigos, otras democracias comunistas, y ya tenemos imperialismo chino para rato y todo gracias a un sistema político impecable.

Rusia renovará en las próximas elecciones a Vladimir Putin, su cuarto mandato que, gracias a una Ley aprobada por el pueblo ruso tiene seis años de duración. Empezó en el año 2.000 y si sale elegido en 2018, ¿alguien lo duda?, estará hasta 2022, es decir 22 años seguidos en el poder y siempre elegido por el pueblo. Algún opositor ha tenido la mala suerte de que unos atracadores le mataran o se murieron intoxicados por no se sabe que sustancia, como el espía ruso  Sergei Skripal, en estado de coma en este momento, o como Litvinenko, envenenado con plutonio.

              Estas democracias no descuidan la defensa, temerosas de que otras potencias puedan desestabilizar su paz social, y Putin, para no ser menos, acaba de probar el misil hipersónico Kinzhal, “capaz de burlar el escudo antimisiles norteamericanoen el que la gran potencia americana ha invertido 47.000 millones de dólares. Una cantidad desorbitada que, según Putin, no les va (no nos va) a servir para nada, ante este hipersónico Kinzhal.

         Seguimos con otras democracias comunistas, estas más pobres, como la cubana. En pleno proceso electoral, nada menos que para elegir al sucesor de Raul Castro, que a su vez sucedió a su hermano Fidel. La familia Castro en el poder ininterrumpidamente desde la revolución cubana de 1953. Pero Raul seguirá al frente de Partido Comunista de Cuba (PCC) hasta 2021. No se alejará demasiado de los órganos de decisión.

         Curiosamente en las elecciones  cubanas hay el mismo número de candidatos que de escaños, no hay competencia, todos saben que saldrán elegidos. Es otra modalidad de democracia representativa.

         Lo de Venezuela no sé si llamarlo democracia comunista, la Constitución define a la República Bolivariana  de Venezuela como un Estado Social y Democrático de Derecho pero más adelante dice que la forma de gobierno es de República Presidencialista, nada de división de poderes. Chaves, el auténtico padre de la patria, ejerció un poder absoluto y su sucesor Maduro, siguiendo los dictámenes del fundador, (no sé si lo del pajarito será verdad) se perpetua en el poder por la vía de cambiar las leyes que establecían un número limitado de periodos de seis años, pero las modificaciones introducidas permiten varios mandatos. Chaves estuvo quince años y Maduro cumple este año de 2018 su primer mandato de seis años con idea de volver a presentarse y, naturalmente, ganar para un nuevo periodo. Con los opositores en la cárcel no le resultará demasiado difícil.

         Estas democracias comunistas, como vemos, tienen la característica común de contar con dirigentes longevos y que son una y otra vez elegidos por su pueblo. Algo parecido quería, y supongo que aun quiere, traernos Pablo Manuel Iglesias con su partido Podemos, para modernizar la decadente democracia española.

Podríamos seguir con Corea del Norte y algunos países árabes como Irán, los países del Golfo, o de África, pero son variedades de lo que realmente son todos estos países, auténticas dictaduras, duras dictaduras que tiene sometidos a su propio pueblo, por mucho que intenten disfrazarlos.
             



viernes, 2 de marzo de 2018

DEPORTE, POLÍTICA Y VIOLENCIA

Publicado en La Razón el viernes 2 de Marzo de 2018


Está circulando por las redes sociales un escrito con el título “El triunfo de los Mediocres” que se ha convertido en “viral” y que algunos atribuyen al recién fallecido genio del humor, Antonio Fraguas “Forges”, cuando en realidad su autor es el escritor y periodista catalán David Jimenez, quien lo publicó en su blog nada menos que en 2012.

Sin embargo, aun pasados ocho años, el escrito tiene plena vigencia, nos llama “país de mediocres” y no le falta razón, es más, si en 2012 ya eran ciertas estas afirmaciones y calificativos dirigidos a los españoles en general, hoy en 2018, se puede decir que hemos “mejorado” nuestras prestaciones de mediocridad.

Al final de todo esto, siempre vamos a parar a un defecto que se ha acentuado desde la llegada de la democracia, el fracaso educativo de nuestros jóvenes. No en balde hemos tenido siete Leyes de Educación, ninguna de ellas estuvo en vigor el tiempo suficiente como para saber de su valía, no en balde el Estado ha entregado la educación a manos separatistas tanto vascas como catalanas, no en balde la alta inspección de Educación del Estado ni está ni se le espera en las comunidades autónomas, no en balde, el fracaso escolar alcanza cifras de vergüenza, el abandono escolar es de traca…para qué seguir.

Que si “Educación para la Ciudadanía” si o no, que si Religión sí o no, que si educación sexual a los niños sí o no, todo se va en discutir y tratar de llevarse el gato al agua, sin ser conscientes de que se está perdiendo un tiempo precioso que no volverá, que esos niños y jóvenes se están educando, por llamarlo de alguna forma, sin una formación humanística. Sin valores, ni cívicos, ni morales, ni religiosos, un vacío que llenan de inmediato lo que aprenden por internet sin control paterno, la violencia que está presente en programas, películas y hasta en los “juegos”, el desprecio al semejante y no digamos al que consideran inferior.

Hace solo unos años, los motoristas en España llevábamos el casco, cuando lo llevábamos, para proteger el codo. Bastó un endurecimiento de las sanciones, unas campañas de concienciación (las multas cuanto más altas más ayudan a esa concienciación) y hoy, prácticamente no hay motorista que circule sin el casco en su cabeza y bien amarrado. Es aquello que decían nuestros padres y profesores de “la letra con sangre entra”, que nos ha dejado a toda nuestra generación absolutamente traumatizada, tan traumatizada que hemos sido capaces de dejarles a nuestros hijos un país entre las diez primeras economías del mundo.

Los nuevos dirigentes políticos, en su mayoría, no han trabajado nunca en empresas privadas o públicas, su formación en muchos casos se despacha con un “cursó estudios de derecho” (por ejemplo), lo que equivale a que, como mucho, se matriculó de unas asignaturas de primero.
Lo que ha venido gestándose de esta forma, a lo largo de estos años de democracia, desemboca la negación de algo que es, o debería ser, la base de la convivencia: EL RESPETO AL PRÓJIMO.

Sin considerar ese principio básico se usa y abusa, y de qué manera, de la “libertad de expresión”, que es ahora la nueva religión. Bajo esta nueva dictadura se puede insultar gravemente, incluido al Jefe del Estado, los símbolos nacionales, y a quien se nos ocurra, desde el anonimato de las masas o los medios de comunicación, hemos llegado a un punto en el que hasta la vida ajena ha dejado de tener valor, niños que asesinan a adultos, violaciones en manada desde muy temprana edad, drogas,…

La política y la violencia han ensuciado al deporte, fundamentalmente al deporte más popular, el futbol. En España se permite lo que en otros pises “más civilizados” es duramente castigado, como manifestaciones políticas mediante pancartas, banderas o insultos, en estadios y canchas deportivas.

Un árbitro puede parar un partido porque a un jugador negro le insulten o se burlen de él, y me parece bien, pero ¿por qué no parar cuando se insulta a nuestra bandera, himno o Jefe del Estado?, ¿es acaso menos grave?, no, no lo es. La razón por la que la violencia y la política han invadido los espacios deportivos es, sencillamente, porque esos mediocres políticos a los que me he referido al principio, no se atreven a hacer lo mismo que, en su momento se hizo con los motoristas. Tocar el bolsillo de forma adecuada da magníficos resultados.