sábado, 19 de noviembre de 2016

EL LADO POSITIVO DE TRUMP

Publicado en el diario La Razón el viernes 18 de Noviembre de 2016          


             

      Desde el mismo momento en que se conoció el resultado electoral en EEUU, que daba la victoria al controvertido líder conservador Donald Trump, el mundo entero, supongo que menos los sesenta millones de norteamericanos que le votaron, tanto la derecha moderada como las izquierdas de todo el espectro, se han puesto en guardia ante las promesas electorales del magnate americano.

         Sus correligionarios europeos, de Francia, Austria, Suecia, Dinamarca, Alemania…ven en esta victoria una oportunidad de contagio al que también ayuda el éxito del Brexit del Reino Unido, que a su vez genera divisiones internas, las más importante las tendencias independentistas de Escocia y en menor medida Gales.

         Trump, durante la campaña, ha amenazado a la OTAN (que cada uno se pague su defensa en medios y efectivos), a Europa (nada de acuerdos comerciales preferentes), a los mexicanos (poniéndoles un muro), a los inmigrantes ilegales (proponiendo su expulsión), ha ofendido a las mujeres, a los negros, a los latinos…otra cosa será lo que sea capaz de hacer, a pesar de contar con mayoría en el Congreso y Senado.

         Como todo no podía ser tan malo, algo bueno, desde mi punto de vista, traerá la llegad de Trump a la Casa Blanca: Su conocida amistad con Vladimir Putin puede tener, si no se estropea, dos efectos importantes, uno la distensión de una amenazante vuelta a la guerra fría y dos, la acción conjunta contra el DAESH.

         En está mismas páginas he hablado recientemente de la escalada que supone, por una parte, la anexión de Crimea y el este de Ucrania por parte de Rusia y su continua amenaza a las repúblicas bálticas y otros países de la antigua Unión Soviética y, por la otra, la inversión de 59.000 M$ de EEUU en el escudo antimisiles desplegado en Europa. Una auténtica escalada militar de muy malos augurios. Eso puede, como digo, entrar en una etapa de distensión. Putin y Trump se parecen en muchas cosas y se entienden. Los populismos de derecha e izquierda se parecen mucho más de lo que ellos mismos quisieran.

         En cuanto a la lucha contra el DAESH, bien es sabido que mientras Rusia apoya a Al- Assad, USA lo hace a las guerrillas sirias que lo combaten y todo ello con la participación de fuerzas regulares iraquíes, turcas, kurdas y la aviación de países como Jordania en un “tótum revolutum” cuyas víctimas son los refugiados que se juegan la vida en una huida sin destino y quienes atrapados en una guerra cruel y sanguinaria tienen una muerte garantizada por las bombas o las ejecuciones de los yihadistas.

         Si estos dos importantes problemas internacionales llegan a una satisfactoria solución, algo tendrá la humanidad que agradecer a este político radical. Ya se verá. Como también se verán todas esas amenazas negativas con las que ha hecho su victoriosa campaña.
                      



miércoles, 2 de noviembre de 2016

TOCAN A REBATO EN EL PSOE

Publicado en el diario La Razón el miércoles 2 de Noviembre de 2016


                 
      Pedro Sánchez no se rinde y, en cierto modo, no ha engañado a nadie en lo que ha sido y sigue siendo su objetivo único: ser Presidente del Gobierno de España.

         El Comité Federal del PSOE, reunido tras las elecciones de diciembre de 2015 lo dejo bien claro, nada de pactos con el PP ni con los independentistas, lo que dejaba a su Secretario General una sola salida: pactar con Ciudadanos y Podemos.

         Ciudadanos firmó con el PSOE un acuerdo de gobernabilidad de cien puntos en un acto solemne celebrado en el Congreso de los Diputados, pero Ciudadanos desde el primer momento abogó por “la gran coalición” de PP, PSOE y C’s, ofrecido por Rajoy y rechazado por Pedro Sánchez con su tristemente famoso “No es no y que parte del No no ha entendido”, que cerraba cualquier posibilidad de entendimiento.

         El NO del PSOE al PP y el de Ciudadnos a Podemos, y viceversa, se mantuvieron y eso nos llevó a las segundas elecciones.

         Las posturas cerradas tras las elecciones de diciembre, cuando los resultados eran más propicios a las alianzas, dieron al traste con cualquier solución que no fuera la que definitivamente se ha adoptado o ir a unas terceras elecciones que, a tenor con lo ocurrido en las dos anteriores, cada una peor que la anterior para los socialistas, iban a suponer una nueva pérdida de votos para el PSOE y quizás el “sorpasso” de Podemos que se había quedado a solo trescientos mil votos en junio.

         Hasta aquí, dentro de las dificultades y situaciones tensas entre partidos y políticos, todo estaba dentro de la normalidad y se sabía, o se creía saber, cuáles eran las posturas de cada uno.

         Pero Pedro Sánchez decía una cosa mientras hacia otra.  Parecía seguir las directrices del Comité Federal: ni PP ni independentistas y él solo se metió en un callejón sin salida. No al PP, no a unas terceras elecciones y no a los independentistas.  ¿Cómo se sale de ahí? El Secretario General socialista eligió, aunque lo negaba, el pacto con Podemos y a través de ellos con los independentistas y para sacarlo adelante, llegado el momento, oponer a la negativa del Comité Federal el apoyo de la militancia vociferante que se manifestó el sábado negro en Ferraz.

         Algunos artículos de prensa, generalmente bien informados, hablaron de la intervención del CNI, (que quiere controlar Pablo Iglesias, por algo será) que alertó a algunos dirigentes del PSOE de lo que estaba tramando Pedro Sánchez. La reacción es conocida, la dimisión de la mitad más uno de los consejeros y el nombramiento de una gestora que deberá regir los destinos del partido hasta la celebración de unas primarias que elijan nuevo Secretario General y un nuevo Comité Federal que regenere al partido en proyecto y dirigentes.

         Pedro Sánchez ha engañado a sus compañeros y a todo el país, menos a Podemos, con quien negociaba en secreto.

         Por si había dudas, su entrevista con Jordi Évole en la Sexta lo dejó bien claro, su intención es regresar ganando las primarias, a las que ya ha dicho que se presenta, apoyado por la militancia que está convencido que volverá a elegirle, y gobernar con Podemos, a los que ahora reconoce públicamente como partido hermano de la izquierda.

Anuncia unos bolos por toda España recabando apoyos de esa militancia que cree suya, sin parase a pensar en las causas que han llevado al PSOE a perder seis millones de votos en una caída sin frenos votación tras votación.  

         Tocan a rebato en el PSOE y es de esperar, por el bien del propio partido y de España, que los actuales responsables le corten las alas a tanto discrepante peligroso, individual o colectivo, y lleven a cabo las reformas necesarias.