jueves, 19 de enero de 2017

BRITA Y LOS JUECES

Publicado en el diario La Razón el jueves 19 de Enero de 2017


                                     


         Para los lectores que no la conozcan, les presento a Brita, una guapa e inteligente nórdica con mucho interés, por razones que no hacen al caso, por España en general y algunas cuestiones políticas determinadas.
         Con frecuencia me llama por teléfono, no vive cerca, y me sorprende con preguntas y casos que mucha veces desconozco, lo que enseguida pone en marcha mi dotes de investigador (algo siempre queda de mi profesión anterior) para satisfacer su interés.
         Hace unos días presenté en Cádiz mi libro, “Dedicado a ti…”, con 300 artículos publicados en distintos medios durante ocho años y clasificados por temas. Un capítulo está dedicado a ”Mis conversaciones con Brita” que ha tenido muy buena acogida.
         Estaba yo de viaje por el levante español, cuando una tarde sonó el teléfono y apareció en pantalla la agradable sonrisa de Brita.
-       Hola Jaime, ¿estás ocupado?, ¿interrumpo algo? – fue el saludo siempre correcto de Brita.
-       Hola Brita, no interrumpes nada. Dime que es lo que te llama la atención esta vez.
-       Pues la actuación de algunos jueces españoles.
-       No es extraño Brita, en la judicatura, como en todas las demás profesiones hay de todo.
-       Te cuento el caso: Un amigo, que vive en Andalucía, tuvo la mala fortuna de asociarse con un sinvergüenza, un hombre que ha tenido dos fugas y ha sido reclamado por varios juzgados, que fingió su muerte para huir a Sudamérica y que finalmente está en prisión.
-       Menudo angelito.
-       Pues mi amigo a consecuencia de esto ha tenido que afrontar deudas bancarias, pólizas de crédito, impagos y toda clase de problemas con los que lucha desde hace años.
-       Por desgracia no es un caso único, en España, y en otros países, los sinvergüenzas abundan - le confirmo.
-       Pues mi amigo vendió un piso en Madrid para pagar deudas y Hacienda le reclamó, injustamente según él, una cantidad importante que está abonando mensualmente.
Recurrió en varias instancias hasta llegar al Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, que acaba de condenarle.
-       Brita, lo sé por experiencia, normalmente los recursos son inútiles, se repiten literalmente las sentencias – le confirmo.
-       Eso es lo que me llama la atención. Todas las sentencias son iguales, con los mismos errores, los mismos considerandos y cuando digo los mismos es que se repiten palabra por palabra.
-       ¿Sabes la impresión que da entrar en un juzgado y ver cientos de expedientes amontonados hasta en el suelo, en sillas y mesas?, algo espantoso. Así ¿cómo van a funcionar o no tardar tantos años en una instrucción? Es imposible. El sistema informático debe ser muy malo o estar de adorno. En los juzgados lo que no está en el papel no existe y lo peor es saber dónde está el papel entre esa cantidad de expedientes…
-       Mi amigo – continua Brita – me dice que en su caso, unas pruebas que le pidieron en el primer juicio y que consiguió aportar, luego no fueron remitidas a las sucesivas instancias, lo que reconocen todas, incluido el TSJA, y emiten las sentencias sin haber visto y analizado las pruebas aportadas para su defensa. Además, lo que te he comentado, hay muchos párrafos que siempre se repiten íntegramente, se contradicen ellos mismos en sus argumentaciones y el mismo error se repite absolutamente igual.
-       ¿Le queda alguna instancia superior a la que recurrir?
-       Si - me confirma – pero los abogados le han aconsejado que no gaste más dinero, que no tiene, y no recurra porque se repetirá de nuevo la misma historia.
-       Desgraciadamente  es así, aunque haya jueces que se leen los expedientes y los trabajan, piden nuevas pruebas, toman declaraciones a testigos, imputados y a la acusación, todo lo que sea necesario para que su dictamen sea lo más justo posible y no perjudicar gravemente a personas como tu amigo.
-       ¿Y ya está?
-       Si Brita, ya está, la justicia española está necesitada de un cambio en profundidad, un Pacto por la Justicia, entre los partidos políticos, una dotación de medios informáticos y personal suficiente. Lo de ahora es tercermundista.
-       No puedo entenderlo, no pasaría en mi país. Qué sensación de impotencia, es para desesperarse.
-       Tienes toda la razón Brita. Es para desesperarse ante la tardanza de años en una instrucción o sentencias como las que me comentas. Siento no poder decirte otra cosa.
La conversación derivo a otras cuestiones y nos despedimos hasta una próxima ocasión. Me quedé afectado por la imagen que mi país, en cuestiones de justicia, da hacia otros países desarrollados. Brita no lo entendía, y yo tampoco.

martes, 3 de enero de 2017

EL DISCURSO DEL REY

Publicado en el diario La Razón el lunes 2 de Enero de 2017


                   

                                                                                                                

          Dicen las estadísticas, esas que parecen imposibles por la rapidez con la que se elaboran y la escasez de la muestra, que el discurso de SM El Rey de estas Navidades de 2016, ha sido, con mucho, el menos oído de los últimos años.

       Dicen, no ya las estadísticas sino informaciones oficiales, que en el País vasco solo se televisó un resumen del discurso real y por una cadena muy poco vista. También en Cataluña se ha hurtado a los catalanes poder seguir en directo y por su primera cadena el mensaje real.

       Es decir, cada vez menos audiencia, y también cada vez más cadenas públicas, esas que pagamos con nuestros impuestos, se niegan a su retransmisión.

      Por otra parte, la duración ha sido menor, apenas 15 minutos, y el contenido rigurosamente correcto, sin salirse un ápice del guion, un guion elaborado dentro de los márgenes que la Constitución marca a SM El Rey, como no puede ser de otra manera.

      Aun así, el mensaje del Rey he sido nítido: Nada de mirar al pasado y abrir viejas heridas, y unidad de cara a un proyecto común llamado España.

      Nada que objetar, ninguna salida de tono ni de texto, todo correcto. Sin embargo, siempre los comentarios de los políticos posteriores al discurso son interpretaciones muy de partido, nada que ver con lo dicho por El Rey, cada uno arrima el ascua a su sardina, pero quien esta vez más ha sacado los pies del plato ha sido la Asociación de Memoria Histórica que ha denunciado ante el Defensor del Pueblo el discurso de Felipe VI.

      Según esta tendenciosa organización social, las palabras de SM El Rey en las que pedía que “nadie agite viejos rencores o abra heridas cerradasconstituyen una “declaración política contraria a los derechos de las víctimas del franquismo”.
        
      Creo que no merecen mayor comentario, pero la sociedad española debe conocer quien es quien, sus fines y quienes le apoyan. Así que por ellos deberíamos volver a los rencores de 1936 y abrir de nuevo las heridas cerradas con nuestra Constitución de 1978.

         Siempre habrá quien, interesadamente, ponga en boca de SM El Rey, cosas que ni ha dicho y ni siquiera ha insinuado. Entre las cadenas de televisión manejadas por lo independentistas, la exquisita neutralidad del monarca, y las reacciones tan absurdas que provoca en gente absurda, tendrá que limitarse a felicitarnos la Navidad y desearnos un venturoso año nuevo, pero aun así, ya verán cómo sale algún iluminado que le saca punta.

         Yo, por si acaso solo les digo: ¡Feliz Año 2017 para todos los españoles!